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Humeando desde tierras aztecas Opinión

Catas: ¿Pretenciosidad y pomposidad?

He visto en muchos lugares un sinfín de individuos que nos aventuramos en el mundo de las catas o reseñas, expresando nuestras impresiones de tal o cual producto sin tener en cuenta que independientemente de si se tiene la formación o no para hacerlo, estamos emitiendo un juicio de valor que puede beneficiar o perjudicar aquel producto que se está exponiendo.

Debemos por tanto ser muy cuidadosos con nuestros comentarios, descripciones y opiniones (sobre todo, si no tenemos la formación para hacerlo) en un tema que ya de por si es muy subjetivo.

Esto me lleva a preguntarme:

  • ¿Qué propósito tenemos al hacer una reseña o cata de un tabaco, destilado, cerveza o vino?
  • ¿Qué es lo que queremos transmitir?

Si bien un sommelier se empapa de información y conocimiento entorno del producto en el cual se especializa, también tiene un entrenamiento olfativo bastante extenso y arduo para poder preparar el paladar a las sensaciones y sabores que este se propone a encontrar en el producto a catar. Es decir, el sommelier ya sabe que quiere encontrar en el producto mucho antes de degustarlo. Con esto prepara el cerebro y los sentidos para poder detectar con relativa facilidad las notas que ha de describir en su cata. Lo complicado viene después ya que, debe ahora poder tener la facilidad de transmitir esas sensaciones, aromas y sabores al comensal o consumidor para el cual va dirigida la cata.

En ocasiones, el sommelier o catador, parece pretencioso al emitir sus comentarios pomposos para un comensal atónito ante tal descripción de un producto que, en lugar de cautivarlo, lo aturde y confunde dando pie a que él comensal lejos de ver a este individuo como una guía, le vea como aquel que le señala y restriega en la cara, la inexperiencia e ignorancia propia de un comensal al degustar un nuevo producto.

Es aquí cuando al escuchar a un Sommelier decir las trilladas frases: “encuentro un olor/sabor a frutos rojos, frutos del bosque”, “madera”, “cuero”, etcétera, nos preguntamos: ¿a qué carajo se refiere con un fruto rojo (cereza, fresa, moras, grosella, arándano, ciruelas o qué carajo)? ¿Qué tipo de madera (cedro, roble, bambú, olivo, brezo, caoba, seguro en otra vida, este tipo fue termita)?

Esto se debe a que uno no tiene un entrenamiento del olfato con cientos de esencias pasadas por las fosas nasales una y otra vez para aprender a diferenciarlas y así predisponer al cerebro y el paladar para poder detectar dichos sabores que no siempre coincidirán con lo que dicta el olfato. Es aquí donde a mi punto de vista, el sommelier falla ya que en lugar de transmitirme un sentimiento de afinidad al producto, más bien me produce incertidumbre sobre mis sentidos del gusto y el olfato.

Esto último a mi parecer, debería ser la respuesta a mis dos preguntas previas, nuestro propósito debería no solo ser descriptivos de sabores, aromas y texturas sino también, de transmitir experiencias y sensaciones en nuestras catas para poder transmitir al consumidor un sentimiento de afinidad al producto y a la marca o bien sembrar en él, la necesidad de probar, aprobar y/o descartar por cuenta propia aquel producto del cual se hizo la cata.

Aquí es donde el tema cobra mayor subjetividad ya que es bien sabido que todos tenemos gustos y paladares diferentes pero el tema no se acota solo a gustos y paladares sino también a experiencias y memoria. Entonces; ¿cómo puede el catador o sommelier transmitir tales experiencias? Ante tan difícil respuesta, tal vez lo más conveniente sería hacer de la cata toda una experiencia, tratar de empaparse de los gustos y preferencias del comensal para a partir de allí construir una experiencia que lo lleve a interesarse en el producto a catar. O bien, tratar de encontrar experiencias que puedan ser comunes en otras personas como lo es en nuestro caso “la irritación o quemadura de lengua”, “el amargor”, “el sabor a ceniza” y girar nuestra cata alrededor de estos temas para hacer sentir al comensal un poco identificado en el tema y así sea más fácil poder interesarlo en nuestra opinión que aunque muy subjetiva, le parecerá interesante.

