Los pipafumadores españoles estamos de enhorabuena porque el próximo sábado, 18 de junio, se retomará la XIX Copa Barcelona después de dos años de suspensión por la epidemia de la covid. De esta manera, el Barcelona Pipa Club retoma los actos de celebración de su cuarenta aniversario que, en 2020, fueron aplazados por esta dura epidemia.
La fumada comenzará a las doce horas con el habitual mercadillo. La pipa selecciona es una Lovat de Bruken, lo cual siempre es una garantía, y se fumará Peterson Sherlock Holmes, una labor que se sale de las habituales mezclas inglesas de la casa. El coste de inscripción es de sesenta euros. En el cartel se puede perfectamente la pipa.
Además, si se quiere participar en el almuerzo, éste costará treinta euros. Será ofrecido por el restaurante Cal Sacristán, de Sant Vicenç dels Horts y en la web del Barcelona Pipa Club ya informan del menú. Está en catalán pero creo que se entiende perfectamente: Primeros: Arròs amb bolets. Amanida de maduixots, espinacs, i formatge de cabra. Truita d’albergínia i botifarra negra. Fideuà. Croquetes de carn d’olla. Segundos: Fricandó de vedella amb bolets. Postre: Maduixots del Parc Agrari del Llobregat. Vins blanc i negre, cava, cafè… i «xupitos» a triar.
Tanto en el correo electrónico (bpipaclub@gmail.com) como en los teléfonos de club (93 301 11 65 y 679 84 94 61) se informará de todos los detalles sobre una actividad que se celebrará en su local social, en el número 21 de la calle Santa Eulalia, en el barcelonés barrio de Gracia.
Muy importante, para formalizar la inscripción es necesario realizar un ingreso en la cuenta número: ES94 0049 4700 3424 1727 1971, del pipa club, indicando, lógicamente, los datos de la persona que se inscribe.
El Boletín Oficial del Estado publicado el pasado sábado, cuatro de junio, los nuevos precios de los tabacos, que siguen crujiendo los bolsillos de los pipafumadores. Y es que la inflación no perdona. Con las de este sábado son ya 192 las labores que este año han subido su precio, con una variación media de 1,17 céntimos (el año pasado habían sido veintisiete céntimos), según cálculos propios a partir de las cifras del Comisionado del Mercado de Tabaco.
Para que la noticia no sea tan amarga, los nuevos precios implican que Premium Brands recupera otras cuatro labores para el mercado español de Samuel Gawith: Bothy Flake, en el formato de cincuenta gramos; K.C Flake (anteriormente llamada Kendal Cream), Sam’s Flake y Lousiana Flake. La mala noticia es que los precios de 2019 se actualizan de manera significativa y suben 5,50 euros pasando de los diez euros a los 15,50 euros. Hasta el momento no he encontrado referencias del anterior precio de Lousiana Flake, así que cualquier referencia se agradece. [Edición del 11 de junio: esta labor es Gawith Hoggart Lusiana Flake en las anteriores referencias; se recupera con ese nombre; pero por cuestiones administrativas en el BOE aparece como Samuel Gawith; su precio anterior era 7,50 euros]
También sube los precios Rattray’s, que no registraba incrementos desde 2019, salvo el 7 Reserve que había subido en 2020. Marlin Flake y Old Grovie, ambos en la presentación de cincuenta gramos, son los más castigados con subidas de cinco y tres euros respectivamente. El resto se encuentran en 1,60; 2,10, 1,80 euros. De esta marca sólo queda una labor con el precio antiguo.
Por último, la única labor de Robert Lewis que se comercializa en España (123 Mixture) también vio como subía su precio en los estancos de los 9,95 euros a los 13,50 euros, es decir, 3,55 euros.
Nuevos precios
Rattray’s Hal O’The Wind British Collection (100 g).
19,50
Rattray’s Br. Col. Black Mallory (100 g).
19,00
Rattray’s British Collection 7 Reserve (50 g).
11,30
Rattray’s British Collection Accountants Mixture (100 g).
19,00
Rattray’s British Collection Bagpiper’s Dream (100 g).
19,00
Rattray’s British Collection Brown Clunee (100 g).
19,50
Rattray’s British Collection Highland Targe (100 g).
19,00
Rattray’s British Collection Marlin Flake (50 g).
