Categorías
Catas Humeando desde tierras aztecas Tabacos

Cata – Maltese Falcon – G. L. Pease

Nombre de la mezcla: Maltese Falcon

Marca: G. L. Pease

Maestro mezclador: Gregory Pease

Manufactura: Cornell & Diehl

Tipo de mezcla: Inglesa

Corte: Ribbon

Ritmo de fumada: Medio

Maltese Falcon by G.L. Pease.

Uno de los tabacos que están en mi rotación diaria, desde la primera vez que lo fumé. El balance entre acidez, dulzor y ahumado hicieron que este tabaco se convirtiera en uno de mis tabacos predilectos.

Siempre me decanté por las labores inglesas de la extinta casa Dunhill y aquellas de Hearth & Home de las cuales tome como estandarte Daybreak y London Mixture en cuanto a labores inglesas se refiere. Siempre me gustó ese sabor agridulce con ese toque ahumado que me proporcionaban al retrogusto.

Listo para la fumada.

Maltese Falcon se presentó en mi búsqueda de labores inglesas, cuando comencé a indagar más sobre labores cuyo contenido (latakia, oriental/turkish, virginia) fuera el mismo que London Mixture y Daybreak; digamos que me dispuse a buscar un match a estas labores llevándome una muy, muy grata sorpresa.

En frío:

Ribbon cut.

El olor más fuerte que llega a la nariz al abrir la lata es una especie de mezcla entre leña, pasas y ciruela. Me recuerda al olor de la leña cuando se utiliza en una estufa mientras se cocina algo; el aroma leñoso es un tanto dulce y por momentos me pareciera olor a pasas pero, en otros, me recuerda el olor de la ciruelas. Después de unos minutos de oler el tabaco en la lata, llegan a la nariz olores a cuero y un aroma que a mí me recuerda al olor del periódico o libros viejos, de esos que ya sus páginas se han tornado amarillas. Esa mezcla de aromas a libros, periódico, leña y pasas es muy intensa y puede ser un poco picante en las fosas nasales.

Primer fuego (encendido):

En el encendido se perciben de inmediato sabores agridulces acompañados de un sabor leñoso no muy intenso. El sabor agridulce domina por completo el encendido, inclinándose más, a un sabor ácido con ligeras notas dulces. A media que avanza la fumada, el tabaco pierde acidez y el balance entre acidez y dulzor se combinan en un muy agradable sabor agridulce con un toque ahumado.

La latakia se percibe sin ningún problema pero no es protagonista en la fumada cuando se fuma a un ritmo lento. Fumando en un ritmo entre medio y lento, se siente un sabor ahumado que se intensifica en el retrogusto y se combina muy bien con ese sabor agridulce. Si el ritmo baja a muy lento, el sabor agridulce domina por completo la fumada. Por otro lado, si el ritmo aumenta entre medio y rápido, el sabor de la latakia se intensifica, presentándose con ese característico ahumado y un dulzor diferente al de ese sabor agridulce. Si se fuma rápido, el sabor ahumado se intensifica de sobremanera pero junto con éste, vuelve esa acidez que si bien no es molesta ni desagradable, hace que se pierda el dulzor y la fumada se torne un tanto ácida o avinagrada.

Fuegos (encendidos) posteriores:

Suceden dos cosas con este tabaco. La primera: si se fuma de forma rápida en la que la fumada se torna ácida, esta acidez se conjunta con la humedad generada durante la fumada provocando que, el re-encendido sea muy amargo y un tanto desagradable. Si esto sucede, hay que dejar descansar la pipa por unos minutos para que, la humedad disminuya y baje la temperatura del hornillo. La segunda: en todos los casos, aun fumando en un ritmo lento a medio, el re-encendido es un poco ácido acompañado de un leve dulzor y un sabor ahumado muy tenue que se intensificará a medida que avance la fumada.

Si se baja el ritmo a muy lento, el sabor agridulce se hace presente de nuevo, siempre, acompañado de un sabor ahumado que no domina. El sabor agridulce es siempre el protagonista cuando se fuma a este ritmo; si éste baja aún más (como cuando se practica para un concurso de fumada lenta) el sabor agridulce puede llegar a escaldar la lengua. Si bien el tabaco no quema la lengua y no muerde, fumarlo en un ritmo demasiado lento me ha irritado la lengua en un par de ocasiones.

Cuando se fuma a un ritmo medio con variantes hacia un ritmo rápido, o lento de vez en cuando, se logra crear matices muy interesantes entre el sabor agridulce y el sabor ahumado, llegando a encontrar el punto en que ninguno de estos es protagonista y convergen en un muy agradable sabor tanto al paladar, como al retrogusto.

Conclusiones:

Definitivamente, este este es un tabaco para disfrutar con una buena taza de café o una cerveza lager (si es que se fuma por las tarde después de almuerzo). Es una labor que al novato le cautivaría por ese sabor ahumado y agridulce y, definitivamente, al fumador acostumbrado a labores inglesas le parecerá muy interesante ya que, puede ofrecer una amplia gama de matices.

Como lo mencioné en la cata de Odyssey, este tabaco, sería el primero a degustar en la trilogía Maltese Falcon-Samarra-Odyssey. Es una trilogía muy recomendada para todo amante de la latakia. Siempre he sido fanático de las labores de G.L. Pease y, sin lugar a dudas, este tabaco se ha convertido en uno de mis tabacos de cabecera.

¡Buenos humos y felices tragos!

