Para esta publicación en el blog elijo recuperar una entrada publicada hace años en varios foros.
Durante el año 2019 incorporé multitud de pipas extraordinarias a mi colección, pero con las que más me alegré fue con estas cinco que os voy a enseñar. Compradas a una persona de Madrid que vendía las pipas heredadas de un tío, me hacen suponer que conocía como mínimo a Giorgio Musicò y la tienda de Carmignani, por no decir a parte o a la totalidad de los artesanos de quienes vamos a hablar.
Son pipas que, unidas a la fotografía que encabeza este artículo, tienen una gran historia que contar.
La escena de Carmignani
Hay una foto que desde que la vi por primera vez me llamó la atención:
No he conseguido fecharla, pero será de los últimos años ’70 o de los primerísimos ’80. En ella aparecen 5 personajes del mundo de la pipa italiana, y seguramente fuera tomada en Roma.
Vamos por partes, y empezamos por el señor que está de rodillas. Se trata de Giorgio Musicò, en aquella época mánager de la tienda Carmignani radicada en Roma y dedicada al comercio del tabaco y pipas. Fue el impulsor de la comercialización de pipas bajo el sello propio del comercio que representaba. Entre 1975 y finales de 1979 esas pipas fueron realizadas por un joven Fritz Becker y marcadas como «Carmignani Roma»:
El señor Becker aparece en la foto, pero más tarde ya nos referiremos a él.
De pie, y empezando por la izquierda, tenemos a Munalli. Con bigote grueso y gafas oscuras, hasta hoy nada se sabe de él: ni su nombre, ni los años en que trabajó, ni las pipas que realizó. Las pipas marcadas con su nombre son una rareza:
El segundo de pie por la izquierda, con barba y corbata, es Francesco Di Mento. Oficial de la Marina Mercante italiana es destinado a Cerdeña, donde empieza a trabajar el brezo por hobby y acaba vendiendo algunas de sus pipas, las cuales marca como Vascello y «Sarda a Mano». Marca las boquillas con el dibujo de un anzuelo. Fallece en abril de 2006.
Siguiendo con nuestra foto inicial, el tercer personaje de pie, con pelo blanco, gafas y pipa en boca, es Fritz Becker, de quien hemos hablado al principio. Nacido en una familia judia en Viena en 1921 llega a Italia huyendo del fascismo alemán. Tras vender sus primeras pipas marcándolas para la tienda Carmignani, a partir de 1979 decide marcarlas con su apellido. Seguramente en ese mismo año hace ésta, todavía sin marcaje de grado:
El último personaje de la foto, de pie a la derecha del todo, es Baldo Baldi. Seguramente el que más prestigio consiguió de todos ellos, con perdón del señor Becker. Se le considera un artista de la pipa y se dice de él que trabaja de forma meticulosa de sol a sol en la que es su pasión. Falleció en febrero de 2021.
Los herederos
Tras los señores de la primera foto vienen sus herederos. Paolo Becker será el hijo de Fritz y Massimo Musicò el hijo de Giorgio. Juntos crearán las pipas Becker & Musicò entre los años 1995 y 2005.
En 2001 el Andalucía Pipa Club (APC) encarga una pipa del año de Becker & Musicò. Ocurre que en 2009 algunos de los socios del pipaclub que se habían quedado sin ella encargan una copia, aunque en ese lapso de tiempo se ha disuelto la sociedad. Será Musicò quien se encargue de esa reedición con la marca que usa en ese momento: Foundation by Musicò.
Finalmente nos queda Paolo Becker, reconocido artesano de la pipa que hace carrera en solitario tras haber trabajado con su padre hasta finales de los años ’80. Fallece en 2014, y a día de hoy ha cogido el relevo su hijo Federico. En 2008 crea esta belleza de oliphant, de grado 2 tréboles:
Para finalizar
He querido recuperar este texto para el blog porque en breve va a ser el punto de partida para hablar de uno de los artesanos que en él aparece y nos servirá para ponerle en contexto. La fotografía que ilustra esta entrada me sigue fascinando y sigue siendo una fuente de información fascinante.
Con los primeros días de 2022, corresponde hacer un balance de todo lo que fue 2021, un año marcado por la esperanza de superar una epidemia que nos sigue condicionando la vida y amargando al personal más de lo que necesitamos. Pero vamos a lo que nos dio 2021.
