Nombre de la mezcla: Navy Flake Marca: Samuel Gawith Maestro mezclador: Samuel Gawith Manufactura: Samuel Gawith Tipo de mezcla: Virginia/Latakia Corte: Flake Ritmo de fumada: Medio
Una labor fascinante, bien equilibrada; y que fumada a su ritmo elimina protagonismos sin ser una abrumadora labor latakiada, pero tampoco una labor donde domina el dulzor y toque herbal del virginia.
En frío:
Flake cut
Se perciben aromas a tamarindo, ciruela pasa (ciruela deshidratada), un ligero olor a cuero y un tenue, y apenas detectable, aroma a leña. A pesar de ser una labor con un toque de ron, no pude detectar ningún aroma a este destilado, tal vez el olor a ciruela pasa esté relacionado con ese toque de ron. Tiene un aroma un tanto agridulce que, de momento, no puedo asociar con algún alimento o cosa que tenga en mi memoria. En ocasiones me recuerda el olor al chocolate amargo combinado con un toque agrio que no logro identificar, pero, en definitiva, no es un olor relacionado con vinagre.
Fumé una labor envasada en 2017, abierta hace un par de semanas y conservada en su misma lata. No tiene un sellado hermético por lo que el tabaco pierde humedad si se conserva en ella. No obstante el tabaco aún se siente bastante húmedo y deja una coloración amarillenta en los dedos cuando se dobla para cargarlo en la pipa.
A pesar del grado de humedad en el tabaco, viene sumamente compactado y no es fácil de desmenuzar y llevar a un formato ready rubbed o ribbon. Si se intenta desmenuzar el flake, lo que se obtiene es un broken flake. Este tabaco suele ser difícil de encender al primer intento; aun cuando se deje reposar para bajar el grado de humedad en él, lo mismo pasa cuando el tabaco se desmenuza en formato broken flake. En ambos casos, el sabor es el mismo.
Primer fuego:
El encendido es fuerte un poco picante, las primeras caladas asemejan un poco el tabaco para liar. En especial me recordó al tabaco American Spirit .
Tabaco para liar
Las primeras caladas, al ser rápidas y profundas, provocan que el tabaco pique un poco en la lengua además de intensificar ese sabor a tabaco para liar. Poco después del encendido y bajando el ritmo de la calada a medio, se percibe ese sabor a leña y cuero acompañado de ese toque a ciruela pasa (ciruela deshidratada).
Si se baja el ritmo de la fumada, se perciben los sabores dulces del virginia y también se percibe un ligero toque herbal. El sabor a ciruela pasa se pierde cuando se baja el ritmo de la fumada. El formato de este tabaco (flake) influye mucho en la fumada, cosa que no sucede con algunos otros tabacos en este mismo formato. Hace que fumarlo a un ritmo lento sea difícil, así como mantener la pipa encendida. Al intentar mantener la brasa encendida, instintivamente se comienza a acelerar el ritmo provocando una fumada más caliente donde la latakia comienza a ganar terreno pero nunca dominando por completo la fumada. Y siempre dejando espacio para distinguir el virginia entre los sabores leñosos del latakia. Si el tabaco se fuma en un ritmo medio el problema con los constantes apagados se reduce considerablemente.
Fuegos (encendidos) posteriores:
Los reencendidos son suaves. En ocasiones se percibe un sabor parecido al malvavisco quemado. También, de vez en cuando, se percibe una nota salada acompañada de sabor a cuero, pero es muy sutil. Manteniendo un ritmo medio, y acelerándolo ocasionalmente para terminar regresando a ese ritmo medio, se consigue controlar el constante apagado de la pipa; los sabores en este ritmo convergen muy bien. La latakia y el virginia se perciben fácilmente y ninguno domina la fumada. El tabaco no reseca la lengua aunque si se siente un picor cuando se acelera el ritmo. Además, al acelerar el ritmo, el virginia se percibe más herbal y se asemeja un poco al té verde, es decir un poco amargo, pero refrescante.
El retrogusto es un poco amargo y ahumado. El olfato retronasal es sumamente fresco a veces ligeramente picante cuando se acelera el ritmo; también al exhalar el humo por la nariz se perciben algunas notas dulces, herbales y ahumadas. El picor que se siente en la nariz no afecta todo el conducto o fosa nasal, más bien se siente con más intensidad en las narinas.
Conclusiones:
En ningún momento los virginias y el latakia se pelean por dominar la fumada. En lugar de ello, forman un verdadero trabajo en equipo resultando en una fumada suave, fresca; sin protagonismos. Esta labor puede quedar algo corta para los amantes de la latakia, pero puede resultar nada abrumadora para quien no es tan habituados a ella. Para el virginiano purista, le parecerá algo insípida y sin carácter. No obstante, me parece un magnífico tabaco de cabecera que ofrece una fumada muy placentera. Quizás mi única queja sea lo difícil que es mantener la carga encendida.
Dentro del argot del fumador es común escuchar sobre problemas con «mordida de lengua» o tabacos que «muerden». La mordedura de lengua es diferente para todos es decir, lo que puede provocar la «mordida de lengua» en una persona, no necesariamente es lo mismo para otra.
¿Qué es la mordida de lengua?
Básicamente, es una quemadura sobre la superficie de la lengua. Hay dos tipos de quemaduras: quemadura por temperatura y quemadura química.
Quemadura por temperatura: Esta se da cuando el tabaco es quemado a una rápida velocidad ocasionando que la temperatura del humo producido en la fumada se eleve lo suficiente para quemar la lengua.
Quemadura química: Cuando el tabaco hace combustión, los químicos que se desprenden de él pueden quemar la lengua, los carrillos, el piso de la boca, el paladar y la pared de la faringe.