Categorías
Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Azteca 14 Aniversario- Yaqui Cigar

Nombre de la mezcla: Azteca 14 Aniversario

Marca: Yaqui Cigar

Maestro mezclador: Alberto Valencia

Manufactura: Yaqui Cigar

Tipo de mezcla: Virginia – Burley

Corte: Broad cut

Ritmo de fumada: Variable

Una labor inspirada en el señor Gustavo Chávezcamacho Navarro (por su gusto del tabaco ahumado) y creada para celebrar el 14 Aniversario del Azteca Pipa Club que este año se viste de manteles largos y en colaboración con la casa Yaqui Cigars, tiran la casa por la ventana, creando una mezcla realmente interesante.

Esta labor es una producción limitada que está ligada a la adquisición de un paquete de aniversario el cual contiene: una pipa grabada con el logo del Azteca Pipa Club y el de la casa Yaqui, una funda para pipa hecha con piel, un retocador de madera, una caja de fósforos de madera y lo que nos trae a esta reseña, un sobre con 11 gramos de la labor creada para el Azteca Pipa Club.

Por lo menos en América Latina, me parece que es el primer pipa club en tener su propia labor hecha por una casa que comercializa tabaco, hasta ahora solo tenía conocimiento de que los clubes tuvieran pipas de aniversario.

El tabaco utilizado para esta labor consta de tabaco virginia dorado proveniente del estado de Nayarit y tabaco burley de la región de San Andres Tuxtla en el estado de Veracruz. El proceso de ahumado se llevó a cabo en Toluca, estado de México, proceso que llevo a cabo el mismo mezclador de esta labor, Alberto Valencia.

En frío:

Broad cut

Al abrir la lata o sobre, inmediatamente llegan a la nariz, aromas ahumados, algunas notas a carne ahumada, tocino, el aroma ahumado domina sobre todos los posibles aromas que la labor pudiera ofrecer; con dificultad, se alcanzan a percibir aromas a madera, algún fruto cítrico muy muy escondido y perdido entre el aroma ahumado.

No puedo evitar pensar en una parrillada, en tocino o salchicha asada mientras olfateo este tabaco. Después de un rato de oler la lata mi nariz se satura y siento unas ganas tremendas de ir a freír un poco de tocino y huevo para un buen desayuno que debe ser acompañado de un buen café con mezcal.

Primer fuego:

El sabor es sumamente intenso, el ahumado se siente muy potente desde el inicio, le acompaña un picor que aparece en la parte media y trasera de la lengua el cual desaparece al exhalar el humo. Bajando el ritmo de la fumada a medio, se perciben sabores en el retrogusto parecidos al maní tostado junto con unas notas herbales, el ahumado en este tabaco está acompañado de un picor que resulta agradable. Al subir el ritmo de la fumada el ahumado coge más fuerza e intensidad, se siente en las fosas nasales y se puede sentir súbitamente un golpe muy fuerte de picor en toda la cavidad nasal acompañada de un ahumado muy intenso.

El olor ahumado lo percibo como si se estuviese asando un trozo de carne sobre una fogata de leña y la grasa que la carne desprende cayera sobre esta, ese olor a grasa quemada sobre leña es lo que percibo como sabor, este tabaco me abre el apetito.

Bajando el ritmo a lento, se atenúa mucho el ahumado y aparece nuevamente ese sabor herbal que se combina con el de maní tostado, bajando un poco más el ritmo, se asoma el dulzor del virgina como diciendo «¡hey, aquí estoy!, ¿porque no me haces caso?», el dulzor se percibe suave y se mezcla con el sabor herbal pero se pelea un poco con ese sabor a maní tostado siendo este último el perdedor en el tercer round ante el poderoso virgina. Acelerando nuevamente el ritmo, aparece el ahumado con toda su intensidad lo que hace que el dulzor del virginia salga huyendo y desaparezca rápidamente.

Segundo fuego:

El re-encendido es un poco amargo, ahumado y amargo, el amargor termina muy pronto y es sustituido por la intensidad del ahumado que ahora se presenta acompañado de madera, leña y en algunas caladas da una sensación a tierra, barro. Si se baja el ritmo, nuevamente llegan los sabores herbales ahora también terrosos y les acompaña su fiel escudero, el maní tostado. Se siente una sensación grasosa en el paladar, el humo es denso en ocasiones se pueden percibir los sabores paladeando el humo sin necesidad de utilizar el retrogusto. Dejando que el humo se dé un paseo por toda la boca, no solo por el paladar y lengua, se alcanzan a distinguir bien algunos sabores, sobre todo ese al que yo relaciono con el tocino, y al utilizar el retrogusto, ese tocino se convierte en leña muy intensa y picante en la cavidad nasal.

Nuevamente este tabaco, despierta mi apetito, tomo una cerveza para acompañar este tabaco, justo después de un trago, la bocanada de humo se percibe amarga pero pasa pronto gracias a la intensidad del ahumado. Nuevamente se percibe el dulzor del virgina que esta vez se acompaña de un sutil ahumado, me recuerda a esos caramelos hechos a base de azúcar quemada. El dulzor desaparece pronto, cuando se acelera el ritmo de la fumada y solo se percibe el sabor ahumado, grasoso, insisto que este tabaco sabe a tocino.

Conclusiones:

Un tabaco complejo, hay que jugar con los ritmos para descubrir los diferentes sabores y matices que puede ofrecer, si se sigue un solo ritmo, no se puede apreciar por completo este tabaco, si el ritmo es rápido, solo se percibirá el sabor ahumado. En definitiva hay que fumar con diferentes cadencias, el ritmo es de gran ayuda para apreciar bien este tabaco, eso para mi lo hace complejo.