“El mejor destilado, vino, tabaco o cerveza es aquel que a uno le gusta”

“La mejor forma de consumir un destilado, vino, tabaco o cerveza, es la forma en que a uno le gusta consumirla”

Estas frases sin duda debemos tomarlas en cuenta a la hora de realizar la cata, ya que muchas veces la cata tiende a convertirse en un juicio de valor más que en una opinión. Se puede cometer el error de tratar de imponer un producto a través de una cata, en lugar de emitir una opinión o comentario sobre cierto producto del cual, aquel a quien va dirigido puede o no coincidir con nuestro punto de vista.

Sin duda este es un tema bastante extenso y debatible por lo tanto, abro el hilo de debate y junto con él les dejo mi opinión al respecto así como mi reputación para que la hagan pedazos.

¡Buenos humos y felices tragos!

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Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Fillmore – G.L. Pease

He visto desde hace algún tiempo, una aberración sin sentido a las mezclas virgina-perique así como un sin fin de compañeros cofrades que intentan entrar a este tipo de mezclas con un resultado negativo y para nada placentero.

Es por ello mi ánimo de escribir y aportar algo de la muy poca experiencia que tengo en el arte de fumar en pipa y la forma en la que yo he encontrado placer, así como la forma que he encontrado para recomponer una fumada y disfrutar de un tabaco que puede no haberme gustado en principio pero, que al cabo del tiempo y gracias a la tacañería y terquedad por no desperdiciar mi dinero, me llevaron a dar segundas, terceras y un sin fin de oportunidades a varios tabacos que, si bien fueron horribles en principio, con el tiempo, me di cuenta que en realidad el problema era que yo no entendía al tabaco y el ritmo que este necesitaba para demostrarme los placeres que me podía brindar.

Esta es mi opinión muy personal y por lo tanto se debe entender es muy subjetiva ya que es mi paladar y gustos personales los que dan esta opinión.

Fillmore by G. L. Pease

Nombre de la mezcla: Fillmore

Marca: G. L. Pease

Maestro mezclador: Gregory Pease

Manufactura: Cornell & Diehl

Tipo de mezcla: Virginia-Perique (vaper)

Corte: Broken Flake

Ritmo de fumada recomendada: Lento a muy lento.

Este tabaco es en mi opinión, un tabaco muy delicado y por lo tanto, si bien no es difícil de fumar y disfrutar, si es extremadamente fácil, echar a perder la fumada sin posibilidad de recomponerla provocando una muy mala experiencia y provocando una opinión errónea sobre este fantástico tabaco.

En frío:

Broken flake cut

Al olerlo en lata, se desprenden inmediatamente olores a cítrico fermentado, a mi olfato, recuerda el olor a tepache (cascara de piña fermentada), tamarindo, madera húmeda, estos son olores que normalmente yo percibo en virginias rojos y ese olor a fermentado que causa cierto picor en las fosas nasales que yo identifico en el perique.

Primer fuego:

El primer encendido puede ser fuerte y para algunos un tanto desagradable ya que para encenderlo hay que dar buenas caladas con un ritmo de medio a rápido, esta mezcla en particular prefiero encenderla con fósforos de madera ya que si he notado que con encendedor, el primer amargor es más agresivo.