El humo del tabaco contiene miles de sustancias químicas, algunos de los químicos que se encuentran en el humo del tabaco incluyen:
Nicotina
Ácido cianhídrico
Ácidos fenoles (cafeico, clorogénico)
Sales minerales
Glúcidos
Monóxido de carbono
Óxido de nitrógeno
Propilenglicol
También está relacionado con el nivel de pH de lo cual por cierto dejo este interesante artículo al respecto. Un tabaco con un alto contenido de azúcares produce humo con pH alcalino el cual puede irritar con facilidad la lengua. Tabacos como el virginia, el izmir, entre otros, tienen un alto contenido de azúcares naturales. Otros, como el cavendish, black cavendish y aromáticos en general, tienen un añadido de azúcares y saborizantes por lo que el humo que estas labores producen es alcalino y son estas labores las que con más frecuencia producen «mordedura de lengua». Además de quemar más rápido, puede producir una fumada más caliente con un humo sumamente irritante para la boca.
El alcohol y las bebidas carbonatadas pueden empeorarlo. Esto se debe a que estas bebidas devoran la capa protectora de la boca y exageran la quemadura.
Nuestro cuerpo nos ayuda a proteger nuestra boca a través de la saliva que genera. La saliva (mucosa bucal) se clasifica en tres áreas generales, denominadas limitante, masticatoria y especializada.
Mucosa (saliva) limitante: Es delgada y se encuentra en los labios, carrillos, piso de la boca, superficie inferior de la lengua y paladar blando.
Mucosa (saliva) masticatoria: Se encuentra en la encía y en el paladar duro.
Mucosa (saliva) especializada: Está presente en el dorso de la lengua y muestra las papilas linguales y los corpúsculos gustatorios.
La boca, al igual que el resto de nuestro cuerpo, necesita estar constantemente hidratada. Si se fuma una labor que reseque la boca, en realidad lo que sucede es que estamos deshidratando tanto la boca como nuestro cuerpo. Al ser la boca la que está en contacto directo con aquello que nos está deshidratando, ella recibe el mayor daño (aparentemente). De ahí que sea primordial mantener nuestra boca humectada todo el tiempo durante la fumada.
Es muy importante tener en cuenta que algunas labores resecan la boca más que otras. Esto depende de cada paladar, ya que no todos reaccionan de la misma forma ante una misma labor y no todos los paladares tienen el mismo pH al igual que las bebidas con las que maridamos nuestras fumadas.
Generalmente llegamos a la conclusión de que la mordedura de lengua es causada por fumar demasiado rápido. Si bien esto es cierto, no es la única causa. Hay ciertas labores de tabaco que afectan a algunas personas pero no a otras. Beber algo con ácido cítrico o, simplemente, cepillarse los dientes pude ayudar a aliviar un poco el ardor de lengua. Siempre habrá labores que morderán la lengua. Si una labor te muerde la lengua, tómate un descanso de la pipa, el ardor no desaparecerá si simplemente cambiamos de labor.
En conclusión, mantener nuestra boca humectada durante la fumada, un pH equilibrado y un ritmo que nos permita disminuir la temperatura con la que llega el humo a nuestra lengua, nos ayudará a prevenir una quemadura (mordida de lengua). Sin embargo, no podemos evitar que eventualmente nos suceda.
Ya he escrito antes sobre el ritmo o cadencia de la fumada y el atacador, temas fundamentales a la hora de fumar. A estos temas se suma la humedad y su efecto en el tabaco así como la importancia de la humedad en la fumada. Son también temas fundamentales que pueden influir en que una labor sea o no de nuestro agrado. Si no se presta atención al grado de humedad con el que fumamos una labor, podemos tener malas experiencias e incluso podemos lastimarnos la lengua y el paladar.
De vez en cuando solemos mencionar la importancia de la humedad en el tabaco así como diversas formas de rehidratarlo para que recupere humedad cuando ya está muy seco.
¿Por qué es importante la humedad en el tabaco?
No entraré en detalles técnicos del tema ya que otros cofrades ya lo han hecho con artículos bastante extensos e interesantes. Vale la pena echar un vistazo a este artículo de un blog amigo de esta casa: “Apuntes de lobo” donde se ha hecho un resumen sumamente interesante.
La humedad juega un papel primordial en la conserva de tabaco. Generalmente lo que buscamos en la conserva no es humedecer de más el tabaco, sino conservar la humedad que el tabaco tiene dentro de su contenedor original. También vale la pena echar un vistazo en este artículo de Pipa y Barba que describe mejor el tema.
Higròmetro
El fumador de puros o habanos tiene bien claro que para conservar su tabaco en condiciones óptimas, este debe ser conservado en un rango de humedad relativa entre el 68% y 75% Para fumarlo, el tabaco usualmente debe estar entre el 60% y 70% de humedad relativa. Para saber si el tabaco se encuentra dentro del rango deseado, el fumador de puros o habanos se apoya de un higrómetro para saber el grado de humedad relativa en el que se encuentra su tabaco.
No obstante, el fumador de pipa se deja guiar, por la vista y el tacto. Normalmente abrimos una lata de tabaco y palpamos con nuestros dedos si el tabaco está muy húmedo o no. Pero no solemos medir el grado de humedad relativa que tiene dicho tabaco; más bien solemos dejar secar el tabaco un poco antes de fumarlo hasta que no se sienta tan húmedo al tacto pero tampoco esté quebradizo.
¿Cuánta humedad hay en una lata de tabaco para pipa?
Lata abierta desde septiembre del 2020
La humedad con la que se empaca el tabaco depende de la casa que lo produce. Sin embargo, normalmente el tabaco para pipa suele estar en un rango entre el 70% y 78% de humedad relativa. Una vez abierta la lata comienza a perderse humedad. En latas con cierre hermético, se puede mantener el tabaco en su lata original por varios meses. En ellas, el tabaco se puede conservar con un rango entre el 60% y 67% de humedad relativa.