Una vez más Yaqui Cigars me sorprende, no solo es capaz de recrear algunos tipos de mezcla como lo ha ya demostrado con Vícam, también es capaz de arriesgarse, aventurarse y crear propuestas muy interesantes y complejas como lo es esta labor «Azteca 14 aniversario».

Al momento de publicar esta reseña, el Azteca Pipa Club estará realizando su propia cata en la reunión virtual donde se celebrara el aniversario número 14 de este grupo de cofrades unidos por el gusto y afición a este hermoso arte de fumar en pipa, desde aquí, les mando mi más sincero respeto, cariño y admiración y les deseo que sigan creciendo esos éxitos y que sigan preocupándose por transmitir este arte y sus conocimientos a las nuevas generaciones de pipa fumadores.

Felicidades al Azteca Pipa Club y a fundador Gustavo Chávezcamacho Navarro, un abrazo a la distancia.

¡Buenos humos y felices tragos!

Categorías
Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Vícam – Yaqui Cigar

Vícam by Yaqui Cigars

Nombre de la mezcla: Vicam

Marca: Yaqui Cigar

Maestro mezclador: Alberto Valencia

Manufactura: Yaqui Cigar

Tipo de mezcla: Virgina-Perique (Va-per)

Corte: Broad cut

Ritmo de fumada: Variable

Dato histórico – cultural del pueblo Vícam

Una labor muy interesante la cual, se caracteriza por ser la primera labor hecha con tabaco 100% Mexicano, el Perique que contiene, está hecho con hojas de tabaco Burley rojo proveniente del estado de Veracruz.

Esta labor, contiene tabaco Virgina procedente del estado de Nayarit el cual, es un Virginia amarillo dorado (flue-cured) con un contenido de azucares muy alto que se nota al olerlo en frio.

El proceso de fermentación para convertir este Burley en Perique se llevó a cabo en el municipio de Toluca, Estado de México. El Perique, fue prensado, fermentado y madurado en ex barricas de roble blanco que se utilizaron para hacer Whisky tipo Bourbon, provenientes de la casa Sierra Norte en el estado de Oaxaca.

En frio:

Broad cut

Su aroma es frutal, cítrico, dulce muy dulce, como fruta deshidratada, por alguna razón me evoca a la Navidad no sé porque jajaja. No se percibe ningún aroma avinagrado o a cítrico fermentado que yo esperaría encontrar en un tabaco con un alto contenido de Perique ya que esta labor, contiene 35% de este tabaco.

Por alguna razón, el aroma de este tabaco (a mi nariz) es idéntico a aquel que tiene un paquete de fruta deshidratada, ese que compras en el supermercado.

Primer fuego (encendido):

El primer encendido es agradable, fresco muy, muy fresco, se siente de inmediato el Perique cuyo picor es intenso pero no resulta agresivo o molesto, no se detecta algún un sabor acido o avinagrado. Tiene un sabor que me recuerda a té de manzanilla y un efecto similar al de la menta (no me refiero a que sabe a menta sino a la frescura que te deja), se percibe un sabor ligeramente cítrico parecido al del limón dulce, tiene un sabor dulce muy marcado, entre más lento sea el ritmo, el dulzor se siente más. Se detecta un sabor herbal que se combina con el dulzor por lo que, no puedo evitar que mi cerebro lo asocie con algún té. El sabor cítrico varía con el ritmo ya que dependiendo de la rapidez con que se fume, este se intensifica tornándose un poco amargo cuando la fumada es muy rápida. Con el picor del perique sucede algo parecido, si el ritmo de la fumada es lento, el perique se percibe fresco (efecto de menta) y conforme se apresure la fumada, el picor se intensifica más y se siente en toda la fosa nasal, lengua y paladar.

En momentos, el picor empieza por detrás de la lengua y llega hasta la mitad de esta, donde desaparece rápida y completamente. En el retrogusto, predomina esa sensación de frescura y picor pero permanece por mucho más tiempo que en lengua y paladar sin tomar completo protagonismo, dejando espacio para que la nariz también perciba el dulzor y toque herbal que esta labor ofrece.

Fuegos (encendidos) posteriores:

No encontré amargor en el re-encendido (en ninguno) aunque durante las fumadas, el tabaco acumuló humedad, no obstante, el toque herbal, el picor y la frescura, aparecieron casi de inmediato en todos los re-encendidos, con el dulzor no sucede tal cosa, hay que empezar a jugar con el ritmo para encontrarlo de nuevo, en mi caso, lo encontré de nuevo en un ritmo lento a medio, manteniendo ese ritmo, el dulzor permanece todo el tiempo mezclándose con la frescura del perique dándome nuevamente, la sensación de sabor a té. Sin embargo, de vez en cuando se antoja apresurar la fumada para que el perique intensifique su picor y se deje sentir en las fosas nasales (cual si fuese una pequeña carga de adrenalina en el retrogusto), casi al final de la cazoleta, la fumada se empieza a tornar un tanto amarga pero sin llegar al grado de ser molesto.

El tabaco al tacto en la lata, se percibe muy húmedo lo cual ocasiona que la pipa se apague constantemente por lo que lo recomendado, sería dejar secar un poco el tabaco antes de cargarlo en la pipa.