Inmediatamente después del encendido hay que bajar el ritmo de la fumada hasta lograr un ritmo lento, es allí cuando se empieza a disfrutar la fumada, de esta forma, el tabaco empieza a soltar los dulzores del virgina, a mi paladar es un dulzor parecido al del azúcar quemada, este sabor se conserva si mantenemos el ritmo de la fumada lento, de esta forma también se logra que el perique se perciba agradable, fresco, refrescante en nariz y boca, da una sensación similar a la frescura de da la menta (me refiero a la sensación refrescante, no al sabor de la menta), si se le mete acelerador al ritmo de la fumada, esta se torna amarga y el perique comienza a ser muy agresivo en las fosas nasales haciendo tanto la fumada como el retrogusto una experiencia muy desagradable. Cuando la fumada comienza a provocar humedad, la brasa comienza a pagarse y es allí cuando instintivamente metemos el acelerador a la fumada, en este caso recomiendo continuar con la fumada lenta hasta que se apague la pipa, una vez que esto sucede, lo mejor es dejar descansar la pipa por unos 5 o 10 minutos.

Segundo fuego y posteriores:

Una vez que ha reposado la pipa, la encenderemos nuevamente intentando no meter la llama a la cazoleta, en lugar de ello, dejar la flama por encima de la cazoleta y permitir que el tabaco se caliente en cada calada hasta que prenda, con esto evitaremos el amargor que produce el encendido, una vez re-encendida la pipa, bajar nuevamente el ritmo a lento para recuperar el dulzor del virginia y la frescura y picor del perique.

Esta mezcla ofrece un humo denso, cremoso, blanco y muy fresco en la nariz. El delicado balance entre dulzor y frescura son un placer en boca y nariz pero se debe tener cuidado con el ritmo ya que si este se acelera, la lengua y paladar pagaran caro el precio.

Para mí, esta es una de las mejores y más complejas mezclas vaper que he fumado.

Espero poder aportar algo con esta reseña. ¡Buenos humos, felices tragos y sin miedo a compartir!

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El rincón de Maxi Piper Fabricantes Opinión Tabacos

SAMUELIANO

Los Samuelianos estamos hechos a sufrir. Es como ser culé ultimamente. En los años que llevo fumando en pipa ya van unas cuantas ocasiones que nos vemos en dificultades. 

El Samueliano está bregado en mil penurias… La falta de distribución, el moho en sus labores, el enorme grado de humedad del tabaco que nos hace invertir cantidades ingentes de capital en mecheros, el óxido de sus latas que nos jode ese tabaco embodegado hace 5 años, su falta de sellado que convierte ese magnífico tabaco en algo salido de una película de Tutankamon. Y ahora el COVID y los chinos… Sí sí, los chinos, que ahora les ha dado por cambiar de proveedor de latas a una fábrica china, y son directamente y planamente… una mierda. 

Y así estamos los Samuelianos, comprando como si cualquier labor de Samuel Gawith se tratase de un tesoro. Buscando como locos en todos los estancos, para almacenarlos compulsivamente. Esperando que la diosa Fortuna nos acoja y nos enseñe el Dorado de los Samuel, donde núnca nos ha de faltar un FVF, un BBF, un Squadron, o un Commonwealth. 

Y mientras tanto llega esa iluminación… voy dando caña a mi estanquero para en cada pedido insista en que le traigan ese manjar tan codiciado, ese Samuel deseado. 

Me pongo a leer a Lorca, ese poeta como pocos ha habido, y mi mente loca de ansiedad cambia a la amada por ese tabaco… 

SONETO DE LA DULCE QUEJA

Tengo miedo a perder la maravilla 
de tus ojos de estatua y el acento 
que de noche me pone en la mejilla 
la solitaria rosa de tu aliento.
Tengo pena de ser en esta orilla 
tronco sin ramas; y lo que más siento 
es no tener la flor, pulpa o arcilla, 
para el gusano de mi sufrimiento.
Si tú eres el tesoro oculto mío, 
si eres mi cruz y mi dolor mojado, 
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado 
y decora las aguas de tu río 
con hojas de mi otoño enajenado

Ésta desazón es un sin vivir. Así que háganme caso.., y embodeguen!. 