Enero comenzaba con buenas noticias en España. Fausto Pipe iniciaba la renovación de su web, un proceso completado recientemente, e iniciaba la distribución de las pipas Bentley en nuestros país. La POY del cuarto aniversario de Cartago Pipes era una oportunidad de acceder al talento del artesano cubano Rafael Arzuaga, con unos trabajos realmente interesantes. Cartago Pipes abría un canal en whatsapp como vía para mejorar la comunicación con sus clientes.
Los grandes fabricantes seguían con su tendencia habitual de series limitadas y con fechas concretas, como puede ser San Patricio, en el caso de Peterson, que presentaba nuevas líneas de producción como Ragaire o Barley Spigot. El ritmo es prácticamente imposible de seguir y, por ejemplo, Savinelli lanzó el año pasado un mínimo de once modelos nuevos. Y podemos añadir más actividad, como en el caso de Vauen o Saint-Claude, que sigue produciendo a pesar de los cierres.
El artesano italiano Angelo del Prete, también conocido por su marca comercial Il Cerchio, reformaba el taller de su tabaquería Lento Fumo en pleno proceso de creación.
La demanda del mercado asiático, especialmente, China, se encuentra detrás de esta oleada. Resulta sorprendente, más aún cuando en Europa, la edad de los pipafumadores cada vez es mayor. Por fortuna para España, la demanda también llega nuestros fabricantes. Bruken está que no para y el pasado año aumentaron la plantilla para atender las peticiones del mercado chino.
Los pipa clubes siguieron sufriendo en carne propia las restricciones para frenar la epidemia. Sin embargo, la actividad siguió. El Cachimbo Club de Portugal lanzó el pasado año un atacador conmemorativo y el Barcelona Pipa Club renovó su web, además de recuperar las actividades presenciales en abril. En otras partes no fue posible por la prohibición de fumar en terrazas y que mantiene al Asturias Pipa Club sin poder congregarse.
Las diferentes olas provocaron, por segunda vez, la suspensión del Campeonato del Mundo de Estambul, con la intención de celebrarse este año. El Pipa Club Nitra, en Eslovaquia presentó un evaluador para competiciones virtuales. En abril organizaron una fumada con 63 fumadores de diez países. El Pipa Club de México organizaba encuentros virtuales abiertos a piperos de todo el mundo, además de una fumada virtual. En el sexto conteniente, Maxi Rica asumía los papeles de administrador de El Rincón de la Pipa y relanzaba el veterano foro. Este año, su POY llevaba la firma de Posella, todo un lujo.
Madrid acogió su fumada
Según avanzó el año, fueron regresando las fumadas presenciales. En agosto, Jorge Antonio Soler ganaba la fumada del festival del Reino Unido con el tiempo de una hora y 23 minutos.
Regresando a España, el 4 de septiembre, el Girona Pipa Club organizaba la primera fumada presencial en nuestro país después de la epidemia. Ganaba Florentín Rubio con 57 minutos y 40 segundos con una pipa muy especial. Partía de piezas de brezo trabajadas por el maestro Soler que el gran Baulenas remataba.
Club Amigos de la Pipa de Madrid (CAP) organizó su fumada el 20 de noviembre, fue toda una fiesta. Se impusó Francisco Bernand Ripoll con un tiempo de una hora, dieciséis minutos, 41 segundos, del Club Arturo del Pozo, que también gana por equipos.
Nueva referencia a la maldita epidemia, que, a lo largo del año, se iba cargando diferentes celebraciones como el Festival de la Pipa de Chicaco o Intertabac. La cita europea intentó organizar una edición virtual pero no se concretó. Cagli celebró su festival, pero en un formato más reducido.
La producción de labores se vio afectada por la crisis de suministros y logística que afectó a la economía mundial, con momentos puntuales de corte en la cadena de suministros. Para alimentar el círculo vicioso, las grandes empresas no ejercieron ninguna transparencia informativa, alimentando los rumores y todo tipo de teorías.
Al margen de ella Cornell & Diehl mantuvo su política de lanzamientos puntuales, a la que cada vez se apuntan más empresas como el caso de Mac Baren.