Conclusiones:

Algo curioso durante las fumadas que he podido disfrutar de este tabaco es que a pesar de fumarlo lento, el tabaco se consume con bastante rapidez, por ejemplo, una pipa Savinelli Roma 504 que tiene una capacidad de carga un tanto generosa, apenas me ha durado poco más de 30 minutos, hace relativamente poco tiempo, me enteré por propia voz de Alberto Valencia, que todos sus tabacos son libres de propilenglicol, ¿acaso será por economizar?, no lo sé pero que bueno que no tiene estos aditivos.

Un tabaco sinceramente delicioso que supero mis expectativas, al ser un producto local, uno suele siempre poner como referencia algún tabaco importado para compararlo, algo que me parece un tanto malinchista porque siempre uno espera las peores cosas de los productos locales.

Este tabaco tiene su propio sello, si bien se podría definir hacia donde se perfila este tabaco, no se parece a ningún vaper que yo haya fumado (hasta ahora) por lo tanto, no tiene comparación. En mi particular punto de vista, este tabaco es el sello distintivo de la casa Yaqui, la mejor de sus labores para pipa que hasta ahora he tenido el gusto de fumar. Un tabaco altamente recomendable para aquellos que buscan una transición agradable hacia este tipo de labores (va-per) o que han tenido malas experiencias con virginias o Va-pers, al amante de este tipo de labores, seguramente le gustara y lo encontrara interesante.

Una buena propuesta de tierras latino americanas, ojala, surjan más atrevidos de estas tierras, que osen desafiarnos (por aquello del sentimiento malinchista) y deleitarnos con sus creaciones y ojala sigan superando nuestras expectativas y callándonos la boca con la calidad como esa con la que Yaqui Cigars me ha sorprendido.

¡Buenos humos y felices tragos!

Categorías
Catas Desde el Caribe Opinión Sin categoría

El nacimiento de una mezcla

Cuando se reunen la curiosidad y la creatividad pueden generar ideas interesantes. Cuando esas ideas se llevan a la práctica mediante la experimentación surgen verdaderas maravillas.

Como recordarán, en mi artículo anterior me despedí diciendo que les hablaría de una mezcla personal que incorpora andullo a su fórmula. Pues bien, el momento ha llegado; Así que desde el Caribe les presento esta mezcla, que si bien no la califico de maravilla, es un «hijo» que llena de orgullo a su padre.

La idea

La idea de la mezcla, a la que aun no he puesto nombre, surgió a partir de una sobrecarga a mis sentidos después de fumar andullo (y recuperarme), cuando pensé que aquella experiencia puede muy bien mejorar suavizándola un poco.

Los ingredientes

Esta mezcla es el resultado de mezclar virginia naranja (golden Virginia), izmir turco, perique y, lógicamente, el «ingrediente X» es el andullo. Ingredientes a los que les di unos 3 meses en condiciones controladas para que se conozcan entre sí y entren en confianza.

La mezcla envasada y lista para consumo

La cata

En la mezcla predominan colores parduzcos y marrones, entre los que se ve uno que otro marrón mucho más oscuro.

Su aroma en frío es fragante, afrutado; recuerda a frutos secos tostados y humedecidos.

Enciende muy fácilmente, haciendo innecesario el reencendido. Inmediatamente surge una blanca y ligera nube que se deja convencer de la corriente de aire del salón y se van a volar juntas.

La primera impresión es un sabor dulce, algo terroso y agradable. La exhalación retronasal es limpia, dejando pasar un leve picor que saluda cordialmente a las fosas nasales.

Hacia el primer tercio de la cazoleta, se van produciendo sensaciones nuevas; la mezcla toma más consistencia; comienza ha «hacer un ruido». El perique y al andullo han despertado, pero aun soñolientos tornan la mezcla más cremosa y cálida; con un sutil gusto a azafrán quizás, pero se siente muy equilibrada.

A media cazoleta los sabores no han cambiado de manera notable; tomo un sorbo de agua y continuo dejándome llevar por la música («Chance Gonna Come» de Otis Redding). El agua se llevó la última sensación y ha enfriado mi paladar. Otra fumada trae el mismo escenario donde ahora el perique y el andullo están bien despiertos y se dejan sentir, pero no con tanta fuerza como para desequilibrar la mezcla. Es sabrosa.

Ya hacia el final de la cazoleta, la intensidad de los sabores ha disminuido un poco, aquí es donde el andullo hace su magia y realza su propio sabor y los demás igredientes, como lo hace la nuez moscada en una receta de cocina. La magia del andullo solo es comparable con lo efímero de la misma. El final ha llegado sin que lo notara.

Pipa: Savinelli Nonpareil 9606. Maridaje: agua.

Nota personal

Es una mezcla que sin tener un sabor fuerte, te deja satisfecho. Si bien no es algo único o la gran maravilla, definitivamente es una mezcla con personalidad, atreviéndome a afirmar que me ha gustado mucho más que algunas que he probado (y aun conservo) de master blenders renombrados, lo cual, sumado a la subjetividad inherente al gusto de cada fumador, pone de manifiesto lo difícil que es elaborar una buena mezcla.

Por cierto, la mezcla sigue sin nombre. Estoy abierto a sugerencias.

De hecho, voy a empezar a hacer esta mezcla para nuestro club «Red Mantel Pipe» en mi país. Así que quien me sugiera un nombre (en español, nada de Sweet Andullo Blend ni nada parecido) que le quede a la mezcla, le haré llegar una lata de 2 Oz. a su país. Oferta hasta final de septiempre 2020.

