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PYT (Pipas y tabaco)

Tenemos Lotería de Navidad

Aquellos lectores suscritos a PIPAS Y TABACO saben que tenemos la costumbre de jugar a la Lotería de Navidad. Y este año no vamos a ser menos. Es algo desconocido para los lectores de fuera de España. El sorteo extraordinario del día 22 de diciembre es un acontecimiento social, marca el inicio de las fiestas navideñas. Todo el mundo juega a la lotería. En tu bar habitual, en la peña, en la parroquia, los amigos, clubes de fútbol, participaciones. Es una especie de locura colectiva. Cosas de España.

Este año vamos a jugar al número 36772. Aquellos que quieran jugar disponen de dos maneras. La primera es comprando un décimo. El sistema es a través de la web de la administración de lotería La Bola de Cristal. En la página inicial buscáis lotería de empresas (este enlace) y os pedirá un código para entrar. Es: PYT23. A partir de ahí, la propia página os guiará. Os pedirá abrir una cuenta, cuyo mantenimiento es gratuito, se selecciona el número de décimos a comprar y antes de pagar se indica el método de recogida del décimo: depósito digital (se guarda en la administración sin coste alguno), pasar a recogerlo o envío por mensajería, donde tenéis que pagar el coste.

También tenéis la opción de comprar participaciones de cinco euros. No se cobra ningún recargo. Para comprarlas, tenéis que contactar conmigo a través del correo electrónico. La participación también es por vía digital.

Adoración de los Reyes Magos. Anónimo. Museo del Prado.
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A vuelta de hoja Catas Opinión Tabacos

Un sabroso tabaco artesanal argentino

¡Benditos sean los cambalaches! Me refiero a los mercadillos de intercambio de tabaco entre particulares que nos permiten, de vez en cuando, saltarnos las cada vez más severas restricciones que el mercado oficial nos impone.

En los momentos en que lloramos la ausencia de tal o cual marca, o nos estamos flagelando por la escasez de tabaco de pipa en los estancos -reconozcamos que somos un poco llorones porque, en realidad, quien más quien menos de quienes esto están leyendo tiene una reserva de labores bien surtida- surge la oportunidad de adquirir una mezcla desconocida o por largo tiempo deseada.

En esta ocasión uno de esos cambalaches me ha permitido fumar una labor que me ha sorprendido muy agradablemente por su enorme calidad y el exquisito cuidado con el que se presenta, me refiero a la mezcla SHERLOCK MIXTURE de My Rott Tobacco, un tabaco artesanal argentino producido por Jano Barbone.

Empecemos por la presentación. El Sherlock Mixture viene en una cajita de cartón rígido de aspecto formal y quizás algo anticuado pero con toda la información que el pipafumador necesita. Nos habla de la composición «mezcla full virginia flake, virginias bright y maduros de color naranja intenso»; describe lo que podemos esperar «equilibrio y gran sabor en boca»; que tipo de corte encontraremos «tobacco cut: Flake» y, rematando la faena, en el sello de papel que cierra la caja nos informa de las fechas en que se realizó todo el proceso de fabricación: mezcla en agosto 2022, prensado en septiembre y envasado en octubre de 2022. En su interior encontramos el tabaco -1,75 oz- perfectamente envasado al vacío y, gracias Jano Barbone por el detalle, una bolsita con cierre para guardarlo.

Los flakes son grandes, 8 x 3 cm, gruesos, 3 mm, pesan algo más de 7 gramos cada uno y vienen por capas separadas por un papel fino que permite desprenderlas con facilidad. Las tiras son de color castaño profundo con motas doradas.

El aroma es espectacular, ácido, cítrico y dulce a la vez, muy agradable. Mi registro aromático busca referencias, no es floral -como he leído en una cata- sino más bien frutal, tropical. Pasan por mi memoria la fruta de la pasión, la piña madura, la maracuyá…. Impresionante despliegue aromático que queda impregnado en los dedos y en la nariz.

Deshago un flake. La humedad es media-alta. obtengo hebras cortas y gruesas, en este proceso se intensifica el aroma frutal. Estoy francamente impresionado. Dejo airear treinta minutos antes de cargar la pipa. Encendido sin problemas, dos llamas.