Latas abiertas desde Julio del 2020 en las que aún se conserva el tabaco:
¿Cómo afecta la humedad al sabor en el tabaco?
Cada tabaco (llámese virginia, latakia, izmir, bashma, burley, kentuky, perique, cavendish, etcétera) tiene un grado de humedad en el que se disfruta más y en el que ofrece una gama de matices más agradables al paladar. Esta gama de matices cambia cuando el grado de humedad en dicho tabaco baja o sube uno o más grados; es decir, cada tabaco tiene un grado justo que le favorece más.
Las labores de nuestro agrado contienen varios de los tabacos antes mencionados. Al estar mezclados se combinan y amalgaman en uno solo, teniendo cada labor en particular un grado de humedad relativa que le favorecerá sin que, necesariamente, este grado sea el mismo que favorece al tipo de tabaco predominante en la labor.
Identificar cuando la humedad no favorece a una labor en específico no es algo tan complicado. En muchos casos podemos notar lo siguiente:
Exceso de humedad:
· Gorgoteo en la pipa · Tabaco muy picante · Fumada ácida y agresiva al paladar · Constantes reencendidos
Falta de humedad:
· Carencia de sabor · Fumada amarga y agresiva al paladar · Temperaturas altas en la calada · Sobrecalentamiento del hornillo y cazoleta
En conclusión, cada tabaco y su nivel de humedad ideal dependerán del paladar que lo deguste. Si bien existen parámetros recomendados para su conserva, estos parámetros no necesariamente son los mismos con los que el tabaco debe fumarse. Debemos siempre prestar atención a nuestro paladar y hacer caso de lo que nos dice calada tras calada. El mejor higrómetro a la hora de fumar lo forman nuestra lengua y paladar. Ellos nos dirán si el tabaco tiene el grado de humedad en el que podemos percibir sabores placenteros o bien, a través de sabores desagradables o irritantes, nos dirá que algo va mal con esa labor y su grado de humedad.
Sin duda, este es un tema en el que se puede ahondar mucho más y que es de vital importancia para tener una experiencia placentera y agradable en cada fumada.
Emilio Dumit, presidente y fundador del Pipa Club Tucumán además de administrador del grupo de Facebook del Pipa Club Argentina, ha venido haciendo un arduo trabajo con reuniones virtuales de pipa fumadores no sólo de los clubes antes mencionados, sino en un Zoom que ya es internacional, donde semana a semana se dan cita varios cofrades para platicar y compartir puntos de vista u opiniones sobre diversos temas relacionados con el mundo de la pipa.
A raíz de estas reuniones surge el canal de YouTube del Pipa Club Argentina donde se pueden ver las grabaciones de estas reuniones que siempre dejan algo nuevo que aprender.
Es de estas reuniones y cofradía que nace un nuevo proyecto: «El Abrezo» (termino usado por parte de Emilio para referirse a un abrazo), el cual tiene el fin de profundizar en temas que pueden ser de interés para el pipa fumador entre los que se encuentran: entrevistas, tips para mejores fumadas y todo un mundo de temas que se han ido tocando a lo largo de las reuniones semanales del Pipa Club Argentina. Este nuevo programa podrá ser visto en el mismo canal del Pipa Club Argentina.
Desde aquí, deseamos el mayor de los éxitos para Emilio y este nuevo proyecto que estoy seguro enorgullecerá a la comunidad pipera Argentina y latino americana.
Nombre de la mezcla: Samarra Marca: G. L. Pease Maestro mezclador: Gregory Pease Manufactura: Cornell & Diehl Tipo de mezcla: Inglesa Corte: Ribbon Ritmo de fumada: Variable
Samarra by G. L. Pease
Una labor que se define como un clásico del maestro Gregory Pease casi desde sus inicios. Labor sumamente interesante que combina tabaco turco, virginias, orientales, latakia y perique. Un tabaco del que ya he hecho mención en las reseñas de Odyssey y Maltese Falcon y que se sitúa justo en el medio de estas dos labores para formar lo que yo definiría como una de las mejores trilogías de G.L Pease en cuanto a labores latakiadas se refiere.
En frío:
Ribbon cut
El aroma ahumado es fuerte, recuerda el olor a leña quemada. También se percibe un olor a cuero y madera. Hay un aroma agridulce y picante que se esconde entre el olor a cuero y leña los cuales dan la sensación de un aroma salado, pero muy en el fondo, justo atrás de ese olor, se asoma un olor agridulce y especiado algo picante, no puedo definir este olor pero la combinación que hacen es sumamente agradable a la nariz.
Primer fuego (encendido):
Desde el encendido se percibe el sabor ahumado y agridulce. La latakia es fuerte, pero no opaca el sabor agridulce de los orientales. Bajando el ritmo de la fumada se encuentran notas ácidas y agridulces. Si se apresura el ritmo de la fumada, la latakia comienza a cobrar fuerza escondiendo un poco esa acidez peo combinándose con el sabor agridulce.
Si se baja el ritmo de la fumada, el sabor agridulce se torna más fuerte y junto con él se percibe un sabor a madera que dejan una sensación un poco grasosa en la boca; la latakia en este punto no es tan fuerte pero sí se siente. Subiendo el ritmo de la fumada el sabor a madera se atenúa y toma fuerza el sabor ahumado de la latakia. En el retrogusto el ahumado es más fuerte. Generalmente los sabores, los percibo más en el retrogusto; sin embargo, el agridulce de este tabaco lo siento en la parte media y trasera de la lengua dejando espacio por completo para el sabor ahumado de la latakia en el retrogusto. Junto con este retrogusto ahumado, se percibe un ligero picor que no molesta pero si refresca. Si se fuma a un ritmo muy rápido, la acidez del tabaco comienza a irritar la lengua; esta irritación no es lo que conocemos como mordida de lengua, más bien es como un ligero ardor que desaparece por completo cuando se baja el ritmo de la fumada; una irritación muy parecida al picor de un chile que se usó para sazonar una comida en un platillo de comida mexicana.
