El bosque de la sisha oculta el desierto de la pipa

Aún nos queda un mes para conocer los datos anuales del mercado de tabaco en España, sin embargo, la situación no pinta nada bien para los pipafumadores. Y es que, aunque las cifras globales indican que cada vez se fuma más, el detalle muestra que la afirmación se debe matizar.

Así, en el primer semestre del año, en España se vendieron 723.819 kilos de tabaco de pipa, 215.137 más que en los primeros seis meses de 2018. El aumento porcentual del 42,29% puede reflejar un mercado pujante, pero hay que cribar un poco la tabla del Comisionado para ver que la situación es todo lo contrario.

Y es que si quitamos las marcas de narguilé o sisha y las falsas labores (picaduras para liar que se tramitan como tabaco de pipa por su menor fiscalidad), el mercado de la pipa es mucho más pequeño. Veintidós marcas que de enero a junio de 2019 vendieron 58.265 kilos de diferentes labores. Hablo de marcas como Indian Summer, Holger Danske, Stanwell, Erinmore, Danske Club, Mac Baren, Borkum Riff, Clan, Ampohora, Condor, Alsbo, St. Bruno, W. O. Larsen, Samuel Gawith, Capstan, Olsen, Half and Half; Peterson, Skandinavik, Golden Blends, Davidoff. Tabacos de calidad y marcas de combate. Pero que sólo representan el 8,06% del mercado. Pero si no ha empezado a llorar, espere, que ahora viene lo mejor.

Photo by Grav on Unsplash

La cifra representa un retroceso de cuatro puntos respecto al primer semestre del pasado año. En 2018, la primera parte del ejercicio se cerró con 61.147 kilos vendidos, que representaban el 12,02% del mercado. En un año se han esfumado 2.782 kilos, unas 55.600 latas menos de venta, tomando como referencia envases de 50 gramos.

Pero puestos a llorar, vamos al desglose por marcas. No voy a hacer sangre, ya que detrás de todas ellas hay equipos profesionales que trabajan al máximo de sus posibilidades en un mercado difícil. Pero el dato que cualquiera puede mirar es que sólo cuatro, CUATRO, mejoran sus ventas en el año: Clan, que pasa de 3.680 a 3.726 kilos; W. O. Larsen, que supera la barrera de la tonelada y vende 1.015 kilos de enero a junio de 2019, frente a los 984 de 2018; Capstan, que pasa de 625 en 2018 a 656 en 2019 y Peterson que crece en seis kilos: 442 en el primer semestre de 2018 y 446 en 448. El resto, todo cifras negativas. Y si tienen tiempo entre comida y comida navideña tiren de calculadora: 50 gramos de venta más habitual. Y piensen que cerca del 80% del dinero que dejamos en cada visita al estanco se va en impuestos, luego está el estanquero, logística, importador, fabricante…

Supongo que varios factores explican la tendencia. Es innegable el descenso de pipafumadores, la ausencia de un relevo generacional, el aumento del número de personas que dejan de fumar por razones de salud…

Pero esta situación también debe servir para reflexionar sobre los hábitos de consumo que tenemos los pipa fumadores, nuestra búsqueda de nuevas labores, de nuevos sabores que podemos encontrar por Internet. Y, aunque la compra en la red es un fenómeno imparable deberíamos reflexionar si cuidamos lo suficiente a nuestro estanco de referencia no vaya a ser que cuando vamos a necesitarlo nos lo encontremos cerrado o que sólo nos ofrece mezclas para el narguilé.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