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Cielo latakiado

Este es el texto ganador del tercer premio del CONCURSO RELATO CORTO JOSÉ FERNANDEZ VENTURA 2024 convocado por el Pipa Club de España. El autor es Gonzalo Cruz Regueiro.

Cielo latakiado

Este es el breve relato de un hombre agradecido por todo lo vivido y aprendido.

Una noche cualquiera, noche de buen humo, el corto relato mientras fumo.

Viendo como fluye este denso humo, se nos olvida que la vida es un rato, nada es eterno y que las oportunidades se acaban, digan, quieran y hagan, antes de que vean como está brasa nos la apagan.

Sintiendo la brasa de esta pipa, hornillo cargado de calor y de vida.

Potencia electrizante, contemplando la luna menguante.

Pipa antigua restaurada, regalo de mi primo, Ruy, es como un hermano y mejor amigo.

Me enseñó el noble arte de fumar en pipa.

Pipas rectas, curvadas, largas o cortas, no importa como sean, lo que está fuera de tu control debe estar fuera de tu cabeza.

Eternamente a él agradecido, por todo lo que me ha enseñado en la vida, todo pasa, una especie de mentor que sabe poner a todo color.

Comparado como cuando tienes la mano fría y sientes el calor de la cazoleta, esa confortante sensación es lo que uno sienta.

Me imagino al antiguo dueño de esta pipa, disfrutando de sus momentos, sus días, sus noches, sus reflexiones y sus normas.

Ahora interiorizo y entiendo como bien dice mi profesor de térmica, la energía no se crea ni se destruye, se transforma.

Todo se va a dar, solo hay que seguir.

Como la cazoleta bien llena siempre viste, se el que siempre quisiste, resiste y persiste.

Cánula curvada, cual las curvas de la vida, humo denso de Latakiado con mi fiel perro Rino a mi lado, también mi mentor, me enseñó lo fundamental, el amor incondicional, ya que no todas las pipas saben igual.

Con mis 35 años, 15 fumando, y casi 1 en pipa.

Otra manera de fumar, más profundo, disfrutar más tranquilo, dejando de lado el cigarrillo manufacturado, con prisas y a lo loco no vas a ningún lado.

Humo, cortinas de humo que te pone la vida para que uno aprenda que es lo importante, para unos unas cosas y para otros otras, es relativo y más según lo que cada uno haya vivido.

Eso lo he aprendido de mi pareja Aida, ver la vida desde otro prisma, el amor es más profundo que el ego de uno mismo.

Lo importante está en la calidad de lo que fumas, de lo que va por dentro, sentirte tranquilo como navegar por mar adentro.

Cavendish afrutado a cereza, reflexionas que todo acaba y que todo empieza.

Con el sabor a naranja, suave y dulce, la vida te seduce.

El sabor a castaña, siempre hay un camino a la cima, te enseñó la montaña.

El de higo, el mundo seguirá girando sin importar lo que digas o lo que digo.

El señor Peterson y sus Latakiados, el ahumado de salmón, se te llena la boca intensidad y su pasión.

El aroma a madera, te recuerda que cada día es nuevo para empezar una nueva era.

Los fascinantes sabores de un buen tabaco de pipa, son similares a los matices que te da la vida, todo tiene su momento, lo importante es que realmente lo sientas por dentro.

Poco a poco la brasa se consume, que ni el ayer ni el mañana te impida disfrutar de cada calada, disfrutar de cada momento es lo importante y lo más relevante.

Calma, sin prisa y con muy buena brisa, aunque no tengas tu pipa delante.

Un buen “St Bruno” te recuerda el sabor intenso y fuerte de la vida, pero con la mordida tienes que tener cuidado, así que haz las cosas bien y estate calmado.

“St Bruno” es saciador como lo que siento por Rino.

Rino es como un Cavendish negro con su aroma dulce afrutado, mucho sabor y musculado. Un sabor del que no te quieres despegar, ni por mucho humo que puedas echar.

Ver su cara por la mañana, su energía y las ganas de vivir, es la chispa que enciende esa cerilla de madera, explosiva y brillante, verlo ahí es reconfortante.

Latakiada sensación de tener cerca una hoguera, con un sabor ahumado al que el buen fumador siempre quiere tener al lado.

A sus 10 años es imparable como la brasa de esta pipa, su calor y amor más sincero, hace que cualquier preocupación que siento que se me disipa.

Es el mi cielo Latakiado.

Una “Amphora” repleta de reflexiones, que ni el ayer ni el mañana te impidan vivir el día a día, y que nada ni nadie te apague esa alegría.

Y hasta aquí mi relato breve y sincero.

Dejo está reflexión por si algún día muero.

Reflexiones y humos de buena vibra.

Por José Antonio Canonge

Caminante y fumador de pipa.

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