15,40
Rattray’s British Collection Old Gowrie (50 g).
12,50
Rattray’s British Collection Red Rapparee (100 g).
El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba el pasado sábado, 28 de mayo, la actualización de los precios de 39 labores autorizadas por el Comisionado del Mercado de Tabacos, una nueva subida de precios que refleja el impacto de la inflación y las diferentes crisis (logística y de materias primas). De hecho, de las 39 actualizaciones, 23 ya habían subido de precio de venta este año, lo que evidencia que los costes se están disparando de una manera que no esperaban los importadores. Incluyendo el BOE de este sábado, son ya 178 subidas de precios en lo que va de ejercicio. Si alguno duda de lo que implica, en 2021 sólo 65 labores registraron incrementos y, hace dos años, la cifra había sido de 78. Después de este sábado, el precio medio de la lata/paquete de tabaco se encuentra en 10,38 euros, según estimaciones propias a partir de los precios de las labores que tengo registradas, frente al 9,54 euros del año pasado.
Ashton es una de las marcas que vuelve a subir los precios después un incremento en enero, lo que no impide que sus precios suban entre el euro y el 1,50 euros para los mayores aumentos. Idéntica circunstancia se repite en Chacom, en sus seis labores, Nording, Comoy’s, donde aún faltan tres labores por actualizar sus costes. Wessex, donde tres labores quedaron fuera del BOE, registra incrementos muy diferentes, entre 0,60 y 2,70 euros.
La situación es mucho peor en marcas como Solani, Fribourg&Treyer y McConnell. En esos tres casos, los últimos precios son de 2019, en la mayor parte de los casos, o de 2020, con lo que no sólo deben asumir el alza de este ejercicio, sino que el punto de partida es más antiguo. De ahí que se registren aumentos que dan vértigo y que llegan a extremos como los siete euros que se calza Fribourg&Treyer Highgate que pasa de diez a diecisiete euros.
Después de estos incrementos, queda por ver si el resto de labores podrán mantener sus precios o tendrán nuevas subidas. A saber, también la reacción de los fumadores, que ven como frente a la subida media de ventisiete céntimos del año pasado ya se supera por dos céntimos el euro.
Existe otra derivada y es que el aumento no deja de ser papeleo para el Comisionado y retrasa la llegada al mercado de nuevas labores, como una nueva remesa de Samuel Gawith, como Bothy Flake o Sam’s Flake, que ya duermen en España y sólo aguardan la publicación en el BOE para llegar a los estancos.
Ardor significa para mi la entrada en el mundo de las pipas italianas. En 2015 tuve mi primera pipa de esta casa y supuso un cambio en mi visión de la pipa.
A causa de un encargo a Damiano Rovera, estuvimos hablando de los acabados que denominan Meteora y Alveare, y en este texto nos cuenta cómo surgieron:
Meteora y Alveare en palabras de Damiano Rovera
Los acabados Meteora y Alveare de las pipas Ardor son dos procesos particulares y únicos que caracterizan a nuestra marca.
La Meteora nació a principios de la década de 1980 cuando mi abuelo Angelo, un verdadero maestro de la escultura y el tallado del brezo para tratar de eliminar pequeños defectos (puntos negros) en algunas pipas lisas, pensó en grabar algunas partes de éstas rústicando las áreas en cuestión.
El primer resultado fue decepcionante, las pipas perdieron su diseño y el efecto estético no era muy agradable.
Al cabo de unas semanas, durante un paseo por las montañas de nuestra zona, descubrió un lugar que tenía un parecido con la corteza de la Luna: partes de roca con cortes o ranuras aquí y allá que, sin embargo, juntas daban un efecto visual verdaderamente impresionante.
La idea de tratar de reproducir ese efecto en las pipas pasó inmediatamente por su cabeza y con la ayuda de mi padre trataron de crear un útil de trabajo que pudiera replicar ese diseño.
No fue fácil porque lo hicieron todo a mano, pero despues de unas semanas llegaron a crear la herramienta que sigo usando hoy en dia en la creacion de la Meteora.
Meteora
En un principio el acabado se llamaba Luna pero mi padre, adoptando la nomenclatura de estampar los caños con el nombre de los planetas, decidió llamarlo Meteora ya que Luna era el nombre de otro acabado que hoy ya no se produce.