Fuegos (encendidos) posteriores:
El reencendido es muy ahumado y ácido. Si se fuma rápido el sabor ahumado se intensifica, pero al mismo tiempo se genera demasiada humedad en el hornillo lo que ocasiona que se perciba un sabor ácido que se combina con el ahumado, esto resulta en una fumada ahumada y ácida. Si la fumada es demasiado ácida, basta con dejar descansar la pipa por 15 ó 30 minutos para que el tabaco se seque un poco y ese sabor ácido se atenúe o casi desaparezca. Una vez que se percibe esta acidez, si se baja el ritmo a medio o lento, regresa ese sabor a madera y poco después reaparece ese sabor agridulce que siempre combina bien con ese toque ahumado.
Cabe mencionar que durante toda la fumada, sin importar el ritmo en el que se fume, el sabor ahumado siempre está presente; a mayor velocidad en la cadencia, el ahumado se intensificará junto con ese picor que le acompaña. No obstante, si el ritmo baja a lento el sabor ahumado se atenúa solo un poco pero siempre está presente y es sumamente fácil identificarlo. En esta labor el ritmo impacta más en el sabor agridulce ya que, dependiendo de la velocidad de la cadencia, este agridulce puede tornarse en un sabor ácido o un sabor a madera.
Conclusiones:
Esta labor es la que cierra la trilogía de G.L. Pease: Maltese Falcon-Samarra-Odyssey, situándose para mí gusto, entre Maltese Falcon y Odyssey combinando la acidez y dulzor de Maltese Falcon y la potencia de la latakia en Odyssey, pero sin ese sabor a sal y cuero que se puede encontrar en ambas labores. Una labor que sin lugar a dudas puede convertirse en el tabaco favorito de cualquier pipa fumador. Una labor pionera de G.L. Pease que ha logrado mantenerse entre el gusto de los consumidores y promete seguir manteniéndose en ese lugar.
En este mundo de la pipa existe una amplia variedad de materiales utilizados para la fabricación y construcción de la pipa, entre los que se encuentran la espuma de mar, la arcilla y maderas como: brezo, olivo, cerezo, limón, morta, entre otras. También se utiliza un material que, si bien pareciera frágil, ha demostrado a lo largo del tiempo ser un material sumamente resistente y ligero. Me refiero a la mazorca de maíz que muchas veces es subestimada y despreciada. No obstante, muchas otras veces es valorada y apreciada por fumadores de tabacos virgina y perique ya que, según estos, la mazorca potencializa el sabor dulce y especiado de estos tabacos.
Todos los pipa fumadores tenemos bien presente el nombre de la marca Missouri Meerschaumque es el icono de las pipas de mazorca y ha gobernado este mercado por poco más de 150 años (desde 1869). Si bien es común encontrar varias casas (marcas) que elaboran pipas con otro tipo de materiales, brezo en su mayoría; Missouri Meerschaum no ha tenido mucha competencia en su mercado a lo largo de su historia. También es común encontrar artesanos, desde novatos hasta muy reconocidos, que elaboran pipas de brezo y otras maderas. Sin embargo, no es común encontrar artesanos que se enfoquen en pipas de mazorca. Los pocos que hay se dedican en su mayoría a la modificación y personalización de las pipas elaboradas por Missouri Meerschaum, creando bellas y espectaculares personalizaciones.
Orgullosamente en Jalisco, México, cuna del tequila y el mariachi, se ubica un artesano quien se apasiona por fabricar, desde cero, pipas de mazorca. Criado entre agaves y maíz, Rafael López Padilla se da tiempo para convertir un material que otros desecharían en hermosas creaciones que bien podrían potencializar el sabor de algunas de nuestras labores predilectas y además, aportar belleza a la vitrina donde guardamos nuestra colección. Pero, nadie mejor que este artesano para contarnos más sobre él y su afición.
¿Quién es Rafael López Padilla y cómo inicia su afición por la pipa y el tabaco?
Soy originario de Tepatitlán, pueblo ubicado en los Altos de Jalisco tierra del tequila. Desde muy niño vivo en el campo (Rancho La Loma); por ello he tenido contacto con el maíz. Actualmente trabajo para una empresa que se dedica a la venta de bebidas de cola.
Me llamó la atención el fumar en pipa cuando vi la serie Hatfield vs McCoy, donde uno de sus protagonistas es el diablo Anse, de hecho, hay un shape que lleva su nombre.
El diablo Anse
Soy un aficionado más a este bello arte de la pipa y de un tiempo para acá, fabricante de pipas de mazorca.
Aparte de la pipa y tabaco, tengo otras aficiones como la pesca y los automóviles, en especial, las carreras de “drag” o cuarto de milla en las cuales de vez en cuando participo. Esta afición, la comparto con mi familia (hermanos y primos) ya que varios tenemos autos para competir; entre todos formamos un equipo que se llama “Padilla Racing”.
¿Cuándo y dónde nace la pasión por la construcción de pipas?
La pasión nace más que nada por la necesidad. Al ser un aficionado a las pipas de maíz y no poder conseguirlas fácilmente, a pesar de ser una persona de campo que a diario tengo contacto con el maíz, me decidí a fabricar mis propias pipas. En un principio sólo las fabricaba para mí propio uso. Después de algunos buenos comentarios en mis publicaciones en distintos grupos, decidí seguir fabricando, pero ya de manera comercial.
¿Cómo surge la marca Padilla pipes?
Yo no fui quien le dio el nombre; fue a raíz de la publicación de una de mis pipas que alguien así las nombró (no recuerdo quien) y así decidí dejar el nombre de mi marca.
Logo de la marca Padilla Pipes
¿Por qué pipas de maíz y no de brezo?