En boca es poderoso, tiene personalidad. Las notas tropicales llegan a las fosas nasales, en boca dulzor en paladar y lengua. No tiene aristas, es redondo, no quema, no pica, ninguna nota discordante. A media pipa encuentro toques a frutos secos, notas ligeramente ahumadas. Es un virginia diferente, más sabroso que los straight Va´s habituales. Algunos fumadores podrán pensar que es una mezcla aromatizada pero no es el caso. Los aromas no han sido añadidos, pertenecen al tabaco, son parte de su esencia. Las notas tropicales con toques a pastelería dominan el último tercio. Una segunda pipa unas horas más tarde confirman mis impresiones iniciales.

Un gran tabaco, dulce, intenso, con personalidad, una labor que sin duda alguna estaría en mi rotación si pudiera conseguirla. Una lástima -y ahí vamos de nuevo con las lágrimas de cocodrilo- que en estas latitudes no podamos acceder a las labores de Jano Barbone.

Como dije al principio. ¡Benditos cambalaches!

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Campeonato Fumada Pipa Clubes Pipas

Últimas plazas para la fumada de Madrid

Ya sólo quedan diez plazas para la XIX Fumada Lenta que organizará el Club de Amigos de la Pipa (CAP) de Madrid el próximo 18 de noviembre en La Masía de José Luis. El plazo de inscripción se abrió el pasado ocho de octubre y la respuesta de los pipafumadores ha sido rapidísima. El número de inscritos se ha limitado a sesenta personas. La cuota de participación es de sesenta euros, además de otros sesenta euros si se quiere participar en el almuerzo precio. La persona que acuda al almuerzo y la fumada deberá abonar 110 euros. Aquí os dejo el enlace para la inscripción.

También se ha conocido la pipa seleccionada. En esta ocasión, será la artesana italiana Vilma Armellini la encargada de elaborar la pieza cuya forma será una bulldog clásica, un tipo que se encuentra de moda.

La pipa de la fumada. Fuente: Cap
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A vuelta de hoja Catas Opinión Tabacos

Erase una vez en los muelles de Londres

Acompañado por el sonido acompasado -tac tac tac- de su bastón golpeando el suelo empedrado de las riberas del Támesis, Mister Williams-Kyle se dirige con paso rápido, se diría que apresurado, hacia los almacenes de la British Tobacco Co de la zona portuaria de Londres mientras repasa mentalmente los resultados de las pruebas realizadas. hasta el momento.

Las hojas de las plantas de Virginia sembradas en en el sur de África han aportado pequeños matices diferenciales sobre las cosechadas en Carolina del Norte, Kentucky, Tennessee y Virginia, pero siguen en la misma línea de aroma y sabor que está intentando mejorar. Las fermentaciones realizadas en los Estados Unidos no son de su agrado, le resultan burdos y detestables los Burley y Cavendish que tanto agradan a sus socios y proveedores americanos.

Los círculos más snobs y adinerados de la burguesía francesa presumen de estar fumando tabaco oriental de variedades de escasa producción y difícil acceso, pero claro, ¿que se puede esperar de los malditos frenchys si ni siquiera saben comer adecuadamente? ¿fumar cosas llamadas Latakia o Itzmir? Absurdo. Un sinsentido. La bruma fría y densa de la mañana le corta la cara, este otoño de 1847 está siendo ciertamente desapacible.

Apenas un un breve gesto de cabeza como saludo y el encargado del almacén acompaña a su ilustre visitante hasta el centro de la nave donde esperan los fardos recién llegados del puerto de Atenas. Con mano hábil abre el primero de ellos y al instante detectan un delicioso, extravagante y desconocido aroma. ¡Uhmm! exclama Mr Williams-Kyle ¡Oh my God! ¿Is this, perhaps, what I was looking for?

Las etiquetas de los fardos indican que vienen de las montañas de Tracia y la mercancía está marcada como «Hojas de tabaco Djebel». Las instrucciones son rápidas y firmes: estos fardos deben ser enviados hoy mismo a la factoría y deben permanecer a buen resguardo hasta el momento de su traslado.

Con un breve gesto de despedida Mr Williams-Kyle emprende el camino de regreso. En su mente ya está trabajando en las mezclas que quiere probar ¿Como reaccionará el Virginia más puro si le añado un, digamos, quince por cierto de estas misteriosas hojas de Djebel? ¿Aplicaré presión a la mezcla? ¿Quizás también algo de calor para facilitar su integración? ¿Será mejor hacer una mixtura? ¿O acaso una vez aplicado calor y presión convendrá cortarlo en finos slices? ¿Y si probamos a confeccionar unas robustas ropes para facilitar su transporte? Abrumado por tantas preguntas y emocionado por la posibilidades que se le presentan Mr Williams-Kyle va de regreso a su laboratorio en la factoría de la British Tobacco Co sin sentir la fría bruma de la mañana londinense.