Gawith Hoggart–Samuel Gawith sufrió, además, las consecuencias del brexit y las dificultades para exportar a la Unión Europea que obligó a un importante esfuerzo en la gestión. La situación se agravó en el mercado español, donde los problemas con el importador local dejaron a sus fieles seguidores desatendidos. Finalmente, en noviembre se alcanzó un acuerdo con Premium Brands para regresar al mercado. El regreso se encuentra pendiente de superar trámites administrativos y lograr la autorización para los nuevos precios.
Premium Brands fue el importador que más alegrías dio a los fumadores españoles. Este año lanzó al mercado doméstico Chacom 5 y 6; tres labores de Nording, Comoys, Fribourg & Treyer y Wessex. La mayor parte de las veinticuatro novedades del año pasado llegaron a los estancos gracias a ellos. También llegaron las ediciones especiales de W.Ø. Larsen y Davidoff, algo que siempre es de agradecer.
Barsdorf Bester se relanza en España en el segmento de los tabacos más económicos, casi en el terreno del tabaco para liar.
A esta fecha, aún no tenemos los datos del Comisionado del Mercado de Tabaco sobre el comportamiento del mercado en 2021. Las grandes cifras apuntan a una ligera recuperación después de un dramático 2020, pero no hay que hacerse muchas alegrías, sobre todo porque los datos del tabaco de pipa no diferencian entre la sisha, que vende todo lo que quiere y más, y el tabaco de pipa. Con los datos que voy recopilando,en España se comercializan 208 labores diferentes, con un precio medio de 9,54 euros. El año pasado 65 de ellas subieron de precio, con un aumento medio de 0,27 céntimos de euro, y sólo cinco redujeron su precio.
En el campo legislativo, las cosas pintan mal. Desde Estados Unidos se apuntan a nuevas restricciones y, en España, medidas puntuales, como la prohibición de fumar en terrazas, pueden eternizarse para nuestra tristeza. A ello se une el mayor control en las fronteras, anunciado el pasado mes de julio y que implica que muchos pipa fumadores desistan de comprar en el extranjero labores que no pueden encontrar en España. Si al menos representa un regreso a los estancos sería una buena noticia, toda vez que el colectivo encargado de poner cara al monopolio del Estado en España lo está pasando francamente mal.
En Pipas y Tabaco (PYT) publicamos 98 entradas, frente a las 138 del año anterior. A lo largo del año, recibimos 42.865 visitantes, una cifra que mejora los 37.513 de 2020 con un promedio diario de 117. Gracias a todos vosotros. Las entradas más leídas fueron las dedicadas a la llegada de Chacom al mercado español, la presentación de Posella escrita por Tomeu y la descripción de la crisis del importador de Gawith Hoggarth en España. Aprovecho estas líneas para pedir disculpas por no haber podido mantener el ritmo que me hubiese gustado.
En todo caso, PYT seguirá ahí. Cualquier noticia y comentario son bienvenidos. También seguirá la Batalla de Labores que comenzará su tercera edición el próximo febrero. Algunos temas que no han podido salir, espero publicarlos en las próximas semanas.
Especialmente, las necrológicas a los pipafumadores que se nos han ido este año. No podíamos cerrar sin un homenaje a los que nos han dejado. Son todos de los que he tenido noticia. Enciendan su pipa, pongan la música, lean su nombre en este homenaje y, sin son creyentes, recen una oración por ellos.
Fanfarria para el hombre corriente, Aaron Copland
Pipa rota
Enero: Giannino Spadoni (co-fundador de Mastro Paja y Finamma di Re). Raúl Artega Masse (pipafumador mexicano)
Febrero: Baldo Baldi (artesano italiano, de formas imposibles). Rolando Negoita (artesano rumano, también de navajas. Formas artísticas).
Septiembre: Eugeni Vila, (pipa fumador y presidente del Sant Cugat Pipa Club). Pepe Figols (integrante del Pipa Club de Zaragoza).
Octubre. Frank Burla (co-fundador del Festival de la Pipa de Chicago) Enzo Forresti, Aqualong (artesano italiano)
Noviembre: Matías Nicolau , pipafumador mallorquín, uno de los fundadores de Pipa Club España. Antonio FernándezNúñez, pipa fumador sevillano, del Pipa Club de Andalucía.
Y, hasta aquí, me repaso al año. Esperemos que 2022 sea más venturoso y nos traiga muchas alegrías y buenas fumadas.
El reciente homenaje que Tomeu ha dedicado a Baldo Baldi es un doloroso recuerdo de las pipas rotas que llevamos este año, cuatro según mis apuntes que ahora cito por orden cronológico.