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Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Odyssey – G. L. Pease

Odyssey
Odyssey by G. L. Pease

Nombre de la mezcla: Odyssey

Marca: G. L. Pease

Maestro mezclador: Gregory Pease

Manufactura: Cornell & Diehl

Tipo de mezcla: Balkan

Corte: Ribbon

Ritmo de fumada: Variable

Carga lista para encender

Una mezcla no muy popular ni muy conocida del maestro mezclador Gregory Pease, al ojo, la lata no dice mucho, parece ser tan solo una labor más, un Balkan más de tantos que hoy en día existen, de esos, que rayan en el acalorado debate sobre la delgada línea entre los Balkan y los Ingleses, sin embargo, esta labor es de esas, que al probarlas, te cambian el paradigma. El tabaco a simple vista se percibe oscuro, con muchos hilos negros, a simple vista se nota la fuerte presencia de tabacos ahumados o latakia.

En frio:

Corte ribbon
Ribbon cut

El aroma es fuerte, muy ahumado, recuerda el olor a leña ya quemada y mojada, tambien se percibe un olor a cuero viejo como el de un viejo cinturón que ha sido ya jubilado así, como un aroma un tanto acido algo difícil de definir. Apenas se percibe el Virginia que aparenta estar escondido en esta mezcla y su aroma, un tanto fermentado y cítrico, se pierde entre el aroma leñoso que desprende este tabaco tan solo presentando un leve destello que se pierde rápidamente.

Primer fuego (encendido):

Intentando solo calentar el tabaco sin tocarlo con la flama

Desde el encendido, se percibe esa leve acidez y ese sabor a leña, me recuerda mis fogatas en los días de campamento de mi adolescencia. La latakia es fuerte y se percibe desde el primer instante, no es nada sutil, su presencia es muy fuerte y marcada. Bajando el ritmo de la fumada se encuentran esas notas acidas como alguna fruta cítrica que aún no madura del todo. Si se apresura el ritmo de la fumada, la latakia comienza a cobrar fuerza nuevamente escondiendo un poco esa acidez la cual una vez identificada por el paladar es fácil encontrarla nuevamente entre la potencia de la latakia que domina la fumada.

Si se baja el ritmo de la fumada a muy lento, apenas dejando la pipa descansar en la boca mientras se respira hondo y pausado, la latakia se vuelve un tanto más sutil junto con esa acidez que se atenúa un poco dejando espacio para que se presente un agradable picor en la parte frontal de la lengua (quizá algún tabaco oriental) y para que el Virginia surja del fondo de la boca (por el retrogusto) asomándose ese dulzor de los orientales y seguramente algún Virgina rojo o dorado, un dulzor placentero para nada empalagoso. Es un tanto complicado mantener ese dulzor por mucho tiempo ya que la costumbre me lleva a apresurar un poco la fumada pero es solo cuestión de bajar el ritmo para encontrar ese dulzor nuevamente, no obstante, el picor es fácil de mantener durante la fumada. Mantener el ritmo lento, hace que la acidez, el dulzor, el picor y el ahumado, converjan en un sabor muy placentero y agradable.

Fuegos (encendidos) posteriores:

Intentando el re-encendido sin que la flama toque el tabaco o ceniza

Con este tabaco, no es complicado encontrar los sabores antes mencionados en el segundo, tercero, cuarto o X número de encendidos de la pipa y en todos los casos, la latakia está presente al igual que la primera vez que se encendió la pipa. Sin embargo, algunas veces la humedad generada durante la fumada ocasiona que en el re-encendido de la pipa se perciba ese desagradable sabor a ceniza húmeda en cuyo caso, basta con dejar descansar la pipa por un rato para permitir que el tabaco se seque un poco y se mitigue ese desagradable sabor que desaparecerá conforme avance la fumada aunque, de generarse demasiada humedad, algunos optarían por desecharlo.

Conclusiones:

Sin lugar a dudas este tabaco es el rey de lo que a mis gustos sería una buena trilogía de G.L. Pease:  Maltese Falcon-Samarra-Odyssey. Para todo amante de la latakia esta sería la opción a elegir, una opción que puede fácilmente convertirse en el tabaco favorito o por lo menos colarse dentro del top de cualquier amante de la latakia, mezclas inglesas o balkanicas. Por ahora y desde hace ya varios años este es mi tabaco predilecto.