Categorías
Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Concerto (Marquee Series) – Hearth & Home

Concerto by Hearth & Home

Nombre de la mezcla: Concerto (Marquee Series)

Marca: Hearth & Home

Maestro mezclador: Russ Ouellette

Manufactura: Scandinavian Tobacco Company

Tipo de mezcla: Balkan

Corte: Coarse

Ritmo de fumada: Variable

En frio:

Coarse cut

Su aroma es ahumado (como leña carbonizada) aunque este, no domina por completo y deja espacio para que se destaquen los aromas fermentados del Virgina y aromas agridulces (un poco ácidos) de los orientales. Al ser una labor con contenido de tabaco Burley y Black Cavendish, yo esperaba olores a clavo, canela típicos en el Burley y olores a chocolate, vainilla o algo muy dulce que proviniera del Cavendish, pero al menos a mi nariz, no le pareció así por lo que, no pude detectar estos aromas en esta labor aún cuando permanecí un buen rato pegado a la lata ya que, el aroma me agrado bastante jajaja.

Cuando el tabaco pierde humedad y ya está algo seco casi al punto de quebrarse al tacto, los únicos olores que resaltan son el ahumado y un dulzor parecido al del caramelo que tienen los flanes lo cual, resulta curioso e interesante para mí, ya que si se rehidrata el tabaco, se pierde ese aroma y regresa el aroma agridulce y fermentado.

Primer fuego (encendido):

El primer encendido es agradable, el tipo de corte puede ser algo problemático al encender la pipa ya que al dar caladas profundas, es fácil aspirar pedacitos de tabaco. El sabor al principio es ahumado, se nota la Latakia, no pasa mucho tiempo para que el sabor se torne agridulce con un toque ahumado, fumando el tabaco más seco, el sabor de la Latakia no es tan intenso en el primer encendido y se perciben más esas notas agridulces.

Acelerando un poco el ritmo de la fumada, el sabor ahumado vuelve a tomar presencia junto con un toque a madera que se presenta de forma agradable al paladar. El retro gusto es suave un tanto fresco con esa presencia ahumada que no domina a los sabores agridulces.

Un poco más avanzada la fumada, el tabaco se torna un tanto acido, los sabores agridulces se acentúan y es fácil tornar la fumada a una fumada acida, la Latakia ha perdido fuerza.

Fuegos (encendidos) posteriores:

No hay amargor muy pronunciado en el re-encendido (a menos que el tabaco este muy húmedo en cuyo caso, hay que dejar descansar la pipa por un rato), se siente nuevamente el toque de Latakia el cual se atenúa rápidamente para abrir paso al sabor agridulce, nuevamente es muy fácil tornar la fumada acida cuando se baja el ritmo, si el ritmo se mantiene en un rimo medio el sabor agridulce permanece, sin embargo, al subir el ritmo de la fumada, la Latakia comienza a tomar protagonismo, hay que mantener el ritmo de la fumada entre medio y rápido para poder encontrar el equilibrio entre los matices que esta labor puede ofrecer.

Manteniendo el ritmo de la fumada entre medio y rápido se puede apreciar más este tabaco, el cuál, invita a dejar de lado el destilado o la cerveza y coger una buena taza de café (al gusto). La fumada se mantiene agradable hasta el final donde se perciben sabores a clavo y se percibe también un picor como ese que se siente al masticar un trozo de canela, sabores que se suelen encontrar el en tabaco Burley.

Conclusiones:

Un tabaco muy agradable y mañanero que invita a tomar una buena taza de café. Un tabaco que fácilmente puede ser mal valorado si no se le da la oportunidad de fumarlo en diferentes ritmos y grados de humedad. Por más que me esforcé, no he podido encontrar en todas las fumadas, el sabor del cavendish, tal parece que en esta labor, su presencia es solo como aderezo. En lo personal lo encuentro agradable y como un tabaco que tendría en mi rotación para esas mañanas frescas que invitan a un buen café y una buena sobremesa.

Espero poder aportar algo con esta reseña y que aquellos que tengan curiosidad por esta mezcla le den una oportunidad sin tener grandes expectativas, creo que de esta forma pueden dejar que este tabaco les sorprenda dejando de lado una mala opinión por fijarse muy altas expectativas y no encontrar aquello que las llene.

¡Buenos humos, felices tragos!

Categorías
Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Fillmore – G.L. Pease

He visto desde hace algún tiempo, una aberración sin sentido a las mezclas virgina-perique así como un sin fin de compañeros cofrades que intentan entrar a este tipo de mezclas con un resultado negativo y para nada placentero.

Es por ello mi ánimo de escribir y aportar algo de la muy poca experiencia que tengo en el arte de fumar en pipa y la forma en la que yo he encontrado placer, así como la forma que he encontrado para recomponer una fumada y disfrutar de un tabaco que puede no haberme gustado en principio pero, que al cabo del tiempo y gracias a la tacañería y terquedad por no desperdiciar mi dinero, me llevaron a dar segundas, terceras y un sin fin de oportunidades a varios tabacos que, si bien fueron horribles en principio, con el tiempo, me di cuenta que en realidad el problema era que yo no entendía al tabaco y el ritmo que este necesitaba para demostrarme los placeres que me podía brindar.

Esta es mi opinión muy personal y por lo tanto se debe entender es muy subjetiva ya que es mi paladar y gustos personales los que dan esta opinión.

