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Fumada Humeando desde tierras aztecas Opinión

El ritmo (cadencia) de la fumada.

Cuantas veces hemos escuchado los consejos sobre fumar pausado, fumar lento o bien, tener en cuenta la cadencia de nuestras caladas al fumar.

¿Tiene esto algún beneficio para el pipa fumador? De hecho, la respuesta es un rotundo sí, y no sólo un beneficio sino muchos.

Fumar en un ritmo lento, nos permite generar menos humedad en el fondo de la cazoleta y el caño además de controlar la temperatura que se genera en el hornillo, evitando así, que la cazoleta se caliente de más. También nos permite tener una fumada más fresca, evitando que el humo, alcance una temperatura tan alta que pueda quemarnos la lengua y/o el paladar, además de permitir, que el tabaco se tueste poco a poco y tenga una combustión más homogénea.

La Pipa – Pipaforo
Imagen tomada de www.pipaforo.es

Entonces, ¿la fumada debe ser siempre lenta?

En mi experiencia, he encontrado que el tabaco que se utiliza para pipa y cigarro o habano, generalmente es una mezcla de varios tabacos u hojas de tabaco. Hay que entender que no todos los tipos de tabaco queman igual ni se comportan igual con el incremento de la temperatura, y esto puede ser a causa de los procesos de fermentación o los aditivos que este contenga.

Tipos de Tabaco - Tabacopedia

Y es que debemos empezar desde lo más básico. Cuando decimos que encendemos la pipa o damos fuego a la pipa (expresión que suelo utilizar en mis reseñas de tabaco) debemos comprender qué es el fuego y qué estamos haciendo con él.

¿Qué es el fuego?

Soñar con fuego: una oportunidad para renovarte

Se llama fuego al conjunto de partículas o moléculas incandescentes de materia combustible, capaces de emitir calor y luz visible, producto de una reacción química de oxidación acelerada. 

Básicamente, es la rápida oxidación de los materiales, una reacción química que involucra un material combustible, un detonante o energía de activación y un comburente.

¿Y esto qué tiene que ver con la pipa? Bien, pues tiene mucho que ver, entendamos que en nuestro caso, nuestro combustible es el tabaco, nuestro comburente es el oxígeno que jalamos hacia la cazoleta en cada calada y nuestra energía de activación es la braza (cuando la pipa ya está encendida) o bien el fosforo o encendedor al encender la pipa.

Una vez que comprendemos esto, es necesario comprender qué está pasando con el tabaco durante la fumada, por lo que, continuando con los tecnicismos, realmente está sucediendo en el hornillo de la cazoleta. Es la rápida oxidación del material combustible que se encuentra dentro, es decir, el tabaco se está oxidando rápidamente. Ya aclarado y establecido este punto, cabe mencionar que durante este proceso de rápida oxidación, el tabaco desprende aromas y sabores muy diferentes dependiendo de la velocidad con la que se esté oxidando, o mejor dicho, combustionando; es decir, sabe diferente dependiendo de la velocidad de la calada y de la temperatura en la que se encuentra el hornillo.

La pipa y el puro utilizan una mezcla de tabacos (generalmente) y aditivos como el propilenglicol (en la gran mayoría de los casos) que se utiliza para mantener húmedo el tabaco lo que durante la fumada ayuda a tener una oxidación o combustión más lenta. Algunos tabacos como el virgina, combustionan más rápidamente que otros tabacos como el perique y la latakia cuyos procesos de fermentación les aportan cualidades que permiten tener una combustión más lenta. Al fumar estamos quemando varios tipos de tabaco mezclado y todos ellos se queman a una misma temperatura provocada por nuestra cadencia, por tanto, al tener varios tipos de tabaco quemándose a una misma temperatura, esta causará que el tabaco desprenda diferentes tipos de aroma y sabor beneficiando más a un tabaco en particular que al resto.

En una labor inglesa por ejemplo, al fumarse en un ritmo medio a rápido, la latakia desprende por completo sus aromas leñosos y amaderados, de fumarlo más rápido incluso se podrían percibir notas cárnicas; pero este ritmo por el contrario no beneficia al virginia y algunos orientales ya que sus azúcares quemarán demasiado rápido, dando notas amargas o sabores a quemado. Si esta misma labor se fuma lento, el fuego y proceso de oxidación favorece al virginia y a los orientales, permitiendo percibir notas dulces, agridulces, las cuales se tornan pajosas y ácidas cuando aumenta la temperatura y velocidad de oxidación o combustión; en cambio, la latakia atenuará la intensidad de sus sabores sintiéndose menos potente y siendo menos protagonista.