Hace unos 20 años mi padre y yo, usando la misma herramienta con un método diferente, creamos el acabado Alveare, similar al Meteora como diseño de tallado, pero realizado como una línea en espiral que recorre el cuerpo de la pipa. Entre un lado y el otro de las líneas talladas se rústica el brezo dando un efecto de alto relieve a las partes grabadas con nuestra herramienta verdaderamente única.
Alveare
Hace aproximadamente dos años mi hermano y yo queríamos crear una alternativa al acabado Alveare que le diera aún más importancia y resaltara aún más la parte esculpida de la pipa y por eso creamos el acabado Alveare «split». Es decir, rusticando no sólo entre líneas grabadas con la herramienta sino también rusticando partes sobre la línea, rompiendo la continuidad de las mismas y creando verdaderas islas casi lisas pero con un diseño trabajado rodeado de partes en bajorrelieve rusticado.
Alveare «split»
Estos acabados son el buque insignia del diseño de pipas de Ardor y son muy populares tanto en el mercado americano como en el europeo.
¡Gracias a nuestro abuelo y padre, las pipas Ardor, especialmente en estos acabados, son verdaderamente únicas e inmediatamente reconocibles de un vistazo!
La culpable
Se ha incorporado a mi colección una Ardor Meteora Fantasy, que ha sido la culpable de esta entrada en el blog. Una pipa hecha por encargo con una ejecución perfecta, como viene siendo norma de la casa.
Si no hay problemas de últimas hora, hoy se han reunido en Chicago cientos de pipafumadores americanos para participar en su querido festival: el Chicago Pipa Show, después de dos años de suspensión por la crisis de la covid. El programa se alargará hasta el próximo domingo y en el se citan desde exhibiciones de pipas, a clases magistrales, como la que impartirán Jeff Garcik y Alex Florov a los artesanos, o su campeonato. Habrá que estar atento a los medios yankis como Briar Report o Pipes Maganize para ver que nos depara la cita.
Fuente: Pipes Magazine
Este año, además, será una cita especial toda vez que es la primera tras el fallecimiento de Frank Burla el 5 de octubre del año pasado. Burla fue uno de los fundadores del Festival de la Pipa de Chicaco y un apasionado de la pipa, con una colección de varios miles de piezas, un verdadero museo que mostraba de manera desinteresada. En su juventud, combatió en Vietnam y trabajó como investigador del FBI. Su esposa, Annette, y sus dos hijas, Laura y Lisa, fueron sus grandes amores, según se puede leer en las diferentes necrológicas que se publicaron en su momento.
A buen seguro que la cita de este año, le homenajea de la manera adecuada.
Frank Burla. Fuente: Smoking Pipes, cortesía de Father the Flame.
2021 se acercaba a su fin, allá por noviembre, cuando llegó ese pedido que había hecho a Smokingpipes. Como de costumbre, el paquete llegó en una caja exageradamente grande para el volumen real del contenido. Pero ya estamos todos habituados, supongo.
El paquete contenía, además de papel tan abundante como inútil, una bolsa con dos. Sólo dos puros. Pero ¿Por qué, si soy 99% fumador de pipa, compraría puros? Pues este era especial. Era algo que inevitablemente llamó mi atención y azotó mi curiosidad por una simple y sencilla razón. ¡Tenía latakia!
Entiendo que el uso de tabaco de pipa en la fabricación de puros no es algo nuevo ¿Pero, latakia? Es que no ¡Debo probar eso! Fue entonces que hice aquel modesto pedido (para probar). Sólo dos… Y acababan de llegar. Eran dos Stillwell Star English No.27, toro 6×52 con capa Habana (mi conocimiento en puros es limitado). Así que no me contuve y en seguida lo corté y encendí. Me pareció fantástico. Algo diferente. El ahumado del latakia se dejaba sentir sin opacar los demás sabores. Me pareció que no debía ser el único que probara esta delicia; así fue que, al día siguiente, fui donde mi amigo Martín Cornelio, de Cornelio’s Cigar Factory, productor de varias marcas propias de puros (y blender de otras más) y le obsequié el cigarro restante. Martín no tuvo la misma epifanía que yo debido a su paladar experto en puros. Sin embargo (y sin saberlo) ya había plantado una idea en su cabeza.