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Humeando desde tierras aztecas Opinión

El nacimiento de un pipafumador

Mi nombre es Carlos Turrubiartes, vivo en el sur de la Ciudad de México, tengo 40 años. Comencé a fumar a los 17 años. Cómo todo adolescente, mi afición al humo fue por cuestiones sociales y rebeldía. Pronto descubrí que había algo más en el cigarrillo que jalar humo a la garganta y aprender a no toser, me enamoré del humo y sus formas y lo relajante que era ver como se dispersaba y se mezclaba con el aire. Un par de años más tarde mi paladar descubrió el encanto de los puros y la gran cantidad de humo que podía hacer con ellos con la gran ventaja de no tener que pasarlo a la garganta y lucir como un tonto por no hacerlo. Fue en el puro donde experimente por primera vez el verdadero placer y sabor del tabaco. Un poco después, ya a mis 19 años, me dio curiosidad la pipa ya que, mi padre (fumador de cigarrillo y puro) es muy aficionado de la época del salvaje Oeste y siempre en sus relatos de estas historias mencionaba personajes con pipa, después conocí personajes como los interpretados por Lee Van Cleef, fue allí cuando me vi atraído al mundo de las pipas.

Carlos Turrubiartes

Ya casi entrando a los 20, compré mi primera pipa, una Bartitone que encontré en una tienda departamental. Mi primer tabaco fue un aromático llamado Vermont Maple que me pareció fascinante. De allí, comencé a consumir muchas mezclas locales (de Norma de México principalmente) de las cuales casi todas me parecieron fantásticas. Fue en esas primeras mezclas cuando descubrí que no todo el tabaco producía el mismo humo, los mismos olores y fue cuando me di cuenta que no todo tenía el mismo sabor.

Unos cuantos años después ya entrado en los 23, encontré un grupo americano al cual me afilié y donde siempre abundaban los temas de discusión sobre tabacos virginia. Fue tanto él bombardeó de información sobre este tipo de tabaco que mi inexperiencia y ansiedad me llevaron a comprar 20 latas de esta variedad de tabaco de diferentes marcas, las cuales eran las más fumadas por los miembros del foro americano. Mi primer virginia que abrí de esas 20 latas fue un Orlik Golden Sliced Vintage y fue ese tabaco el que me hizo darme cuenta de que en realidad, yo no sabía fumar en pipa. No era lo mismo las mezclas aromáticas locales (tan agradables para mí en ese entonces, las cuales a pesar de fumarlas rápido siempre sabían bien a pesar de dejar mi lengua irritada) que fumar un tabaco que quemaba la lengua y sabía horrible.

Sin embargo ya había gastado mucho dinero en esas latas y no conocía a nadie a quien se las pudiera vender; así que decidí fumarlas todas aún que no me gustaran, total. Tenía que agarrarles el gusto. Tarde más de un año en terminarme esa lata de Orlik y un año más en encontrar alguien con la suficiente paciencia para ayudarme a descubrir lo que estaba haciendo mal. Aprendí pues sobre las formas de cargar una pipa, las formas de encenderla y, lo que para mí es más importante, el ritmo de la fumada.

Con los años, entendí que el ritmo de la fumada era un asunto fundamental ya que este influye enormemente en en sabor, el aroma y el humo. Aprendí con el ritmo de la fumada a comprender el tabaco y darme cuenta que a veces, no hay labor mala simplemente hay que encontrarle el ritmo correcto a ese mezcla en particular para entonces decidir si es o no de nuestro gusto. Así fue que en algún momento le di una segunda oportunidad al odiado Orlik y a eventualmente disculparme con este tabaco que en su momento, y por mi inexperiencia, no supe apreciar pero que ahora guardo en mis recuerdos con mucho cariño.