Primero que nada porque, como ya lo comentaba, me gustan mucho las pipas de maíz; me parece un material muy noble y regala muy buenas fumadas.
Fabriqué algunas pipas de maderas alternativas y también de brezo; cuando decidí hacer esto de manera comercial. Me di cuenta que no había nadie que se dedicará a la fabricación y venta de este tipo de pipas (maíz) en México y fue así que lo decidí.
¿Hay algún artesano de este tipo de pipas que te inspire o que admires?
Hay un artesano de quién me gusta mucho su trabajo, John keller, él es un excelente modificador de pipas de mazorca.
¿Qué caracteriza a las pipas hechas por Padilla pipes?
Yo creo que mis pipas se caracterizan por los acabados, colores y detalles como rematar el caño con casquillos de tiros.
¿Cuál es el portafolio de productos que tiene Padilla pipes?
De momento, el portafolio de Padilla pipes es solo pipas y algunos apisonadores, pero está en puerta un proyecto de agregar algunos artículos como prendas de vestir, playeras, sudaderas, gorras y algunas tasas y termos, cómo lo hacen algunas otras marcas.
¿Qué materia prima utiliza Padilla pipes en la construcción de sus pipas?
La materia prima que utilizo es olote de las mazorcas de maíz, bambú y madera de limón para el tapón que va al fondo de la pipa.
¿Cualquier tipo de maíz o mazorca sirve para elaborar una pipa?
Sí, cualquier tipo de maíz sirve para fabricar pipas, siempre y cuando, cumpla con el tamaño adecuado para que permita su fabricación.
¿Se hace algún proceso de hervido como se hace con la madera?
El único proceso que yo le hago a los olotes es dejarlos secar por lo menos 6 meses, pero si se puede más tiempo, es mejor.
¿Cómo es el tratamiento de la mazorca para convertirla en una hermosa pipa?
El primer tratamiento es la selección, después se corta al tamaño que se desea y se hace el perfilado o la forma de la cazoleta.
La mazorca parece ser un material muy frágil, ¿Qué proceso se requiere para lograr una pipa con acabado lizo?
Para lograr el acabado liso, yo ocupo una mezcla de yeso y pegamento para madera. Cubriendo en su totalidad el olote, después a base de lijar y ocupar lijas de granos diferentes, hasta dejar prácticamente el yeso pulido.
¿Hay alguna diferencia (en calidad) entre el acabado lizo y rustico de una pipa Padilla?
Yo creo la diferencia está en la fumada ya que, una pipa en acabado natural brinda una fumada más fría y hay quien dice que perciben mejor los sabores que en una con recubrimiento, pero en calidad de fumada son igual.
¿La cazoleta de la mazorca tiene el mismo proceso de perforación que un brezo, es decir, la perforación se detiene unos milímetros por debajo del tiro?
La perforación es muy diferente al brezo. En el caso de las mazorcas, se perforan completamente de lado a lado. Pero al final el tiro queda tal como una de brezo, ya que, es ahí donde se inserta el tapón de madera para que el tiro quede justo en la base de la cazoleta.
He visto algunas de tus pipas en las que el caño es largo y de mazorca lo que hace que parezcan frágiles, ¿Utilizas algún refuerzo para caños de este tipo?
Todos los caños, largos y cortos, llevan un alma o refuerzo de bambú, que va desde el interior de la cazoleta y corre por todo lo largo del caño. Esto tiene varios propósitos.
Primero: brindar, cómo lo menciono, un refuerzo para el caño.
Segundo: reduce el tiro para que la fumada sea mejor.
Tercero: el bambú, al ser un material poroso, ayuda a atrapar la humedad generada por los vapores de la combustión del tabaco.
¿En el proceso de entintado utilizas alguna laca o barniz?
Utilizo tintas a base de alcohol y un barniz transparente en aerosol (apenas un poco) para no saturar el grano y que llegue a calentar demasiado.
¿Cuánto tiempo inviertes en diseño, construcción y acabado de una pipa?
En todo el proceso invierto de 20 a 24 horas por pipa debido a los tiempos de secado de los materiales que se aplican.
Siendo Missouri Meerschaum una marca icónica en este tipo de pipas y con costos muy accesibles, ¿Qué tan difícil es competir en este mercado y evitar la comparación con esta marca?
Es muy difícil competir con un monstruo que lleva 150 años en el mercado. De hecho, ni siquiera trato de hacerlo. Lo que yo trato de hacer es que con los acabados, formas y detalles, al momento que pongas en tu estante de pipas una Padilla, se distinga de una de Missouri. ¿Cómo?, con lo que mencioné: acabados, colores y formas diferentes.
¿Todas las pipas Padilla se manejan en la misma línea o hay niveles de construcción y acabado por ejemplo, una línea básica y una Premium?
De momento sólo manejo dos tipos de líneas. Una básica con caño de bambú y otra dónde la boquilla ya es plástica así como los detalles que las caracterizan.
Lo que se le podría llamar como premium no manejo una línea, pero se hizo una colaboración con Omar Arturo Garibay dónde se ocuparon materiales premium (caño y boquillas) como fue madera de olivo y acrílico. A estas pipas yo las podría llamar como premium o edición especial.
¿Cuál es el costo de una pipa Padilla?
El costo va desde los 13 dólares americanos (11 euros) hasta los 30 dólares americanos (25,41 euros), todo depende el modelo de la pipa. Para las pipas de colaboración con Omar Garibay, el precio (en su momento) fue de 40 dólares americanos (33,88 euros)
¿Qué aceptación han tenido las pipas Padilla en el mercado mexicano?
Hasta el momento yo siento que he tenido una buena aceptación, tratándose de producto artesanal y fabricado con materia prima mexicana.
¿Cuál es el trabajo más difícil que has hecho?
Los trabajos más difíciles no fueron los más laboriosos, más que nada fue para las personas que los hice.