Lo anterior es, obviamente, una ficción. No se tiene conocimiento del momento exacto en el que nacieron las mezclas que hoy llamamos «inglesas» aunque no es demasiado aventurado afirmar que pudo ser en la segunda mitad del siglo XIX ya que a mediados de esa centuria habían llegado a Francia y quizás también al Reino Unido variedades monovarietales que se fumaban en círculos restringidos de la nobleza. El novelista Alexandre Dumas menciona en su obra El Conde de Montecristo publicada en 1844 que el Conde invitaba a sus más selectos invitados a fumar Latakia en la intimidad de sus aposentos privados.

Todo lo anterior me sirve de punto de partida para hablar de una mezcla inglesa sencilla y arcaica, una combinación de virginias y orientales turcos, del tipo de las que imagino serían las primeras merecedoras de esa denominación, antes de que se empezaran a diferenciar los matices propios de cada una de las variedades de tabaco oriental, antes de que la Latakia cobrara el protagonismo que hoy le reconocemos. Me refiero a la mezcla que Herbert Motzek elabora en la localidad alemana de Kiel: TAK Little Snake.

Esta mezcla se comercializa a granel en el mercado alemán y es una labor de solo tabaco, sin aromas artificiales añadidos, tabaco de Virginia rojo y dorado condimentado con tabaco turco, sin más. Cortado en «broken flake» de un hermoso y uniforme color rojizo. La humedad del paquete abierto está por encima de la que a mi me gusta.

El aroma inicial es cítrico, agradablemente especiado, dulce y meloso, me recuerda a la compota de manzanas. En segundo plano capto notas muy sutiles de madera.

Cargo la pipa con el tabaco de la bolsa recién abierta temiendo problemas de encendido pero me equivoco, enciende fácil y se mantiene sin esfuerzo. Es muy amable en boca, no muerde, no irrita, es untuoso, dulce y ligeramente especiado. Muy agradable, sin aristas, para cualquier hora del día. Ideal para tabaco de a diario y para iniciarse en las labores inglesas.

La segunda pipa, con el tabaco aireado un par de horas, confirma mis impresiones iniciales: amable, agradable, sin estridencias.

Para conseguir este tabaco tendremos que acudir a los amigos que viajen a Alemania (tengo un amigo que tiene un amigo que conoce a alguien que…) o seguir vigilando los mercadillos habituales de nuestro mundillo en los que, de vez en cuando, aparecen pequeños tesoros como este TAK Little Snake.

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Campeonato Fumada Pipa Clubes Pipadores

Italia recupera la corona mundial

Italia recuperó el pasado diez de octubre la corona mundial en el campeonato mundial de fumada lenta en pipa celebrado en Bucarest bajo la organización del Club de Pipas y Cigarros de Bucarest en un fin de semana donde los 197 participantes disfrutaron de lo lindo según se puede ver en las publicaciones de Instagram y otras redes sociales de los diferentes pipafumadores que viajaron a la capital de Rumanía. Es la décima vez que Italia se hace con el título mundial que, el año pasado, lo perdió ante Austria, en Estambul. La derrota no debió sentar bien a los transalpinos que este año se tomaron como una cuestión de orgullo nacional recuperar la copa. Es algo comprensible si se tiene en cuenta que, de quince campeonatos mundiales organizados hasta la fecha, diez han ido para Italia.

En la competición individual masculina, Enrico Alberton se hizo con la victoria con un tiempo de 2:23:10. El actual campeón, Gianfranco Ruscalla no acudió a la cita. El segundo puesto fue para otro italiano, Paolo Simoni, con un tiempo de 2:21:20. El bronce fue para Austria gracias a los 2:14:10 que fumó Werner Dobning.

La delegación italiana celebra su victoria. Fuente: Italia Pipa Club-Instagram

En total, hubo siete fumadores por encima de las dos horas; entre ellos Elisabeth Dobning, aunque la austríaca no lograba revalidar el subcampeonato de 2022 en la clasificación conjunta. Su tiempo de 2:06.07 la dejaron en el sexto puesto, con un margen suficiente para hacerse por quinta vez con el título mundial femenino, rompiendo la hegemonía italiana. La plata fue para Italia gracias al tiempo de 1:38:44 fumado por Annalisa Lopin. El bronce se lo llevó Taya Naydenko, de Ucrania, con un tiempo de 1:27:15.