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PYT (Pipas y tabaco)

Carlos Turrubiartes se incorpora al equipo de PYT

El refuerzo de la sección de opinión de Pipas y Tabaco (PYT) provocó reacciones tan gratificantes como la sugerencia del pipafumador canario José A. Hernández Cambreleng de incorporar a un cofrade mexicano: el doctor Carlos Turrubiartes. No lo conozco, pero la posibilidad de tener opiniones y noticias de una potencia como México me pareció de lo más seductora posible.

Así que, tras una pequeña conversación, la familia de PYT cuenta con un nuevo integrante que alimentará la columna Humeando desde tierras aztecas. Les dejó la presentación que me envió para que lo vayan conociendo. No dudo de que nos aguardan buenos momentos de lectura.

Roberto Carlos Turrubiartes García

Mi nombre es Carlos Turrubiartes, vivo en el sur de la Ciudad de México, tengo 40 años. Comencé a fumar a los 17 años. Cómo todo adolescente, mi afición al humo fue por cuestiones sociales y rebeldía. Pronto descubrí que había algo más en el cigarrillo que jalar humo a la garganta y aprender a no toser, me enamoré del humo y sus formas y lo relajante que era ver como se dispersaba y se mezclaba con el aire. Un par de años más tarde mi paladar descubrió el encanto de los puros y la gran cantidad de humo que podía hacer con ellos con la gran ventaja de no tener que pasarlo a la garganta y lucir como un tonto por no hacerlo. Fue en el puro donde experimente por primera vez el verdadero placer y sabor del tabaco. Un poco después, ya a mis 19 años, me dio curiosidad la pipa ya que, mi padre (fumador de cigarrillo y puro) es muy aficionado de la época del salvaje Oeste y siempre en sus relatos de estas historias mencionaba personajes con pipa, después conocí personajes como los interpretados por Lee Van Cleef, fue allí cuando me vi atraído al mundo de las pipas.

Roberto Carlos Turrubiartes García, Humeando desde tierras aztecas.

El resto lo podrán leer en su primera colaboración.

Bienvenido Roberto Carlos, es un honor compartir espacio virtual contigo.

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Pipadores

La familia youtuber crece: presentamos a Maxi The Red Piper

Cuando en mayo escribía la entrada sobre el crecimiento de la familia de youtubers avanzaba que existían varios proyectos más en cocina. Ahora, una de esas iniciativas salta a la arena. Se trata de Maxi The Red Piper, el proyecto que lanza el sin par Maxi Rica (Blanes, 1973) y que esta semana ha debutado como articulista en PYT.

Maxi llevaba un tiempo dándole vueltas a la idea de montar un canal en youtube y, después de una pequeña inversión para mejorar los aspectos técnicos se ha lanzado. Como no puede ser de otra manera, animo a toda la comunidad hispano pipera a que se hagan suscriptores de este proyecto.

Como ven, una realización sencilla y efectiva, una calidad de sonido perfecta y Maxi en estado puro, perdón, en estado pipa. ¿Qué más se puede pedir? La respuesta ya la avanzo: más videos.

Termino con una nota aclaratoria. The Red Piper es un proyecto personal de Maxi, que llevaba pensando mucho antes de conocer PYT y de comenzar a colaborar. Aunque es un canal hermano, somos independientes.

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Catas El rincón de Maxi Piper Opinión

La cata de Peretti

Hay ocasiones que podemos explicar sin temor a equivocarnos, que no todo lo que sale de las redes sociales es malo. Lo cierto, es que pueden ser una herramienta increíble para conectar personas con intereses compartidos. La cata de Peretti es un ejemplo de esto. Iniciativa que nace y se sustenta como apuesta inaugural del Club Virtual PYT.