También estas pipas dos pisos son de las más difíciles que he fabricado por la curva que tienen los olotes .
¿Has enviado alguna pipa fuera de México?
Sí, en dos ocasiones. Las primeras la envié a Israel y hace unos días mandé algunas a Chile.
¿Cómo puedo reconocer una pipa Padilla genuina?
Se pueden distinguir por la pegatina en la parte de abajo con el logo de mi marca, que pronto será registrada.
¿Dónde se pueden encontrar tus productos y que limite tienes para su distribución?
Los productos de momento sólo los pueden conseguir de manera directa con un servidor a través de Facebook.
De momento no he encontrado algo que limite la distribución
¿Qué te gustaría agregar para concluir con esta entrevista?
No me queda más que agradecer a las personas que me han ayudado, tanto los que me han brindado sus conocimientos para poder fabricar una pipa de calidad, como los que han creído en mi trabajo y compran mis pipas.
No me queda más que agradecerte Rafel López Padilla por el tiempo dedicado a esta entrevista, por permitirme tomar prestadas algunas fotos de tus trabajos y por el empeño y entusiasmo que pones en cada una de las pipas que construyes. Te deseo mucho éxito, que siga creciendo tu inspiración y creatividad; y que sigas poniendo en nombre de tu marca en alto con cada pipa que realices.
Nombre de la mezcla: Luxury Navy Flake Marca: Peter Stokkebye Maestro mezclador: Peter Stokkebye Manufactura: Scandinavian Tobacco Group Tipo de mezcla: Virginia – Perique (vaper) Corte: Flake Ritmo de fumada: Medio/Lento
Luxury Navy Flake by Peter Stokkebye
Una de las labores de Peter Stokkebye consideradas ya como un clásico. Una labor que muchos consideran como el verdadero sabor de los virginia-perique y que no es para nada sencilla de fumar debido a la complejidad de sus sabores.
Una labor que invita al maridaje y a la paciencia; irónicamente para comprender y disfrutar de verdad de esta labor, se requiere de paciencia en un hobbie que ya de por sí la evoca.
No recomiendo esta labor para aquellos que apenas se inician en este tipo de labores ya que, puede resultarles algo agresiva al paladar aunque, si se tiene gusto por ciertos sabores que se describirán a lo largo de la cata, bien valdría la pena arriesgarse y aventurarse con ella.
En frío:
Flake cut
El olor de este tabaco sale un poco de lo común en cuanto a labores virginia–perique ya que el olor es muy fresco y especiado, se destacan olores a pimienta, toronja y el aroma dulce del virgina apenas se percibe.
Después de oler el tabaco por un rato, se alcanzan a percibir olores a tamarindo y tepache; en ocasiones he alcanzado a percibir un ligero toque de vinagre. El aroma es refrescante e invita a cargar el tabaco en una pipa a media tarde.
Primer fuego (encendido):
Flake doblado en 4 dentro del hornillo
El primer fuego es amargo y ácido, como el amargor y acidez de una toronja; después de unas caladas, este amargor se torna herbal como el de algún té amargo muy concentrado; lo único con lo que mi paladar y cerebro asocian ese sabor es con un té verde frío. A medida que avanza la fumada, el humo reseca la boca y persiste ese sabor herbal un tanto cítrico y amargo. El dulzor del virginia es muy leve, apenas se percibe; el perique es más fresco que picante y no molesta ni se siente tan potente. Se percibe más el sabor amargo, cítrico y especiado que el perique.
Si la fumada es lenta, el amargor converge en una gama de sabores cítricos y agridulces; el humo no reseca la boca y más bien deja una ligera sensación grasosa. Si la fumada es rápida o va de un ritmo medio a rápido, el sabor se torna sumamente amargo y terroso; el humo reseca de sobremanera la boca y pude causar irritación en la parte superior de la lengua.
Ya avanzada la fumada a un ritmo lento, el humo ya no reseca tanto la boca y más bien, deja una sensación ligeramente grasosa y el sabor se vuelve muy herbal, agridulce y amargo como el lúpulo; me viene a la mente una cerveza, el amargor y sabor cítrico es muy similar a una cerveza IPA que solía beber con mucha frecuencia hasta hace algunos años llamada “Tangerine Soul Style IPA” de la casa Green Flash.
Fuegos (encendidos) posteriores:
El reencendido es muy amargo y ácido en las primeras caladas después del reencendido, el sabor da la sensación de estar fumando jabón. Se debe ajustar el ritmo de la fumada a un ritmo lento para que ese molesto sabor desaparezca, de fumarse en un rimo rápido, el sabor a jabón persiste y se combina con un sabor excesivamente amargo que llega a ser molesto.
Al ajustar el ritmo a lento, regresan esos sabores ácidos, cítricos, agridulces y amargos; en definitiva hay una combinación de sabores que me recuerdan las cervezas IPA las cuales, tienen una importante carga de lúpulo. Los sabores amargos y cítricos se tornan muy fuertes y casi opacan por completo a los sabores agridulces y a la frescura que deja el perique en la nariz, esta combinación de sabor me ha recordado a una cerveza llamada 1000 IBU de la casa Mikeller.
Fumar esta labor invita a destapar una cerveza IPA; en algunos momentos durante la fumada, el humo llega a resecar la boca y en otras deja una sensación de frescura tanto en nariz como en boca. El sabor amargo y cítrico de esta labor pudiera confundirse con un mal y desagradable sabor para aquel que no acostumbra de beber cerveza. No obstante, el bebedor de cerveza quedaría fascinado con este sabor que si bien, puede chocar con los sabores propios de las cervezas Pale Ale e IPA, se lleva bien con cervezas estilo porter o stout. El amargor que ofrece esta labor se acompaña durante toda la fumada con toque a hierbas como el té y un sabor a tierra o barro (arcilla). Me recuerda un poco al sabor que toma el agua cuando se guarda en recipientes de este tipo al cabo de unos días.
