Soplan buenos humos para los fumadores de pipa. El acoso de la política anti-tabaco que debería -en principio- disminuir nuestro deseo de fumar ha producido efectos inesperados a pesar de los elevados precios del tabaco penalizados con elevados impuestos, campañas publicitarias y sanitarias instando a dejar de fumar, etiquetas alarmantes que advierten «Fumar mata» o «Fumar produce impotencia«, espeluznantes fotografías de los pulmones de un fumador encharcados de nicotina y otros productos indeseables, limitaciones para fumar en determinados espacios públicos, etcétera.

Ignoro cómo todas esas iniciativas han afectado a los fumadores de cigarrillos más allá de notar, quizás, una cierta disminución de gente fumando mientras camina por las calles de nuestros pueblos y ciudades y eso está bien porque arrojar las colillas al suelo es, sin duda alguna, un acto de incivismo. Las terrazas de bares y cafeterías siguen siendo ¿hasta cuando? lugar de reunión de los pitilleros pero es anecdótico ver a alguien fumándose un puro o una pipa.
En nuestro mundo, el de los amantes del brezo, el resultado de esa intimidantes campañas ha tenido resultados inesperados llevándonos a agudizar el ingenio y formar eficaces alianzas y grupos de apoyo.¿Que los precios de nuestros tabacos favoritos son prohibitivos en los estancos, son escasos o desaparecen de las estanterías? Pues nada, buscamos proveedores en el exterior y nos buscamos la vida para importarlos.
¿Que Adunas dificulta y castiga con tasas, recargos y sanciones la compra de tabaco en los Estados Unidos? Pues mire usted, hemos descubierto en Europa manufacturas tabaqueras de enorme calidad que sustituyen satisfactoriamente las míticas mezclas norteamericanas.
Y así, una a una, hemos sorteado todas las dificultades surgidas de ese mercado restrictivo y socialmente amenazado. ¿Y los inesperados resultados a los que me refería antes? Ahí están: Hemos creado mercadillos que nos permiten acceder a tabacos escasos, a mezclas descatalogadas o míticas que quizás no supimos apreciar plenamente cuando estaban a nuestra disposición; hemos desarrollado canales de comunicación inter-piperos; hemos creado cadenas de favores – he visto en un estanco tal o cual mezcla escasa y la compro para otros pipafumadores- y, como resultado de esas y otras interacciones hemos establecido vínculos personales y afectivos que, en algunos casos, han devenido en la creación de agrupaciones y clubes en los que la pipa ha sido el motivo y el medio por el que se han creado fuertes lazos sociales y de amistad, para compartir buenos humos por supuesto, pero también para compartir risas, organizar viajes y encuentros, enlazar con otras actividades lúdicas y culturales y, en definitiva, para vivir mejor.
Querían desaparecernos y nos han hecho más fuertes, olvidaron que la aparente calma de un hombre con una pipa en la boca esconde un formidable enemigo que no han podido doblegar.
Por todo eso este fin de año, después de las uvas, escoged vuestra mejor pipa, cargadla con vuestro tabaco favorito y encededla a la salud de vuestros amigos piperos y para celebrar la pujanza y vitalidad de nuestra humeante afición.
¡FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO 2025!
6 respuestas a «Doce uvas y una pipa»
¡Que así sea!
Felices humos Doc!
Felices Pascuas y Próspero Año Nuevo.Buenos humos.
Igualmente Manuel!
Feliz Navidad y próspero año nuevo. Buenos humos para todos.