Lo primero que nos planteamos fue hacer una cata de tabaco como el Club de Sutliff. El meollo de la cosa fue decidir por que tabaco. Uno que reuniese el perfil adecuado. Como somos gente de paz y alejados de posturas arbitrarias, planteamos una encuesta con diferentes propuestas, y ganó Peretti. Creo que es una casa de tabaco a la que muchos le teníamos ganas. Le rodea una especie de áurea de magnificencia que le dota del idóneo perfil para una aventura como esta. Era, y es sin duda, una casa emblemática a la que normalmente no se accede de forma fácil.

Tomamos la decisión de realizar una cata de un blend de cada tipo de tabaco que Peretti dispone a la venta. Whiskey Cavendish por los aromáticos. Blend B-94 por los burley. Century, por los english blends. Y por último, London Flake, como el Va-Per a probar.

No todos los participantes se han lanzado a abrir hilos propios con sus catas en la web. Algunos como Wendell, Tomeu y yo, sí. Los que más hicieron aportaciones como comentarios, o dejaron sus impresiones en el grupo de Telegram asociado. En todo caso, no les quiero hacer demasiado spoiler. Les sugiero que pasen y vean por ustedes mismos, quedan tod@s invitad@s.

En cuanto al tabaco probado, sin intención de adelantar demasiado, dado que eso lo encontraran ya en las catas escritas, se le puede catalogar de dos cosas: una es la calidad del producto. Eso queda como indiscutible. La otra, si de esta muestra podemos generalizar, es la suavidad, la sutileza con la que se expresa el tabaco de Peretti. Es un tabaco suave, bien trabajado, donde el burley está bien domado, suave, fino al paladar, y los aromáticos no saben a química, manteniéndose durante toda la fumada. La latakia de Peretti es de primera, cremosa, untosa. Los virginias son excelsos, bien trabajados, no muerden ni agreden. El perique… Bueno, el perique que fumamos en London Flake es más de lo mismo. Lo justo para notar su presencia, pero fuera de toda intención de ser protagonista, solo lo justo para dar mayor potencia de matices al virginia que acompaña.

En definitiva, ha sido una aventura divertida para muchos, y decir que en lo personal creo que como propuesta ha sido un acierto. Puedan o no gustar las mezclas escogidas, esto nos ha servido (o me ha servido) para conocer una manera de hacer y mezclar, de una casa americana, que los años y el prestigio atesora.

Buenos humos y hasta la siguiente!!

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Pipas

Peterson renueva su técnica de arenado y presenta una nueva línea de pipas

El confinamiento no ha frenado las ganas de trabajar de Peterson y tanto en las redes sociales como en su web ha lanzado dos novedades. La más importante me parece que es la renovación de su técnica de arenado. Desde el pasado año, su personal ha trabajado con los proveedores de brezo, artesanos propios y ajenos para buscar las vías para mejorar la producción combinando diferentes grados de presión, tipos de arena y duración del proceso. El resultado es una nueva técnica de pulido que, según vemos en las primeras pipas, refuerza el aspecto orgánico.

Una de las nuevas PSB. Fuente: Peterson

En su comunicado de prensa, el fabricante irlandés asegura que no se aplicará a todas las piezas, tan sólo a un número reducido de pipas que alcance el nivel máximo de calidad, que ellos definen con el sencillo nombre de Supreme. Las pipas que reciban este segundo tratamiento recibirán el distintivo PSB. Desde marzo, sólo el 1% de su producción ha alcanzado este rango. Inicialmente, el PSB se aplicará en las series House Pipe, Sherlock Holmes y Pipe of year (POY). En su web ya están disponibles 38 formas diferentes que van desde los 167,24 a 225 euros.

Dos nuevas modelos de la nueva Short.
Fuente: Peterson

Junto a ello, Glen Whelan, director de ventas, ha impulsado la creación de una nueva línea con el nombre de Short. Es una evolución de líneas veteranas, como la Classic, y que intentan llevar a los gustos de los actuales consumidores. En su web, aparecen ya 33 registros de este tipo de cachimbas con un abanico de precios que oscila desde los 98,37 euros a los 157,74 euros.