Fillmore by G. L. Pease

Nombre de la mezcla: Fillmore

Marca: G. L. Pease

Maestro mezclador: Gregory Pease

Manufactura: Cornell & Diehl

Tipo de mezcla: Virginia-Perique (vaper)

Corte: Broken Flake

Ritmo de fumada recomendada: Lento a muy lento.

Este tabaco es en mi opinión, un tabaco muy delicado y por lo tanto, si bien no es difícil de fumar y disfrutar, si es extremadamente fácil, echar a perder la fumada sin posibilidad de recomponerla provocando una muy mala experiencia y provocando una opinión errónea sobre este fantástico tabaco.

En frío:

Broken flake cut

Al olerlo en lata, se desprenden inmediatamente olores a cítrico fermentado, a mi olfato, recuerda el olor a tepache (cascara de piña fermentada), tamarindo, madera húmeda, estos son olores que normalmente yo percibo en virginias rojos y ese olor a fermentado que causa cierto picor en las fosas nasales que yo identifico en el perique.

Primer fuego:

El primer encendido puede ser fuerte y para algunos un tanto desagradable ya que para encenderlo hay que dar buenas caladas con un ritmo de medio a rápido, esta mezcla en particular prefiero encenderla con fósforos de madera ya que si he notado que con encendedor, el primer amargor es más agresivo.

Inmediatamente después del encendido hay que bajar el ritmo de la fumada hasta lograr un ritmo lento, es allí cuando se empieza a disfrutar la fumada, de esta forma, el tabaco empieza a soltar los dulzores del virgina, a mi paladar es un dulzor parecido al del azúcar quemada, este sabor se conserva si mantenemos el ritmo de la fumada lento, de esta forma también se logra que el perique se perciba agradable, fresco, refrescante en nariz y boca, da una sensación similar a la frescura de da la menta (me refiero a la sensación refrescante, no al sabor de la menta), si se le mete acelerador al ritmo de la fumada, esta se torna amarga y el perique comienza a ser muy agresivo en las fosas nasales haciendo tanto la fumada como el retrogusto una experiencia muy desagradable. Cuando la fumada comienza a provocar humedad, la brasa comienza a pagarse y es allí cuando instintivamente metemos el acelerador a la fumada, en este caso recomiendo continuar con la fumada lenta hasta que se apague la pipa, una vez que esto sucede, lo mejor es dejar descansar la pipa por unos 5 o 10 minutos.

Segundo fuego y posteriores:

Una vez que ha reposado la pipa, la encenderemos nuevamente intentando no meter la llama a la cazoleta, en lugar de ello, dejar la flama por encima de la cazoleta y permitir que el tabaco se caliente en cada calada hasta que prenda, con esto evitaremos el amargor que produce el encendido, una vez re-encendida la pipa, bajar nuevamente el ritmo a lento para recuperar el dulzor del virginia y la frescura y picor del perique.

Esta mezcla ofrece un humo denso, cremoso, blanco y muy fresco en la nariz. El delicado balance entre dulzor y frescura son un placer en boca y nariz pero se debe tener cuidado con el ritmo ya que si este se acelera, la lengua y paladar pagaran caro el precio.

Para mí, esta es una de las mejores y más complejas mezclas vaper que he fumado.

Espero poder aportar algo con esta reseña. ¡Buenos humos, felices tragos y sin miedo a compartir!

Categorías
Catas Humeando desde tierras aztecas Opinión Tabacos

Cata – Odyssey – G. L. Pease

Odyssey
Odyssey by G. L. Pease

Nombre de la mezcla: Odyssey

Marca: G. L. Pease

Maestro mezclador: Gregory Pease

Manufactura: Cornell & Diehl

Tipo de mezcla: Balkan

Corte: Ribbon

Ritmo de fumada: Variable

Carga lista para encender

Una mezcla no muy popular ni muy conocida del maestro mezclador Gregory Pease, al ojo, la lata no dice mucho, parece ser tan solo una labor más, un Balkan más de tantos que hoy en día existen, de esos, que rayan en el acalorado debate sobre la delgada línea entre los Balkan y los Ingleses, sin embargo, esta labor es de esas, que al probarlas, te cambian el paradigma. El tabaco a simple vista se percibe oscuro, con muchos hilos negros, a simple vista se nota la fuerte presencia de tabacos ahumados o latakia.

En frio:

Corte ribbon
Ribbon cut

El aroma es fuerte, muy ahumado, recuerda el olor a leña ya quemada y mojada, tambien se percibe un olor a cuero viejo como el de un viejo cinturón que ha sido ya jubilado así, como un aroma un tanto acido algo difícil de definir. Apenas se percibe el Virginia que aparenta estar escondido en esta mezcla y su aroma, un tanto fermentado y cítrico, se pierde entre el aroma leñoso que desprende este tabaco tan solo presentando un leve destello que se pierde rápidamente.

Primer fuego (encendido):

Intentando solo calentar el tabaco sin tocarlo con la flama

Desde el encendido, se percibe esa leve acidez y ese sabor a leña, me recuerda mis fogatas en los días de campamento de mi adolescencia. La latakia es fuerte y se percibe desde el primer instante, no es nada sutil, su presencia es muy fuerte y marcada. Bajando el ritmo de la fumada se encuentran esas notas acidas como alguna fruta cítrica que aún no madura del todo. Si se apresura el ritmo de la fumada, la latakia comienza a cobrar fuerza nuevamente escondiendo un poco esa acidez la cual una vez identificada por el paladar es fácil encontrarla nuevamente entre la potencia de la latakia que domina la fumada.