Conclusiones:
Un tabaco un tanto agresivo al paladar, amargo, ácido, cítrico, fresco y un poco picante; tal vez, no será del agrado de personas con preferencia a los tabacos dulces pero sí tanto de aquellos amantes de los sabores amargos y ácidos como aquellos que tiene la cerveza en especial las cervezas pale ale o indian pale ale (IPA) ya que, el amargor de esta labor se combina con sabores cítricos que evocan a este tipo de cervezas.
Durante las fumadas que realice para esta cata, noté que el tabaco se siente más amargo cuando se fuma en pipas de brezo; la pipa de espuma de mar y arcilla resaltan su notas ácidas más que las amargas; las pipas de maíz en cambio, favorecen mucho a esta labor ya que, si bien la fumada sigue siendo amarga, se perciben sin problemas las notas frescas del perique y las notas cítricas y acidas que la labor ofrece. Si bien se pueden encontrar sutiles notas dulces durante la fumada, estas apenas se perciben y desaparecen rápido. Definitivamente, para mi paladar, encuentro las pipas de maíz como las más adecuadas para esta labor.
El 1 y 2 de noviembre se celebra, en México, un homenaje para aquellos que han fallecido, celebración conocida como “día de muertos”. Durante estos días es tradición montar altares a los muertos, donde se dedican ofrendas que contienen alimentos tales como: platillos típicos, bebidas, dulces, frutas, tabaco y objetos que eran del agrado del fallecido; esto con la finalidad de que el alma de aquella persona a quien se le ofrece el altar pueda disfrutar de aquellas cosas que le gustaban en vida. Estos altares se adornan con flores de cempasúchil, nube, flor de terciopelo, rosas, girasoles, claveles, crisantemos, figuras de papel picado, cráneos de azúcar o chocolate; y se utiliza copalque es un tipo de incienso prehispánico (resina aromática cuyo olor es sumamente agradable) para limpiar el lugar de malos espíritus o energías negativas.
Es tradición colocar la foto de las personas fallecidas en estos altares como cabecera de todo aquello que se le ofrenda. En algunas familias no solo se ofrendan alimentos y bebidas sino también, se colocan objetos personales del fallecido tales como instrumentos musicales, plumas y cuadernos, accesorios personales, libros u otros objetos del gusto de aquel a quien se dedica la ofrenda.
Ofrenda en el restaurante del cofrade Juan Antonio Van Vliet Estefa en Canarias
Esta noche en casa, habrá un pequeño altar sin ninguna fotografía, sin ningún nombre; estará lleno de cariño, mejores deseos, abrazos y camaradería que no pudieron ser ofrecidos en vida, y que serán acompañados por algunas botellas de cerveza, whisky, tequila y mezcal además de algunas pipas, cigarros y latas de tabaco dispuestas para las almas de aquellos cofrades que se fueron sin poder despedirse de nadie, debido a la situación que nos ha tocado vivir en este penoso y doloroso año. También sirva esta pequeña ofrenda, para a las almas de aquellos cofrades fallecidos años atrás que quieran compartir una buena fumada, una buena charla y una buena sobremesa con otras almas en su misma situación.
Esta pequeña ofrenda quedara allí, en la tradición familiar, espero mantenerla y que mi linaje la siga ofreciendo para que, cuando aquellos que me recuerden ya no estén aquí, tenga yo un lugar al cual regresar para elevar nuevamente mis humos y de ser posible, encontrarme con el alma de algún cofrade con quien poder revivir esas charlas entre humo que tanto disfruto en vida.
Nombre de la mezcla: Luxury Bullseye Flake Marca: Peter Stokkebye Maestro mezclador: Peter Stokkebye Manufactura: Scandinavian Tobacco Group Tipo de mezcla: Virginia – Perique (vaper) Corte: Coin Flake Ritmo de fumada: Medio/Lento
Una labor muy popular de Peter Sokkebye, fácil de encontrar y sin problemas de disponibilidad. Es muy común encontrar este tabaco en su presentación a granel y muy difícil conseguirlo en la versión en lata. En mi país, este tabaco es muy barato comparado con otras labores del mismo tipo. No por ser barato significa que el tabaco es malo.
En relación calidad precio, es un excelente tabaco que siempre está disponible en casi todos lados.
Centro de black cabendish (bulls eye)
Cabe mencionar que este tabaco contiene una mezcla de virginias y perique con un toque de black cavendish por lo que, no se puede considerar 100% un vaper (virgina-perique).
En frío:
El aroma que llega de inmediato a la nariz, es un olor muy dulce como una mezcla de chocolate y pasas. Se alcanza a percibir un olor cítrico aunque este se pierde rápido entre el aroma dulce del black cavendish. Al aspirar profundo sobre el tabaco, se siente un picor en las fosas nasales aunque dicha sensación no es para nada molesta.
Coin flake cut
La presencia del black cavendish en esta labor domina en su aroma, incluso da la impresión de tratarse un tabaco aromático.
Primer fuego:
El primer encendido es suave, se percibe un sabor parecido al té verde y se siente un ligero picor en la parte posterior de la lengua. Conforme avanza la fumada, se percibe una nota avinagrada que se va tornando agridulce y picante. Si se fuma rápido, ese sabor agridulce se torna amargo como el amargor que tiene una toronja [pomelo, en España]. El retrogusto es fresco y picante aunque este picor no molesta en las fosas nasales. A medida que avanza la fumada se percibe el dulzor del virgina; sin embargo conforme se va llegando al ojo de buey (centro de black cavendish) el dulzor se va transformando de un dulzor cítrico a un dulzor semi amargo como la melaza para terminar en un sabor muy dulce pero que no empalaga; este dulzor siempre está acompañado de la frescura y picor del perique que va bien con la mezcla de sabores que esta labor ofrece.