De esta manera, Italia se hacía con el campeonato por equipos con un tiempo de 6:45:43. Los locales dejaban a Rumanía en segundo lugar gracias a sus 6:14:03. El bronce era para Austria, que no podía revalidar el título del pasado. Hacía un tiempo de 5.46.17 horas.

El equipo español quedaba en novena posición con un tiempo de 3:17:18. Toni Pascual era el mejor español clasificado, con un tiempo de 1:55:12, quedando noveno en la clasificación general y muy cerca de la barrera de las dos horas. Un total de 58 fumadores resistieron más de una hora. La primera pipa en apagarse fue la de un fumador local: Marius Safta, con un minuto y 18 segundos.

En la competición se utilizó una pipa facilitada por los artesanos polacos Mister Brog y se utilizó como labor Peterson Early Morning Pipe. El próximo año, la cita será en Polonia.

Aquí os dejo las imágenes de las primeras páginas de las clasificaciones. En la web del Comité Internacional de Pipa Clubes podéis consultar todos los resultados. Aquí tenéis el enlace.

Un grupo de pipa fumadores italianos celebra su triunfo en el campeonato del mundo.
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A vuelta de hoja Catas Opinión Tabacos

Macker, una labor poderosa

Fabricado por la casa Mac Baren para Pfeifendepot, el Macker es una poderosa mezcla de Virginia, Burley y Kentucky sin aromas añadidos, presentada en «flakes» muy bien cortados y envueltos en papel dorado, al estilo de otros productos de MB como el Capstan, tanto el Gold Navy Cut como el Original Navy Cut.

El tabaco viene en latas de 100 grs y se vende en el mercado alemán – lamentablemente no disponible en nuestros estancos – por un precio cercano a los veinte euros. El cambalache entre amigos piperos hace posible, con un poco de suerte y prestando atención a los mercadillos, encontrar alguna que otra lata disponible. Si tenéis ocasión de adquirirlas no lo dudéis y lanzaos a por ellas, no os arrepentiréis.

Como menciono antes, el aspecto de las tiras es muy bueno, el corte es limpio y firme, el tamaño es mayor que el de los Capstan, de unos 7 x 3 cm, y un grosor aproximado de 2 mm, de color castaño con venas doradas e inclusiones de nódulos oscuros, flexibles y su grado de humedad es superior a la media.

El aroma al abrir la lata es a algarrobas e higos, a cuero, con notas de fruta (pera, manzana) recién cortada y desprende un claro matiz ácido como a tomates secos. Desmenuzo un par de tiras y las dejo airear, eso me dará, a la vista del resultado, para tres pipas.

El tabaco seca con rapidez, en apenas veinte minutos está listo para fumar. La carga es fácil y el encendido no presenta problemas. Ya de inicio el humo parece llenar todos los rincones de la boca y se presenta con autoridad y sin contemplaciones. El Kentucky domina las primeras caladas pero el Burley llega con rapidez a los pocos – muy pocos – minutos, a partir de ese momento la fumada es un recital Bur-Kent con el Virginia actuando de telonéro.

Este es un tabaco sabroso y poderoso con una carga nicotínica por encima de la media, una buena mezcla para atacar con el estómago lleno. Por intentar buscar una semejanza diré que es como un Capstan madurado en bodega un largo tiempo al que se le hubiera unido una dosis de Kentucky añejo.

Mezcla seria, para amantes de las labores con personalidad y que recomiendo sin ninguna duda.

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Campeonato Fumada Pipa Clubes Pipadores

PipAlba se hace con la Copa de España

El Club de Fumadores de Pipa de Albacete (PipAlba) se hizo el pasado sábado con la Copa de España de fumada lenta por equipos. En la cita, organizada por PipAlba, Francisco Sánchez Morán, más conocido entre los pipafumadores como Harpo, fue el último fumador en apagar su cachimba, clasificándose en primer lugar en la competición individual. Harpo participaba con su Club, el Arturo del Pozo de Madrid, que logró el bronce en la competición principal. El triunfo por equipos fue para PipAlba, que, de esa manera, dejaba en casa la VII edición de su fumada lenta, donde se utilizó un billard fabricada por los artesanos polacos Balandis y, como labor, se recurrió a Rattray’s Brown Clunee, donada por Antonio Gómez Gómez con un añejamiento de seis años. La plata recayó en EricArte, el pipa club murciano, cuyo presidente, Alfonso Sánchez Hermosilla, se incorporó a la directiva de la Federación Española de Pipa Clubes como tesorero. La sorpresa de la cita la aportó Toni Pascual, ya que su pipa fue la primera en apagarse, sorprendiendo a todos.