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PYT (Pipas y tabaco)

Nuevos cambios en Pipas y tabaco

Desde su nacimiento, PIPAS Y TABACO (PYT) se pensó como un blog pensado para informar sobre la actividad del mundo pipero con el máximo rigor posible y las limitaciones propias de ser un medio alimentado por una sola persona y sin un carácter profesional, con las ventajas e inconvenientes que implica.

Desde entonces, el proyecto ha ido creciendo con otros canales, el Club PYT y proyectos que van surgiendo. Se ha creado una pequeña y activa comunidad, donde se cultiva la fraternidad pipera. Estoy orgulloso de haber contribuido a ello.

Ahora, llega el momento de dar un paso más, que pueden ser tres o cuatro, según como los cuentes. El paso en cuestión es introducir contenidos de opinión. Hasta ahora, básicamente las entradas a la bitácora eran informativas, con las salvedades de las catas que van apareciendo poco a poco y que, como género periódistico, tiene mucho de opinión, pero también son informativas. Pero a partir de este momento comenzarán a publicarse artículos de opinión pura y dura, con el buen o mal criterio de los abajo firmantes. Se podrán distinguir de dos maneras. La primera es porque como categoría aparecerá la palabra opinión, y como subcategoría el título de la sección. Además, éste aparece en la cabecera, para poder facilitar su localización sin tener que navegar por todo el blog. Confío en haber logrado diseñarlo bien. Y, como etiqueta los autores, que os paso a presentar.

Wendell Rodríguez

Wendell Rodríguez firmará Desde el Caribe. En sus reseñas en el foro ha demostrado su fino estilo, amplia cultura y sensibilidad pipera. Wendell tiene el alma caribeña y leerlo es fumarse una buena pipa, disfrutando de un ron o un café frente al Caribe, o al Cantábrico. Confío, y él lo sabe, que también se lance con alguna cata pero tenerlo es todo un honor. Dominicano del 72, allá por 2003 se compró una pequeña pipa, una Dr. Grabow Savoy para iniciar con una lata de Capstan una historia de amor que llega hasta hoy y que seguirá. En un país, como el suyo, que es una potencia en el mundo del cigarro, defender la pipa con esa elegancia y clase tiene un enorme mérito. Él se enterará ahora, leyendo estas líneas, pero cuando viaje por primera vez a la República Dominicana y en la aduana me pregunten por el motivo de mi estancia responderé: «Fumarme una pipa con el doctor Wendell».

Maxi Rica

El rincón de Maxi Piper será responsabilidad de Maxi Rica. Es difícil presentar a Maxi Rica, los rizos mejor cuidados al este de Barcelona. Para mi es Maxi Polvorilla porque sus ideas han hecho crecer a este espacio hacia lugares que nunca había pensado. La historia de Maxi Rica con la pipa es la historia de todos nosotros, porque en ella encuentra el placer y el descanso de la vida. Activo en mil foros, presentes y futuros, estoy seguro que sus opiniones nos encantarán y no nos dejarán indiferentes.

Escribirán, como no podía ser de otra manera, con absoluta libertad, cuando quieran y de lo que quieran. Sé que ya trabajan algunos temas y tengo tantas ganas de leerlos como usted.

Les prometí un tercer articulista y no voy a faltar a mi palabra. Sobre todo porque se trata de un servidor. Como ya conocen mi vida, no les voy a aburrir con esos detalles. La quintana es un elemento de la arquitectura tradicional asturiana. Es la parte delantera de la casa, el lugar donde uno se sienta a descansar o hacer algunas tareas. Disfrutar de una pipada en la tardiquina, ese momento del día entre que se pone el sol y anochece, con una botella de sidra al lado, o una cerveza, un whishy o un vaso de agua, pensando y mirando las nubes es un momento ideal para opinar sobre lo divino y lo humano. Así se escribirá Fumando desde la quintana.

El elenco de colaboradores podría incrementarse. Pero, de momento, con estos dos gigantes y un servidor es suficiente para que PYT crezca.