Pero, ¿qué pasa si esta misma labor inglesa se fuma variando la velocidad de la calada? La temperatura y la velocidad del proceso de oxidación o combustión comienzan a variar durante la fumada. Y es entonces cuando todos los tipos de tabaco contenidos en la labor tienen su chance de ser protagonistas en algún momento de la fumada; en algún momento intermedio todos los tipos de tabaco convergen en un punto en el que todos aportan algún aroma o sabor agradables; y en algún punto, un tabaco sabrá mejor mientras otro aporta alguna nota no tan agradable pero que, en conjunto con aquella que de buen sabor, crearán una mezcla bastante interesante al paladar. Es como comer una pizca de sal, seguramente esto no es agradable al paladar, pero qué pasa cuando se pone esa misma pizca de sal en algún alimento o fruto: el sabor de ambos cambia y se vuelven agradable al paladar.

Lo mismo sucede con el resto de labores, vapers, escocesas, balkan, aromáticas, inglesas, americanas. Con todas sucede lo mismo, incluso con los cigarros o habanos, ya que en estos últimos sus cualidades aromáticas y olfativas, también cambian cuando se juega con el ritmo. Tanto el tabaco para pipa como el cigarro o habano generan humedad durante la fumada (lo que le llaman los aceites del tabaco); en el caso de la pipa esta humedad se concentra en el fondo del hornillo y en el caso del cigarro o habano, ésta se concentra en el pie del cigarro; es decir, el tercer tercio. En ambos casos, esta humedad impacta en el proceso de oxidación o combustión haciéndolo más lento o deteniéndolo por completo. Además en la gran mayoría de los casos también se vuelve un líquido combustible o materia de combustión que por sí sola desprende sus propios gases, aromas y sabores los cuales, por cierto, no son para nada agradables.

Sin duda, ser conscientes del efecto del ritmo de la calada sobre la fumada, puede ayudarnos a disfrutar más de nuestro amor por el tabaco. Saber jugar con diferentes ritmos durante una misma fumada nos ayudará a comprender mejor las labores que los maestros mezcladores nos ofrecen, la intención con la que se creó esa mezcla (un tabaco exótico, de todos los días, mañanero, de sobremesa, etc.) o mensaje que nos quieren transmitir con sus recetas (fortaleza, carácter, serenidad, intensidad, etc.).

Desde luego, yo no soy químico, biólogo ni tampoco un experto en el tabaco, la pipa y el habano. Mi intención no es la imponer ideas o conceptos en este hermoso y delicioso arte del buen fumar, ojalá este tema ayude para una mejor investigación al respecto (con mejores bases y mejores fuentes) que nos ayude a todos a entender mejor nuestra pasión siempre con el fin de disfrutarla cada día más.

¡Buenos humos y felices tragos!

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El atacador

A veces al escuchar este término no puedo evitar pensar que se hace referencia a una persona o ente lleno de malicia que viene con el firme propósito de atacarme y terminar con mi existencia, pero eso es pura imaginación mía jajaja aunque he de reconocer, que sería un buen título para un relato de horror o suspenso.

En fin, el atacador, apisonador, retacador, tamper, trío, pipe tool, o como se les antoje llamarlo, es un accesorio indispensable para todo pipa fumador. Cuando se empieza en este mundo de la pipa, siempre se nos dice que el EDC (Every Day Carry) del pipa fumador debe ser pipa, encendedor/fósforos, tabaco y atacador.  En todos lados se hace referencia a esta herramienta y en todos lados se subraya su importancia sin embargo, poco es lo que se dice sobre dicha herramienta. Es decir, todos tienen un atacador pero no todos sabemos exactamente para que se utiliza o cuál es su propósito específico.

El atacador es una herramienta fundamental para la fumada en pipa, uno de sus principales y más importantes propósitos es mantener la pipa encendida. Pero empecemos por identificar cual es el atacador ya que al haber un gran número de variedades y diseños que lo integran en un trio que comprende, pala o cucharilla, punzón y atacador, un pipa fumador nuevo podría confundirse y no identificarlo correctamente, bien, pues este es el atacador:

Esta particular herramienta, sirve para auxiliarnos en el encendido de la pipa, ya que en el encendido inicial, el tabaco pierde gran parte de su humedad al estar expuesto directamente a la flama que le da combustión, por lo tanto, el tabaco se hincha en este proceso, haciendo que la brasa se levante muy por encima del tabaco compactado (habrá quien ya tenga una técnica para evitarlo en cuyo caso sería maravilloso que la compartiera en los comentarios) ocasionando que esta quede más expuesta al aire y más propensa a apagarse rápidamente. Es aquí donde utilizamos el atacador, presionando levemente ese tabaco hinchado hacia el hornillo e intentando no apagar la brasa con él, compactando nuevamente el tabaco y llevando la brasa hacia abajo hasta que tenga contacto con el tabaco que se encuentra compactado en el hornillo siempre teniendo cuidado de no aplastar la brasa y apagarla con el mismo atacador. En este proceso es 90% probable que la pipa se apague, pero no hay problema, una vez compactado el tabaco nuevamente, se enciende la pipa una vez más, esta vez el tabaco (ya más seco) no se hinchara o lo hará muy poco y se mantendrá en su sitio pero, nuevamente la brasa se quedara en la superficie. Con unas cuantas caladas para mantener la brasa viva, se toma el atacador y se empuja muy levemente la brasa hacia el interior del hornillo cuidando no aplastarla en el proceso y dando una que otra calada mientras se hace.