La directiva de la Federación también acordó que la edición de 2025 del Campeonato de España recaiga en Madrid, bajo la organización del Club de Amigos de la Pipa de Madrid (CAP). Al finalizar la cita albaceteña, la directiva del CAP y de PipAlba anunciaron su hermanamiento, intercambiando sendas placas conmemorativas.

[Información editada el viernes, 6 de octubre a las 22:55 horas]

Participantes en la fumada de Albacete. Fuente: CAP (Instagram)

Clasificaciones incorporadas el domingo 8 de octubre. Fuente: PipAlba.

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Alquimia de las rías gallegas

Nunca he cocinado tabaco, no he perseguido el milagro que produzca una mezcla genial que me permita prescindir de las labores comerciales. He creado mezclas personales – como supongo todos los piperos hemos hecho en alguna ocasión – y en mi bodega descansan varios tabacos puros esperando la inspiración que los junte y les permita cumplir su destino transformados en nubes de humo.

Pero la alquimia tabaquera se me escapa de las manos. Los proveedores de hojas de tabaco de buena calidad son limitados y, además son necesarias herramientas – crocpots, prensas, higrómetros, etc – que no tengo. Si alguna vez he pensado en adquirirlas he terminado destinando el dinero disponible a comprar tabaco. Por no hablar de mi falta de conocimientos en la materia ¿Cómo tratar las hojas antes de cocinarlas? ¿Cuánto calor aplicar y por cuánto tiempo? ¿Y la presión, se aplica durante la cocción o después? Me diréis que puedo encontrar respuestas en los foros y tendréis razón, pero, sinceramente, me da una enorme pereza ponerme a considerar todos esos temas.

Para rematar mi escepticismo sobre las mezclas domésticas diré que he probado muchas y solo unas pocas – muy pocas – me han resultado satisfactorias.

Por todo lo anterior quiero compartir la agradable sorpresa que supuso fumar una mezcla doméstica creada en algún lugar de las rías gallegas por un apreciado compañero que, enfrentado al inevitable abandono de la humeante afición que nos une, tuvo a bien repartir su fondo de bodega que incluía la labor que hoy comentamos: Virginia Albariño del año 2010, un «plug» de hojas de Virginia aderezadas con vino Albariño, sometidas a calor y presión.

El tabaco ha reposado envasado al vacío durante trece años. Al abrir la bolsa se desprende un agradable aroma ligeramente alcohólico. El papel que lo envuelve está húmedo al tacto y es de color ocre gracias a los jugos del tabaco que lo impregnan.

El «plug» es firme y húmedo, de color marrón oscuro. Una capa blanquecina cubre parte de una de sus caras. Los «flakes» se cortan sin gran esfuerzo, son flexibles y muy húmedos al tacto. Retiro la capa blanquecina y corto las tiras en pequeños cubos que dejo airear.

El color del interior del taco es de un contundente y uniforme color castaño oscuro muy ligeramente marmoleado con inclusiones doradas.

Los aromas son ahora a fruta madura, dulzones, ligeros y agradables. En el proceso de retirar la capa blanquecina exterior descubro que las hojas de Virginia se cortaron a trozos grandes y sin despalillar.

Cargo la primera pipa cuando los cubos llevan ocho horas aireándose. Para encenderlo correctamente necesito varias llamas. El humo es generoso, en las primeras caladas se muestra dulzón y especiado, ligeramente picante en nariz, sobrio, el vino albariño no aparece, es un virginia maduro y con carácter.

La segunda pipa carga tabaco con doce horas al aire, enciende con más facilidad. El suave picorcillo en nariz ha desaparecido, ahora parece instalarse en el fondo de la garganta aunque no es irritante, es similar al efecto producido por una comida muy condimentada. Curioso teniendo en cuenta su naturaleza.

Es una labor poderosa, muy alejada de las mezclas «verdes» que encontramos en los estancos. No es mal resultado para un tabaco doméstico. Es imposible saber cómo sería recién cocinado, los trece años de añejamiento envasado al vacío lo habrán cambiado en profundidad. Por ahora descansará en tarro hermético unos meses, es previsible que la inyección de oxígeno recibida acabe de sacar a la luz todos los matices de este vigoroso Virginia Albariño 2010.

En cualquier caso es, insisto en ello, un tabaco poderoso distinto a los virginias habituales, un sorprendente resultado para una mezcla doméstica que reservaré para las frías noches invernales en las que apetece enfrentarse a una labor natural y vigorosa.