Bruken abre una nueva época

En España, escribir Bruken es ponerse de pie en el mundo de la pipa. Fundada en 1914 por Emilio Navarro Folgado, son ya cuatro las generaciones que se han sucedido en la fábrica valenciana. Es la única empresa que se mantiene en pie de las diferentes fabricas existentes en España y, actualmente, se encuentra reconocida como artesano por la normativa de la Comunidad Valenciana.

David Bruken representa la cuarte generación al frente de la empresa y, aunque mantiene nichos de negocio (es el principal suministrador de brezo al mercado, por ejemplo) ha dado un paso adelante reforzando su identidad artesana.

Fruto de esta línea es su primera POY (Pipa del Año, por sus siglas en inglés), que presentó en el pasado campeonato de fumada lenta de España, en noviembre del pasado año. Aquí está la primera POY de Bruken.

La POY con su acabado rioja.

«Es nuestra primera pipa del año y con ella queremos representar el cambio generacional en Bruken«, comenta David Bruken a Pipas y Tabaco (PIT). Ha optado por un diseño libre, tal vez menos acusado que en otros artesanos y que se encuadra en la tradición clásica de una empresa centenaria. Además del acabado rioja, la presenta en mediterráneo, arenado y rusticado. La boquilla es de ebonita. La unión de la boquilla con la cazoleta fue una de las partes más complejas.

Uno de los borradores de trabajo de David Bruken.

«Es una pieza de ébano. Fue lo más difícil de encontrar, no resultó sencillo por su tamaño», explica David Bruken. Es, también, uno de los elementos más originales de la pieza y que le otorga personalidad. Personalmente, el plano inclinado de la cazoleta me parece un acierto que refuerza la imagen de la cachimba. El resto de la pieza, según comenta, no resultó muy complicado de idear.

Brezo, ebonita y ébano son los tres materiales de la pipa.

La pipa ha salido al mercado en 160 euros, precio de venta al público, y está disponible desde noviembre de 2018. Ya se han comercializado piezas en Alemania, Estados Unidos y Canadá. Su capacidad oscila entre los tres y cuatro gramos de tabaco, con una profundidad del hornillo de 41 milímetros. Su longitud es de 142 milímetros.

La inscripción informa del año de fabricación y la calidad

La inscripción de la pipa aporta información sobre la calidad (acabado Rioja-G4) y el año de fabricación. Para ello, Bruken ha ideado un sistema propia. 2014 fue el año del centenario y han decidido contar desde ese año. «CIV son cuatro años después del centenario, luego esa pipa es de 2018. Las POY de 2019 llevarán el número CV», explica David Bruken.

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