Usando el atacador

Hay que tener en cuenta el peso del atacador debido a que es un factor muy importante ya que, de tener un atacador pesado, al empujar la brasa hacia el hornillo, se puede dejar ir todo el peso del atacador o peor aún, al peso del atacador, le sumaremos el peso de la mano y la presión que le damos lo que inevitablemente ocasionara que aplastemos la brasa y la apaguemos con el mismo atacador. Con un atacador pesado, se tiene que evitar dejar ir todo el peso del atacador utilizando la mano para sostenerlo y administrar el peso con el que estamos empujando la brasa en lugar de ejercer presión sobre él.

atacador pesado de titanio o acero

Por el contrario, con un atacador muy ligero, si se deja caer todo el peso del atacador sobre la brasa, pudiera ser que este no empuje la brasa hacia el hornillo por lo que, en este caso si se debe ejercer presión con mano para influir en el peso de este, de tal forma que el atacador solo empuje la brasa hacia el interior del hornillo hasta que esta toque el tabaco que aún no se ha quemado.

atacador ligero de madera

Una vez ya encendida la pipa, el atacador será una de nuestras herramientas principales para mantener la pipa encendida. Es inevitable que al momento de la fumada uno tenga el encendedor o fósforos a la mano por si se apaga la pipa lo cual sucede muy, muy a menudo y el atacador suele estar junto al encendedor luciendo como un bonito accesorio que da vista y que nos ayudara a sacar la ceniza en cuanto terminemos la fumada. Sin embargo, el atacador es nuestro mejor amigo a la hora de mantener la pipa encendida y podría fácilmente quitarle protagonismo al encendedor o fósforos. Basta con saber que para mantener la pipa encendida se debe mantener la brasa cerca, muy cerca del tabaco que aún no está encendido, para esto, se debe tomar el atacador y empujar la brasa hacia el fondo del hornillo mientras se dan unas caladas suaves, largas y pausadas para mantener la brasa viva mientras esta es empujada hacia su destino final (el fondo del hornillo) por lo que de vez en cuando a lo largo de toda la fumada, este proceso deberá repetirse una y otra vez, hay quienes repiten este proceso cada 7 o 10 caladas, hay quienes por pura intuición lo hacen cada cierto tiempo y quienes sienten instintivamente que la pipa esta por apagarse y es entonces cuando lo hacen, no importa mucho cual sea el método que se utilice ya que depende del gusto y la comodidad de cada quien, lo que sí importa y mucho, es que este proceso de calada y empuje de la brasa, se realice a lo largo de toda la fumada.

En mi caso particular, es muy raro que tire la ceniza que genera la fumada mientras la pipa aún está encendida, suelo hacer esto hasta que la fumada ha terminado y la forma en que lo hago es muy simple, solo tomo el punzón que se encuentra en el trio y lo introduzco en el hornillo para remover cualquier resto de tabaco o ceniza que pueda obstruir el tiro de la pipa y una vez hecho esto, muevo el punzón en círculos dentro del hornillo para aflojar toda la ceniza, después de esto, solo giro la cazoleta para depositar la ceniza en el cenicero o algún contenedor.

Cuando la cazoleta ya está fría, tomo la cucharilla o pala del trío (en lo personal me inclino más por los tríos con pala que con aquellos que tienen cucharilla) y doy un ligero raspado a las paredes del hornillo para remover el exceso de hollín o ceniza que se queda pegado en las paredes de este ya que, en mi caso, no soy de los que gustan tener una pared de hollín de 4 a 5 mm de espesor, prefiero dejar ese volumen de espacio para el tabaco y tener apenas una fina capa de hollín en el hornillo.

Haber sabido esto cuando yo empezaba a fumar en pipa, me hubiese ahorrado un montón de dolores de cabeza y malos ratos por estar encendiendo la pipa cada 2 minutos generando montones de humedad que provocaban que desechara el tabaco a media fumada, desperdiciando así, montones de tabaco y generándome malas opiniones de tabacos (que después fueron mis preferidos) que en realidad fueron mal fumados por un pipa fumador inexperto.

Como siempre, mi intención no es imponer ideas ni conceptos, simplemente, esta fue la forma en la que después de muchos tropiezos, se me enseñó a utilizar esta magnífica herramienta y que hasta el día de hoy sigo utilizando de la forma descrita en este artículo. Si alguien tiene algún otro método o conocimiento sobre el uso de esta herramienta indispensable para el pipa fumador, siéntase libre de compartirlo en los comentarios.

¡Buenos humos y felices tragos!