Fuegos (encendidos) posteriores:
El re-encendido es ligeramente amargo en principio pero este amargor desaparece rápido para dar paso a los sabores agridulces. Subiendo el ritmo de la fumada, el perique comienza a tomar protagonismo acompañado de un amargor que si no se tiene cuidado tiende a morder la lengua. Si el ritmo se baja a una cadencia media-baja se percibe un dulzor un poco acaramelado y la fumada se vuelve refrescante. Si se fuma en un ritmo un tanto rápido, la temperatura del hornillo se eleva demasiado y el humo irrita la lengua. Fumando en un ritmo rápido, la fumada se vuelve amarga y genera demasiada humedad, además de causar irritación en la lengua aunque esto puede ser por mi poca tolerancia al cavendish.
Conclusiones:
Un tabaco muy rico con un aroma muy agradable. Aunque no pareciera que el contenido de cavendish sea mucho, sí que se siente su presencia en la labor. En lo personal, tuve que quitar el centro de cavendish en algunas fumadas para apreciar la combinación virginia–perique. En otras ocasiones, fumar los tres tabacos en el formato coin flake concentraba mucho el sabor a cavendish en ciertos momentos de la fumada.
No tengo mucha tolerancia al cavendish ya que generalmente me ocasiona irritación en la parte superior de la lengua. Sin embargo, encontré que si desmenuzo el flake hasta llevarlo a un corte tipo ribbon, el cavendish se mezcla mejor y no me resulta tan molesto en la lengua.
Éste es un tabaco que vale la pena tener en la rotación. Habrá quien, como yo, tenga algún tipo de problema con ciertos tabacos pero es solo cuestión de encontrar la forma de poder disfrutarlo antes de tomar la decisión de prescindir de él.
Hace un par de semanas en una video fumada (como ya es costumbre en esta “nueva realidad”) salió entre la plática el tema de aquellos momentos en los que, tarde o temprano, todo pipa fumador comienza a ponerle más atención a la marca de la pipa que está usando en su fumada y al prestigio de la casa que comercializa el tabaco que se está fumando que a la fumada en sí; lo cual, si bien no es para nada malo, algunas veces raya en el esnobismo, llegando a ser un tema fundamental en cada conversación y muchas veces incluso el único.
¿En qué momento olvidamos disfrutar de una buena charla variada?
¿En qué momento permitimos que el “status” se haga parte de la fumada y de la comunidad?
En los años que llevo fumando en pipa, la gran mayoría han sido como fumador solitario y hace algunos años comencé a fumar en grupo. En esta etapa de convivir con grupos he vivido ese momento en que para el alter ego es más importante lucir una buena pipa de marca reconocida fumando un tabaco “muy exclusivo” por ser antiguo o de una producción limitada, que, en verdad, disfrutar de una fumada con un momento que puede quedar grabado en mi memoria. Cuando los nombres de las marcas se dejan de lado y se centra la atención en la compañía, el momento, el intercambio de conocimiento, las anécdotas y la buena convivencia es cuando más se disfruta la fumada. En mi caso las pipas que guardo con más cariño y los tabacos que más he disfrutado no han sido precisamente los mejores. Recuerdo muchas anécdotas buenas y malas en las que siempre hubo presente una pipa y un tabaco que me acompañaron en mis sentimientos, emociones, amores, desamores, ánimos, desánimos, enojos, alegrías y tristezas.
Con el tiempo, es natural que uno busque una mejor calidad en los productos que consume y que exija cada vez más calidad por el precio que paga por dicho producto. Si la calidad no es la deseada basta con dejar de comprar ese producto para mandar un mensaje al productor y que este mejore la calidad o bien la falta de ventas le lleve a cerrar el negocio. Esto no supone para nada un mal hábito o mala intención por parte de quien lleva a cabo esta práctica no obstante. Lo que sí está mal es señalar a quien posee un producto que no tiene la calidad que nosotros buscamos y le señalemos que aquello que él consume no es de buena calidad y tampoco es lo que la comunidad considera adecuado o bueno. A fin de cuentas cada quien fuma lo que quiere y lo que está dentro de sus posibilidades no sólo económicas sino de disponibilidad.
Tristemente me pongo a hacer memoria y recuerdo algunas ocasiones en las que un pipa fumador se acerca o publica en un algún grupo con el fin compartir una fumada, sus experiencias, sus vivencias, su afición en este mundo de la pipa y lo primero que recibe es un comentario no muy agradable sobre la pipa o tabaco que fuma. Más allá de la calidad de la pipa o el tabaco que alguien porte, deberíamos tomar en cuenta el esfuerzo que esa persona ha hecho por tener esa pipa y ese tabaco así como el valor que ha tenido para acercarse a un grupo o publicar en él.
No debemos olvidar que todos fuimos novatos fumando en una pipa de no muy buena calidad con un tabaco que en la mayoría de las veces tampoco fue de muy buena calidad. En algún momento, todos nos acercamos a algún pipa fumador más experimentado que a su vez, también tuvo una época de novato y pasó por lo mismo que nosotros pasamos en esa misma etapa. La humildad es un valor que en mi opinión debería ser uno de los estandartes del pipa fumador y el respeto debería ser su bastión. Estos valores son lo que más ayudan a que el pipa fumador sienta afinidad hacia un grupo y, en definitiva, toparse en cada reunión con estos valores, lo harán sentirse hermanado con la comunidad.
Esto no sólo pasa con las pipas y el tabaco para pipa; también sucede con los puros donde el tema es su origen, si es cubano, dominicano, hondureño, mexicano, nicaragüense; o bien, si es de una marca reconocida o de una producción local. Y el tema se extiende a humidores, cortadores y toda la gama de parafernalia que se utiliza en el puro.
A ti cofrade que lees este artículo, ¿Consideras que la marca de la pipa y el tabaco a fumar son más importantes que la fumada en sí?