Si se baja el ritmo de la fumada a muy lento, apenas dejando la pipa descansar en la boca mientras se respira hondo y pausado, la latakia se vuelve un tanto más sutil junto con esa acidez que se atenúa un poco dejando espacio para que se presente un agradable picor en la parte frontal de la lengua (quizá algún tabaco oriental) y para que el Virginia surja del fondo de la boca (por el retrogusto) asomándose ese dulzor de los orientales y seguramente algún Virgina rojo o dorado, un dulzor placentero para nada empalagoso. Es un tanto complicado mantener ese dulzor por mucho tiempo ya que la costumbre me lleva a apresurar un poco la fumada pero es solo cuestión de bajar el ritmo para encontrar ese dulzor nuevamente, no obstante, el picor es fácil de mantener durante la fumada. Mantener el ritmo lento, hace que la acidez, el dulzor, el picor y el ahumado, converjan en un sabor muy placentero y agradable.

Fuegos (encendidos) posteriores:

Intentando el re-encendido sin que la flama toque el tabaco o ceniza

Con este tabaco, no es complicado encontrar los sabores antes mencionados en el segundo, tercero, cuarto o X número de encendidos de la pipa y en todos los casos, la latakia está presente al igual que la primera vez que se encendió la pipa. Sin embargo, algunas veces la humedad generada durante la fumada ocasiona que en el re-encendido de la pipa se perciba ese desagradable sabor a ceniza húmeda en cuyo caso, basta con dejar descansar la pipa por un rato para permitir que el tabaco se seque un poco y se mitigue ese desagradable sabor que desaparecerá conforme avance la fumada aunque, de generarse demasiada humedad, algunos optarían por desecharlo.

Conclusiones:

Sin lugar a dudas este tabaco es el rey de lo que a mis gustos sería una buena trilogía de G.L. Pease:  Maltese Falcon-Samarra-Odyssey. Para todo amante de la latakia esta sería la opción a elegir, una opción que puede fácilmente convertirse en el tabaco favorito o por lo menos colarse dentro del top de cualquier amante de la latakia, mezclas inglesas o balkanicas. Por ahora y desde hace ya varios años este es mi tabaco predilecto.

Categorías
Catas El rincón de Maxi Piper Opinión

La cata de Peretti

Hay ocasiones que podemos explicar sin temor a equivocarnos, que no todo lo que sale de las redes sociales es malo. Lo cierto, es que pueden ser una herramienta increíble para conectar personas con intereses compartidos. La cata de Peretti es un ejemplo de esto. Iniciativa que nace y se sustenta como apuesta inaugural del Club Virtual PYT.

Lo primero que nos planteamos fue hacer una cata de tabaco como el Club de Sutliff. El meollo de la cosa fue decidir por que tabaco. Uno que reuniese el perfil adecuado. Como somos gente de paz y alejados de posturas arbitrarias, planteamos una encuesta con diferentes propuestas, y ganó Peretti. Creo que es una casa de tabaco a la que muchos le teníamos ganas. Le rodea una especie de áurea de magnificencia que le dota del idóneo perfil para una aventura como esta. Era, y es sin duda, una casa emblemática a la que normalmente no se accede de forma fácil.

Tomamos la decisión de realizar una cata de un blend de cada tipo de tabaco que Peretti dispone a la venta. Whiskey Cavendish por los aromáticos. Blend B-94 por los burley. Century, por los english blends. Y por último, London Flake, como el Va-Per a probar.

No todos los participantes se han lanzado a abrir hilos propios con sus catas en la web. Algunos como Wendell, Tomeu y yo, sí. Los que más hicieron aportaciones como comentarios, o dejaron sus impresiones en el grupo de Telegram asociado. En todo caso, no les quiero hacer demasiado spoiler. Les sugiero que pasen y vean por ustedes mismos, quedan tod@s invitad@s.

En cuanto al tabaco probado, sin intención de adelantar demasiado, dado que eso lo encontraran ya en las catas escritas, se le puede catalogar de dos cosas: una es la calidad del producto. Eso queda como indiscutible. La otra, si de esta muestra podemos generalizar, es la suavidad, la sutileza con la que se expresa el tabaco de Peretti. Es un tabaco suave, bien trabajado, donde el burley está bien domado, suave, fino al paladar, y los aromáticos no saben a química, manteniéndose durante toda la fumada. La latakia de Peretti es de primera, cremosa, untosa. Los virginias son excelsos, bien trabajados, no muerden ni agreden. El perique… Bueno, el perique que fumamos en London Flake es más de lo mismo. Lo justo para notar su presencia, pero fuera de toda intención de ser protagonista, solo lo justo para dar mayor potencia de matices al virginia que acompaña.

En definitiva, ha sido una aventura divertida para muchos, y decir que en lo personal creo que como propuesta ha sido un acierto. Puedan o no gustar las mezclas escogidas, esto nos ha servido (o me ha servido) para conocer una manera de hacer y mezclar, de una casa americana, que los años y el prestigio atesora.

Buenos humos y hasta la siguiente!!

Categorías
Catas Tabacos

Cata: Dreams of Kadath

Nombre comercialDreams of Kadath
FabricanteCornell and Diehl (C&D)
TabacosDark-fired Kentucky, Katerini, Perique, Virginia, Burley, y black Cavendish
CortePlug
PresentaciónLata de dos onzas (56,6 gramos)
Precio de venta12,25 dólares (11 euros)

Este tabaco me llamó la atención por el nombre: Dreams of Kadath. Soy muy aficionado a Lovecraft y el relato del que sale su nombre es de mis favoritos.
Al abrir la lata lo primero que se percibe es un aroma muy dulce e intenso. Lo primero que me vino a la cabeza fue el brandy y, más adelante, me recordó al vino Fondillón, un vino rancio hecho con uvas pasificadas.
En cualquier caso las sensaciones van por ahí: pasas, licor, toques dulces… Permanecerán presentes durante toda la fumada, no en vano está aromatizado.

Dreams of Kadath.
Fuente: Cornell and Diehl


En cuanto a la presentación, en mi lata había un negro ladrillo acompañado de dos trocitos más pequeños para completar el peso. Viene algo húmedo, pero personalmente no he tenido problemas para encenderlo o mantenerlo encendido. Quema con relativa lentitud dependiendo de cómo se prepare.
Yo lo he preparado tanto cortando una lámina y desmenuzándola con las manos, con lo que tendremos unos algunos trozos grandes de hoja de tabaco, sin dificultad para ser cargadas; como cargando la lámina completa. En el segundo caso, como suele ser habitual, quemará más lento y se apagará menos.

Autor: Saúl Burley


Una vez en la fumada, se mantienen los sabores que el aroma nos adelantaba: pasas, vino, licor… Supongo que todo ello de forma dulce debido al cavendish. También se pueden notar pinceladas de canela y de vez en cuando regaliz. Personalmente no soy capaz de notar los otros tabacos excepto el perique, por el típico picorcillo en la nariz, pero no tengo yo habilidades de sumiller. Lo que sí puedo notar es que tiene una cierta evolución a lo largo de la fumada, desde sabores más pasificados hacia sabores de canela y regaliz hacia mitad; al final de la cazoleta recuerda a los bollitos de canela y pasas que venden en algunos lugares.

El tabaco, listo para la fumada.
Foto: Saúl Burley


Deja una ceniza que, en mi caso, es algo irregular, fina y con tonos del blanco al gris oscuro, señal de que la combustión no ha sido del todo perfecta, probablemente debido a la humedad aunque, como he dicho anteriormente, no produce problemas de reencendidos ni humedades.
Entre el burley, los virginias, el perique y el dark fired kentucky el tabaco no va escaso de nicotina, así que diría que tiene una potencia media.
Como opinión final diré que el tabaco es una muy buena labor que puede gustar tanto a los amantes de los aromáticos como a los que no lo son. El aromatizado no es excesivamente potente ni empalagoso y acompaña toda la fumada. El aroma que deja en la habitación no es demasiado fuerte, hay que tener en cuenta el perique y los demás tabacos, pero el aromatizado hace que no sea desagradable.

Categorías
Catas Tabacos

Suavidad irlandesa: Peterson Iris Dew

Nombre comercial: Peterson Iris Dew
Fabricante: Scandinavian Tobacco Group (Dinamarca)
Tabacos: Virginia y Burley 
Corte: Flake desmenuzado ( Flake ready rubbed, broken flake)
Presentación: Paquete de 40 gramos.
Precio de venta: 5,20 euros

Hace unos pocos días descubrí, en un estanco por el que no suelo pasar, un sobre de Peterson Irish Dew que no había visto antes de Zaragoza. Sabía de su existencia pero nunca había acertado a encontrarlo.

No soy un fan de sus tabacos (prefiero sus pipas) y no suelo tener ninguno de ellos en rotación, sin embargo, me picó la curiosidad y me decidí a comprarlo.

Al abrir el paquete me encontré con un flake fino y desmenuzado, al tacto tirando un poco a seco, pero correcto. Los colores más claros del virginia y un poco más oscuros del burley se ven con claridad tal como anuncia el fabricante.

La parte olfativa me sorprendió, solo aparecen los propios del tabaco: virginia algo maduro (heno, un poco a pan) y el burley tostado (chocolate, torrefacto), no detecté nada más. Por lo tanto , no se trata de un aromático como yo pensaba. Según el fabricante lleva algo de whiskey irlandés y vainilla; yo, desde luego, no los huelo por ningún lado.

Cargamos la pipa sin dificultad (se podría cargar directamente de la bolsa sin deshacer) y la encendemos. Efectivamente es un tabaco bastante natural, su sabor se aproxima a lo que huele. Bien es cierto que a medida que voy fumando aparecen leves notas de algo, ¿puede ser el whiskey?¿algún tipo de aderezo? No lo sé, pero siempre de una forma muy leve.

El virginia y el burley tostado se combinan muy bien: sabor agradable ni fuerte ni suave, no invasivo para las mucosas (lo que agradezco sobremanera. Y de fortaleza en nicotina tirando a media.

Se quema con lentitud y de forma bastante pareja, dejando una ceniza bastante blanca. De hecho durante las diferentes fumadas apenas he tenido que reencender, tal vez ha influido que el tabaco esté tirando a un poco a seco. 

Los sabores aguantan durante toda la fumada y no detecto sabores indeseados al final. No pica la lengua a no ser que se fuerce mucho la máquina; los virginias se revelan bastante dóciles, lo que me hace suponer que están madurados o algo por el estilo.

En conclusión, me ha gustado bastante. Se trata de un tabaco bastante natural para fumar a diario, sin sabores estridentes que no cansan durante el día. Honesto, sabe a lo que huele y la calidad del tabaco empleado me parece muy correcto para su precio.