No fue sino hasta dos semanas más tarde que otro amigo, Benny Batista, Valdespina Cigars, al escuchar las impresiones que le compartimos de la fumada, ordenó toda una caja, la cual, al llegar, fue repartida en partes…, desiguales.
Tras varias fumadas les hablé de ese sabor (desconocido para ellos) del latakia. Así fue que, como Prometeo, decidí robar el fuego a los dioses y enseñarles sobre este tabaco… Y comenzó la conspiración, las opiniones y, desde luego, los experimentos con varias hojas para, no emular, sino crear un producto que se adapte al gusto local con el toque dominicano.
Tras varios meses de inevitable ensallo y error, se dio con algo bueno ¿El resultado? un cigarro que complacía a los tres (se requería mi opinión como el único de los tres conocedor de latakia) ¿La vitola? Salomón ¿El nombre? Black Knight, para el cual diseñé un anillo basado en los ya existentes de Valdespina Cigars.
Pero la característica más importante (para mí) es que se puede cortar el puro y cargarlo como tabaco de pipa. Obviamente no es algo como Billy Budd o Wrapper, sin embargo, me gusta el resultado, que da fumada bastante placentera y que agradará a más de uno.
A la fecha de redactar estas líneas, los Black Knight se encuentran en producción, y aunque aún no están en el mercado lo estarán en los próximos meses. Un producto que da una nueva dimensión la fumada de puros y que esperamos llene las espectativas.
Fumar en pipa nos ofrece muchos momentos de placer que seguramente sólo entienden los que comparten esta afición. Y no me refiero exclusivamente al acto de fumar. Toda una serie de pequeños acontecimientos agradables acompañan al fumador de pipa.
Ahí están la intriga de la subasta on-line de una hermosa pieza, la alegría de la puja ganada, la revisión minuciosa de la nueva pipa, e incluso la relajante sesión de limpieza de brezos y boquillas. El placer de la búsqueda de nuestros tabacos ideales leyendo las descripciones de las mezclas en las webs de nuestros proveedores, la agradable impaciencia de la espera del envío, la emoción de la apertura del paquete recién recibido, la satisfacción de tener en las manos las nuevas latas que prometen fumadas memorables, y, por supuesto, el ritual que acompaña cada una de las aperturas de las nuevas labores compradas.
¡Y las primeras fumadas de los nuevos tabacos! Momentos en los que olfato, vista y paladar se aúnan en la investigación de aromas, sabores y sensaciones, se esfuerzan en la detección de la latakia o el burley, en la búsqueda del picorcillo del perique, o en el intento, a veces infructuoso, de percibir ese componente que, según nuestro proveedor, debería estar en la mezcla pero que somos incapaces de diferenciar.
Siendo todo lo anterior cierto, los mejores momentos son, para mí, aquellos en los que una mezcla habitual, una de esas que llamamos “mi tabaco”, es cargada en una de nuestra pipas favoritas, no necesariamente de las más caras o de mayor prestigio, y fumada sin prestarle atención a la sombra de una encina rodeado de los sonidos del bosque y el aroma de las plantas silvestres, o en la cima de una montaña contemplando, con la visión privilegiada del montañero viejo, el sobrecogedor paisaje de las montañas que amas.
En esos momentos no necesitas pensar en si el tabaco tiene tal o cual propiedad, en si la pipa pesa poco o mucho, o si tira mejor o peor. En esos momentos tabaco, pipa y fumador son un todo, son viejos conocidos que no necesitan interrogarse para comprenderse. Fuman en paz y tranquilos, disfrutando del momento, saboreando el entorno.
Es Castellet. Delante tenemos el Cap des Pinar, y al fondo la Península de Levante.
Estoy sobre el espolón de roca que veis en la foto, en la zona de Formentor, en el extremo Norte de la Sierra de Tramuntana, fumando uno de mis tabacos de a diario, el equilibrado y placentero English Breakfast de HU modificado para mi paladar con la adición de un 15% de latakia vieja de McConnell, en una bulldog de Roadtown.
El día es soleado, el entorno es magnífico, la ruta que me ha traído hasta aquí ha sido fácil y tranquila. A mi izquierda, sobre el Puig de les Butzes una águila pescadora vigila su territorio de caza.