Raúl Artega Masse. Fuente: Antonio Fink
En enero, Antonio Fink recibía el mazazo de conocer la noticia la muerte del cofrade mexicano Raúl Artega Masse. Pipa fumador mexicano, de 50 años de edad, su muerte sorprendía a una comunidad en la que había participado en diferentes grupos: Círculo de Pipa de México, Azteca Pipa Club, Pipafumadores de México. Se había iniciado en la pipa hacía nueve años y marcha representaba un golpe para la hermandad pipera mexicana.
También en enero perdíamos al italiano Giannino Spadoni. Fue uno de los fundadores de Mastro Paja en 1972 y, ocho años después, creó la casa Fiamma di Re, donde mantuvo su producción hacia la década de 1990. En 2016, la firma fue recuperada por el actual artesano Andrea Pascucci. Spadoni también realizó labores de comercial de Dunhill en Italia. Al tiempo que artesano, destacó por su talento comercial.
A principios de febrero, recibimos la noticia de la muerte del artesano italiano Baldo Baldi. El post de Tomeu recuerda perfectamente a un creador que llevó la pipa hacia otras dimensiones, explorando formas y convirtiéndola en una obra de arte en sí.
Baldo Baldi. Fuente: Pipas y tabaco
Rolando Negoita. Fuente: Atelier Rolando
Un caso similar a Rolando Negoita, hasta el momento la última pipa rota, fallecido el pasado 11 de febrero. Es un artesano rumano, formado en la Escuela de Diseño de Bucarest y que llevó a la pipa hacia otra dimensión con sus diseños y formas imposibles. Lo podéis ver en su blog, donde, por ejemplo, muestra su Rocky Pipe creada en 2016 para sus escaladas (una de sus pasiones). Negoita también cultivó el diseño de navajas, teniendo en cuenta las necesidades de los pipa fumadores.
El pasado jueves día 4 de febrero de 2021 recibíamos la noticia del fallecimiento de Baldo Baldi, artesano italiano de prestigio internacional.
La persona
Nacido en 1947, cursa estudios superiores en el Liceo Artístico, tras lo cual se forma en arquitectura y obtiene su título en 1973.
Trabaja unos pocos años como decorador de interiores. En 1975 contrae matrimonio y en 1977 nace el primero de sus tres hijos. Es entonces cuando decide dedicarse en exclusiva a la fabricación de pipas.
Se trata de una persona inquieta culturalmente, interesado principalmente en la música y el arte.
Fumador empedernido de pipa, a razón de unos 250 gr. de tabaco semanales, enciende la primera del día justo al saltar de la cama junto al café. Una de sus mezclas preferidas es de St. Bruno y Park Lane #7 a partes iguales.
En su colección particular de pipas se encuentran unos 150 ejemplares, muchos de ellos de su manufactura, pero reconoce que le gustan las Castello de la época de Carlo Scotti.
El artesano
Su obra se ve influida claramente por su formación. Trabaja las formas como ningún otro, sin influencias apreciables. Es un innovador. El volumen es su punto fuerte. Por lo general sus pipas son de dimensiones y peso considerable.
Los brezos que elije son de Liguria (Italia) y la Provenza (Francia), que deja reposar por espacio de entre 15 y 20 años antes de trabajarlos. Para las boquillas usa acrílico, cumberland y, en raras ocasiones, ámbar.
Trabaja solo en su pequeño taller, sin ninguna ayuda, y cada pipa le lleva entre 5 y 8 horas de trabajo. El proceso es prácticamente manual en su totalidad, sin más maquinaria que lijadora, pulidora y taladro.
Algunas de sus pipas
Las siguientes fotografías han sido cedidas en exclusiva por un coleccionista particular italiano para este blog:
La siguiente es una de las últimas pipas que vendió Baldo Baldi, en septiembre de 2020, inspirada en el pintor italiano Lucio Fontana, quien practicaba cortes en sus lienzos:
En mi colección
Dos pipas de este artesano forman parte de mi colección. Por un tema meramente económico no tengo más de sus piezas.
La primera de ellas, lisa, es de sus primeros años. Seguramente vendida en Carmignani (Roma), fruto de su relación comercial con Giorgio Musicò:
La segunda es una pipa arenada, de generosas dimensiones, de primeros años ’90: