El pasado 20 de febrero se celebró el Día Mundial de la Pipa y, con tal motivo, la Televisión de Castilla-La Mancha se acercó a Rafa Moreu, uno de los últimos mohicanos que resisten en el mundo de la pipa. De ahí surgió este pequeño reportaje en el que intervienen tres conocidos pipafumadores: Víctor García, vicepresidente de Pipalba; Ricardo Roncero, vicepresidente de CAP Madrid, y Eduardo Ballester, de CAP Madrid.
Aún nos queda un mes para conocer los datos anuales del mercado de tabaco en España, sin embargo, la situación no pinta nada bien para los pipafumadores. Y es que, aunque las cifras globales indican que cada vez se fuma más, el detalle muestra que la afirmación se debe matizar.
Así, en el primer semestre del año, en España se vendieron 723.819 kilos de tabaco de pipa, 215.137 más que en los primeros seis meses de 2018. El aumento porcentual del 42,29% puede reflejar un mercado pujante, pero hay que cribar un poco la tabla del Comisionado para ver que la situación es todo lo contrario.
Y es que si quitamos las marcas de narguilé o sisha y las falsas labores (picaduras para liar que se tramitan como tabaco de pipa por su menor fiscalidad), el mercado de la pipa es mucho más pequeño. Veintidós marcas que de enero a junio de 2019 vendieron 58.265 kilos de diferentes labores. Hablo de marcas como Indian Summer, Holger Danske, Stanwell, Erinmore, Danske Club, Mac Baren, Borkum Riff, Clan, Ampohora, Condor, Alsbo, St. Bruno, W. O. Larsen, Samuel Gawith, Capstan, Olsen, Half and Half; Peterson, Skandinavik, Golden Blends, Davidoff. Tabacos de calidad y marcas de combate. Pero que sólo representan el 8,06% del mercado. Pero si no ha empezado a llorar, espere, que ahora viene lo mejor.
La cifra representa un retroceso de cuatro puntos respecto al primer semestre del pasado año. En 2018, la primera parte del ejercicio se cerró con 61.147 kilos vendidos, que representaban el 12,02% del mercado. En un año se han esfumado 2.782 kilos, unas 55.600 latas menos de venta, tomando como referencia envases de 50 gramos.
Pero puestos a llorar, vamos al desglose por marcas. No voy a hacer sangre, ya que detrás de todas ellas hay equipos profesionales que trabajan al máximo de sus posibilidades en un mercado difícil. Pero el dato que cualquiera puede mirar es que sólo cuatro, CUATRO, mejoran sus ventas en el año: Clan, que pasa de 3.680 a 3.726 kilos; W. O. Larsen, que supera la barrera de la tonelada y vende 1.015 kilos de enero a junio de 2019, frente a los 984 de 2018; Capstan, que pasa de 625 en 2018 a 656 en 2019 y Peterson que crece en seis kilos: 442 en el primer semestre de 2018 y 446 en 448. El resto, todo cifras negativas. Y si tienen tiempo entre comida y comida navideña tiren de calculadora: 50 gramos de venta más habitual. Y piensen que cerca del 80% del dinero que dejamos en cada visita al estanco se va en impuestos, luego está el estanquero, logística, importador, fabricante…
Supongo que varios factores explican la tendencia. Es innegable el descenso de pipafumadores, la ausencia de un relevo generacional, el aumento del número de personas que dejan de fumar por razones de salud…
Pero esta situación también debe servir para reflexionar sobre los hábitos de consumo que tenemos los pipa fumadores, nuestra búsqueda de nuevas labores, de nuevos sabores que podemos encontrar por Internet. Y, aunque la compra en la red es un fenómeno imparable deberíamos reflexionar si cuidamos lo suficiente a nuestro estanco de referencia no vaya a ser que cuando vamos a necesitarlo nos lo encontremos cerrado o que sólo nos ofrece mezclas para el narguilé.
Se acercan las vacaciones y los regalos de Navidad. Para aquellas personas que tienen dificultades para hacer un regalo Davidoff lanza una nueva edición de su Camp Camacho. Se trata de una estancia de cuatro días con tres noches en Honduras, disfrutando de la gastronomía local, descubriendo el cultivo del tabaco y conociendo la elaboración de los puros. Existen fechas en febrero (dos turnos) y marzo (un turno) con un precio de 650 euros, donde no se incluye la llegada a Honduras.
Aún quedan plazas disponibles, aunque más de un lector pensará que, con el coste del viaje, igual se monta mejor un Camp Camacho a su aire. Y desde luego que podría a un precio muy asequible. Igual existen posibilidades en la industria tabaquera de Canarias y de Extremadura que se podrían explorar. No estaría mal que algunos responsables reflexionasen sobre ello. En paisaje, cultura y gastronomía son plenamente competitivos.
La noticia ha sido lanzada porBriar Reportque, con buen ojo, aprecía la tormenta que se forma en el horizonte. Y es que un subcómite en la Cámara de Representantes, ha dado el visto bueno a dos cambios en la legislación sobre el tabaco en Estados Unidos.
El primero es la prohibición de aditivos y salseados que añadan sabores que no aparecen, de manera natural, en el tabaco. El segundo sería vetar la venta por internet. Sólo se podría realizar presencialmente en las propias tabaquerías americanas.
La decisión aún no tiene una fecha para su aplicación y le queda un largo recorrido por delante, pero no deja de ser significativo de los aires que soplan en el otro lado del Atlántico. Y queda por ver el resultado de las normas. ¿Se podrán vender en el mercado EE UU esos salseados elaborados fuera? ¿Podrán comprar los americanos fuera o vender a ciudadanos que no sean de Estados Unidos? Quedan meses pero, desde luego, el horizonte no alimenta el optimismo.
El estadio Wanda Metropolitano acogerá el próximo jueves, 20 de junio, los premios bienales que organiza la revista profesional La Boutique del Fumador. En total se conceden veinticuatro reconocimientos en diferentes categoría. Este año, el mundo de la pipa no aparece por ninguna parte, lo que es una pena. Sí tienen su espacio los cigarrillos electrónicos y la shisha o pipas de agua. No obstante, no deja de ser una buena noticia la organización de un evento de estas características para reivindicar el tabaco y su cultura.
No cabe duda que, en una convocatoria de estas características figurar entre los aspirantes ya es una buena noticia. No obstante, hay detalles que llaman la atención.
El listado de premios confirma que tanto el narguilé o shisha como el vapeo y los dispositivos electrónicos no son una moda, sino que están aquí para quedarse.
Es interesante la concentración de los estancos en tres grandes zonas: Cataluña, Madrid y Andalucía. Es lógico que donde viven más fumadores, exista más competencia entre los estancos, pero también evidencia la capacidad de resistencia del sector y su esfuerzo por ofrecer un servicio de calidad.
Por últimos, entre las grandes empresas, se cuela entre los finalistas La Casa del Tabaco. La empresa española suma siete candidaturas, frente a las ocho que se lleva en Altadis-Tabacalera y tres más que Phillips Morris, sin contar con los habanos. Pero lo importante es que evidencia la capacidad de una empresa española para competir en un mercado tan complejo y regulado como el del tabaco.
Mac Baren es la marca lider del consumo de tabaco de pipa en España según los datos del Mercado de Tabacos del Ministerio de Hacienda. A fecha del pasado 28 de febrero, últimos datos que se han publicado, acumulaba un consumo de 9.315 kilos, con un precio de venta al público de 695.538 euros. En el ejercicio del año representa el 5,3% del mercado de tabaco según la estadística oficial que incluye las labores para pipas de agua.
Hay que matizar que el listado del Ministerio sólo cita por marcas genéricas, no separa las diferentes labores. Además, en el caso de las empresas con diferentes presencias comerciales, estás también se contabilizan de manera independiente. Así, Amphora, otra de las marcas de la compañía, se registrada de manera independiente.
De esta manera, las diez marcas más consumidas en los dos primeros meses del año en el territorio peninsular, Ceuta y Melilla han sido:
Mac Baren, 9.315 kilos y 695.538 euros.
Moon Habana, 5.571 kilos y 392.180 euros.
Colts 5.468 kilos y 386.128 euros.
Barsdof’s Bester, 4.836 kilos y 344.731 euros.
Mala Vida, 4.776 kilos y 336.344 euros.
Amsterdamer, 3.977 kilos y 297.844 euros.
Big Ben, 3.965 kilos y 292.576 euros.
Bravo, 3.901 kilos y 328.778 euros
Hampton, 2.329 kilos y 184.469 euros.
Brookfield, 2.040 kilos y 152.350 euros
Los consumos de otras marcas de calidad se encuentran muy lejanos a estar cifras. Samuel Gawith aparece con 235 kilos y Sant Bruno registra 173 kilos, por citar dos ejemplos.
El consumo de tabaco de pipa repunta en España después del duro ajuste que implicaron las medidas contra el tabaquismo de 2011. Al año siguiente, según los datos del Ministerio de Hacienda , que sólo registran la actividad en las Islas Baleares y la península, el consumo apuntó un descenso del 36,98 por ciento en la cantidad de tabaco de pipa comprado en España al pasar de 1.402.335 kilos en 2011 a un consumo de 883.806 en 2012.
Lo cierto es que la presión fiscal del gobierno logró un doble objetivo. Además de incrementar los ingresos para el Estado, se disminuyó el consumo, teniendo en cuenta los datos estadísticos del gobierno. Sin embargo, después de esa tendencia en los primeros años de la reforma fiscal de 2011, en los últimos ejercicios, la tendencia ha comenzado a cambiar.
Así, después de cerrar los años 2015 y 2016 con menos ingresos y, en este último, menos venta de tabaco en los estancos, en 2017 la estadística dio un vuelco espectacular. Frente a los 50,6 millones de euros (en números redondos) en precio de venta al público de 2016 se pasó a 70,6 en 2017. Ese incremento supuso que se despacharon mil kilos más de tabaco de pipa entre ambos ejercicios.
Sin embargo, la subida no ha cesado y los datos de 2018 se mantienen en esa línea. Así, el pasado año se registraron ventas (el dato que utiliza el Ministerio de Hacienda es el precio de venta al público) de 105,1 millones, un aumento de treinta millones. Lógicamente, el número de kilos crece en paralelo: se alcanzaron los 921.335 frente a los 788.720 kilos de 2017. Recuperar la tonelada de 2011 (ese año se facturaron 1.402.335 kilos) ya no parece descabellado.
¿A qué se debe esa tendencia? Viendo los datos de consumo de marcas que facilita el Ministerio todo apunta a que la moda del narguilé, un consumo que va al alza en la hostelería por un vacío legal es la principal clave. Es sintomático que las dos primeras marcas por kilos vendidos (Al-Fakher y Taboo) son para este tipo de cachimbas. Ambas tienen el 32,93 por ciento del mercado. En tercer lugar es para una marca clásica de pipa: Mac Baren, pero sólo representa un 6,46% de las ventas en España.
Queda por ver lo que sucederá este año, pero los primeros datos de 2019 y la parálisis legislativa por el calendario electora apuntan a que no se producirán cambios.