Ni el tabaco que fumo ni la pipa que cuelga de mi boca son extraordinarios (puestos a ser sinceros tampoco lo es quien esto escribe) pero sí lo es el momento que compartimos. Tres viejos amigos fumando en paz dejando que la vista se recree en la belleza de esta costa salvaje que nos impregna con los aromas de sal, resina y pinos del Mediterráneo.
El pipafumador Toni Pascual se hizo el pasado 23 de abril con el trofeo del XVI Campeonato de Aragón de Fumada Lenta en pipa, Memorial Carmelo Sánchez, organizado por el Pipa Club de Zaragoza después de dos años de suspensión por las limitaciones de la pandemia de la covid.
Aunque esas condiciones limitaron el número de pipas a veinticinco, cerca de cuarenta personas se reunieron ese soleado sábado de abril en las instalaciones del Centro Social Deportivo Militar El Soto, que recibió a los participantes con un despliegue de medios y atención que, según nos explican desde el Pipa Club de Zaragoza todos elogiaron.
Los momentos previos a la fumada se convirtieron en un improvisado homenaje a Carmelo Sánchez, vicepresidente del pipa club y cuyo fallecimiento hace dos años fue un mazazo para todos los que lo trataron. Se recordaron anécdotas, vivencias y la gran persona que fue en vida Carmelo. Además, la presencia de Segis Baulenas y Rafa Arzagua alimentó las colecciones piperas de muchos. Aunque Arzuaga ya era conocido por muchos gracias por la labor de introducción en España de Cartago Pipes, no es lo mismo ver una cachimba en imagen, por muy buena que sea, como es en el caso de la conocida web, que en vivo. Así que, dicho en plata y según nos explican nuestras gargantas profundas, Rafa Arzauga dejó una legión de admiradores en tierras mañanas.
Detalle de las pipas que llevó el maestro Baulenas. Autor: Pipa Club de Zaragoza (PCZ)
Llegó el momento de la fumada. Sólo había 25 participantes con sendas pipas de Stefano Stantambrogio que llegaron a provocar algún «olé» entre los asistentes. O sea, que hizo honor a su bien merecida fama gracias a su hornillo generoso y un tiro estupendo. El tabaco era el Mac Baren Scotish Mixture que facilitó una cita entretenida. La gente llegaba con buenos ánimos después de la alegría y el placer de un reencuentro tan esperado
Gonzalo Colón y la copa de cerillas. Autor: PCZ
Al poco de empezar la fumada, la primera pipa en apagarse fue la de Gonzalo Colón, del club local que se quedó con la copa de cerillas. A partir de ahí, hubo un par de descartes pero se vio que el tiempo sin reunirse no afectó a los congregados. De los veinticinco participantes, superaron la media hora diecinueve, una cifra bastante respetable.
En ese momento comenzó un lento goteo. Y tan lento como que diez minutos después, seguían doce pipas encendidas. Llegaban los tres cuarto de horas con las pipas encendidas ocho fumadores, todos ellos personas con experiencia, lo que aventuraba un tramo final más que emocionante. Los siguientes dos minutos fueron dramáticos pues se apagaron la mitad de las pipas, entre ellas la de Iñigo Monforte que, con 46 minutos y diez segundos, se hacía con el Campeonato de Aragón y el sexto puesto en el memorial. Cuarenta segundos más resistía María Cambras, del Barcelona Pipa Club, primera mujer en la tabla y quinta en la general.
De esta manera, el triunfo final se jugaría entre Segimón Baulenas, Frederic Bernard, Carlos Rey y Toni Pascual. El cuarteto superaba los cincuenta minutos, aunque Baulenas sólo resistía cuarenta segundos más. El terceto se enfocaba a la hora. La emoción era máxima. Frederic Bernard resistía hasta los 58 segundos y cinco segundos; Carlos Rey no superaba la hora por veinte segundos. Toni Pascual se alzaban con la victoria y mantenía la pipa hasta la hora y tres minutos, en toda una demostración de autoridad.
Toni Pascual, justo vencedor. Autor: PCZ
Merche recibe el trofeo. Autor: PCZ
En la mesa de trofeos, hubo pipas de los artesanos asistentes y también donaciones de los pipa clubes asistentes. Toni Pascual, socio de honor del Pipa Club de Zaragoza, también donó tres latas de Dunhill auténtico y protagonizó uno de los gestos más emotivos de la jornada al donar la copa del torneo a Merche, la viuda de Carmelo Sánchez. Como bien explican desde el Pipa Club de Zaragoza «es todo un caballero».
Ahora ya toca pensar en la siguiente pipa, en Sant-Cugat en el próximo mes de junio.
Clasificación XVI Campeonato de Aragón de fumada lenta en pipas; Memorial Carmelo Sánchez.
Esta mañana a primera hora nos dejaba nuestro querido compañero Pep.
Josep Costa Ribas (Ibiza, 1949 – Sicilia, 2022) periodista, publicista, activista y poeta, fallecía hoy día 7 de mayo en Messina (Silicia), donde se encontró indispuesto hace ya unos días estando de viaje. He conocido la noticia de voz de su hijo Carles, quien me ha remarcado que se ha ido tranquilo, sin padecer, y con la compañía de su querida esposa Ascensión. No hacía falta que me lo dijera, porque quienes hemos tenido la suerte de topar con él en nuestro camino lo sabemos, pero su hijo también me ha remarcado que ha tenido la vida que ha deseado, que ha vivido a la manera que sus ideales y principios le han llevado.
Más allá de su faceta de periodista, que le llevó a trabajar principalmente en prensa y radio, cabe destacar su participación en movimientos activistas por la paz y la defensa del territorio.
Ha sido miembro activo del foro de El Rincón de la Pipa, donde a muchos nos ha enseñado el PLACER de fumar en pipa y el disfrute del momento.
Tuve el placer de conocerle en persona en noviembre pasado, tras años de conversaciones.
De izquierda a derecha: Tomeu (el autor de este texto), Pep Costa, Jaume Mora, Sebastià Bonet (hijo del artesano Joan Bonet «de ses pipes») y Joseantón (colaborador de este blog)
Gracias Pep por todo lo compartido y aprendido, que el humo de nuestras pipa llegue a donde estés.
El próximo sábado será un gran día. Y es que, además de recordar la importancia del libro en la cultura, el Pipa Club de Zaragoza celebrará su fumada después de dos años de suspensión por las restricciones para frenar la epidemia de coronavirus. Teniendo en cuenta que, además, es una cita bienal, son cuatro años sin juntarse, con lo que es fácil entender las ganas de la gente para volver a reunirse en un encuentro que llevará el nombre de Memorial CarmeloSánchez en memoria del pipa fumador zaragozano fallecido hace dos años. y cuyo recuerdo perdura entre los pipafumadores. De hecho, ya se ha alcanzado el 95% de los inscritos, con lo que habrá, sin duda, un lleno. Los rezagados pueden escribir al correo electrónico del pipa club (pipaczaragoza@gmail.com) o contactar con ellos a través de su tuiter (@zgzpipac)
El encuentro se celebrará en el Centro SocialDeportivo Militar El Soto, que recibirá a los participantes a partir de las doce del mediodía cuando comiencen las acreditaciones. En la feria habitual, han confirmado su asistencia s Segimón Baulenas, Jean Pierre Soler y Rafael Arzuaga, artesanos que colabaron con el evento junto con comercial Giménez. Stefano Santambrogio firma la preciosa pipa de la fumada, una bent pear semirusticada, con tinte a doble tono claroscuro, y boquilla toffee.
La pipa de la fumada. Fuente: Pipa Club Zaragoza
Sobre las dos, comenzará el almuerzo. De entrantes, unas Lascas de de jamón y queso, tomate y aceite de oliva; Ensalada templada de endivias y gulas; Huevos rotos con foie y Pizarra de verduritas en tempura con sala Romescu. De plato principal se deberá elegir entre Entrecotte de ternera con patatas panadera y pimientos del piquillo o Dorada al horno y, de postre, Crema de tarta catalana con tulipa de helado.
La idea de la organización es, a partir de las cuatro, comience la fumada en la que se utilizará MacBaren Mixture Scottish Blend. Los tres primeros recibirán sendos trofeos. Además, el primer clasificado de los socios de los Pipa Club de Zaragoza recibirá el título de campeón de Aragón. Como es habitual, todos los participantes recibirán un obsequio.