El Club de Fumadores de Pipa de Albacete ya ha anunciado la fecha de su fumada. Será el treinta de septiembre. La antelación está más que justificada ya que, al tiempo, será la sede de la décimo cuarta de la Copa de España. De momento, ya han lanzado el cartel anunciador para que la comunidad pipera pueda reservar sus fechas. Poco a poco desvelarán los detalles.
Es un conocido grabado deGustavo Doré, sobre el que su socio y artista Joaquín Plá ha añadido dieciséis pipas diferentes. El cartel circula por las redes desde hace un tiempo. Pero la idea es que las personas que las localicen y lo comuniquen a Pipalba, recibirán un detalle sorpresa durante la almuerzo de la Copa de España.
Aunque lo último que han comunicado es que estaban casi todas localizadas, siempre puede ser un pasatiempo entretenido.
Luke Davis es un emprendedor británico que ha puesto en marcha la web Flame Up, especializada en la venta de mecheros. Los precios van desde los treinta euros a los dieciséis los más baratos. Su catálogo es lo suficientemente amplio para poder elegir, pero sin el agobio de verse desbordado. Otro buen detalle es que la información es muy completa, con los datos exactos del tipo de combustible y fotografías de calidad. En su contra, que apenas he visto mecheros para pipa, son más bien para cigarros o cigarrillos. Para compensar los gastos de aduana, si algún lector de PIPAS Y TABACO hace una compra, con el código FLAMEUP10 recibirá un descuento del veinte por ciento. Para cualquier duda, no dudéis en consultar con él. En su perfil de Instagram (@lukey_daviss) es bastante activo.
Scandinavian Tobacco Group (STG) acaba de anunciar la primera gran operación corporativa del año: la compra del distribuidor estadounidense Alec Bradley por 72,5 millones de dólares (algo más de 68 millones de euros). La operación se financiará con deuda y tesorería de Scandinavian Tobacco Group. La operación refuerza la posición de la multinacional danesa en Estados Unidos y, en concreto, en el segmento de los cigarros de máxima calidad o premium.
Alec Bradley es una empresa familiar, fundada en 1996 por el emprendedor Alan Rubin en Florida. Según datos facilitados por STG en la nota de prensa en la que informaba de la operación, el año pasado vendió diez millones de cigarros, sobre todo en Estados Unidos y Canadá. Entre sus marcas aparecen Prensado, Kintsugi, Alec Bradley Double Broadleaf, Fine and Rare and Black Market.
Niels Frederiksen, director general de STG, ha destacado que esta operación ayudará a los planes del gigante danés de liderar el mercado de los cigarros de calidad en Estados Unidos y como primera empresa en el mundo.
Le conocí en la XVIII Fumada Lenta CAP Madrid, el pasado mes de noviembre de 2022. Bruto Sordini me había hablado muy bien de su trabajo y me acerqué al stand que tenía montado junto a su esposa Anna. Allí estaba él, con ojos pequeños pero vivaces tras sus gafas y con mi triste italiano tuvimos una buena conversación, que ha continuado a través de mensajes por varios medios.
Hace ahora un año se rompió un eslabón de la cadena del proyecto Encadenados. La intención es seguir con ese proyecto a partir de aquí. Tengo que agradecer su paciencia al artesano, que ha respondido a todas las preguntas que le he hecho, así como a Diego Morlin por su aporte de algunas de las fotos que aquí están publicadas.
Entradas del bloc como ésta le dan sentido al mundo de la pipa. Ésta es una entrada que ata cabos, que une varios eslabones entre ellos y con éste. Hablamos de un artesano que hace muy bien su trabajo y que conoce a los mejores, porque ha trabajado mano a mano con ellos, y sin duda se encuentra entre ellos. Sin más, cedo la voz al artesano de esta entrada:
Andrea Pascucci en sus propias palabras
Conocí a Tomeu en Madrid, con motivo de la última fumada lenta organizada por el CAP Madrid. Me pidió amablemente que escribiera un breve texto para publicar.
No deseo escribir una presentación de mis pipas, la historia de la marca Fiamma di Re, o los varios secretos -o presuntos secretos- para hacer una pipa. Lo que tengo ganas de escribir es un homenaje a las personas que han sido importantes en mi trayectoria como artesano de pipas.
La primera persona importante es mi esposa Anna. Con ella llevo compartiendo 30 años de matrimonio y tres hijos. Fue ella quien me consiguió trabajo en un taller de pipas. En ese momento sólo éramos amigos, yo tenía unos 22 años.
Por algunas vicisitudes, en 1994 abandoné el sector. En 1995 Maurizio Fraternale, a quien ya conocía, se puso en contacto conmigo y me propuso que volviera a hacer pipas. Tuve una colaboración con él que duró unos veinte años y me presentó a Giancarlo Guidi.
Giancarlo fue importante para mí, no tanto por las técnicas de procesamiento del brezo, sino por el hecho de que fue el primero en mostrarme las pipas no sólo como un objeto para fumar tabaco sino también como un objeto de arte. Una de las frases que más me ha quedado grabada, que él decía de vez en cuando, es «no hacemos pipas, creamos sueños» y traté de hacer de esta frase un mantra.
Luego está Massimo Palazzi, con quien compartí 16 años de sociedad desde el año 2000.
Ya en tiempos más recientes, las personas que considero más significativas para mi formación continua son Bruto Sordini, Maurizio Tombari yVitaliano Posella, con quienes he realizado varios viajes de negocios que se han convertido en viajes de placer, porque además son grandes personas. Durante los días que pasamos juntos tuvimos la oportunidad de confrontarnos y pude comprender sensaciones y pasiones que me formaron más.
Mi deseo es poder dejar, con mis obras, impresiones y sensaciones positivas a todos los aficionados al humo lento.
Un poco de historia
Andrea Pascucci cita varios nombres en su escrito. Vamos a poner un poco de orden, con las fechas aproximadas que me facilita el artesano:
Entre los años 1989 y 1994 Andrea trabaja para Mastro de Paja.
Tras un año apartado del sector, en 1995 Maurizio Fraternale le contacta para que haga pipas para Ser Jacopo. Esa colaboración dura hasta el año 2000, entiendo que a tiempo parcial ya que la combina con otros trabajos.
Entre el año 2000 y mayo de 2016 se asocia con Massimo Palazzi para crear las pipas L’Anatra, teniendo de representante a Maurizio Fraternale.
Cuando Massimo se jubila ceden la marca L’Anatra a Maurizio Fraternale, quien a día de hoy sigue siendo el dueño, al igual que de Ser Jacopo. Es entonces cuando Andrea Pascucci se hace con la marca Fiamma di Re, fundada aproximadamente en 1980 por Giannino Spadoni (miembro fundador de Mastro de Paja), y que llevaba varios años inactiva.
Como puede comprobarse, estamos ante un artesano de la escuela de Pesaro que conoce a los más grandes y, como no, está entre ellos.
Para finalizar
Espero que esta entrada guste tanto como me ha gustado a mi la investigación llevada a cabo para escribirla. Voy a cerrarla con una foto que une eslabones, como comentaba al principio, y es que los tres han pasado por esta sección: Vitaliano Posella, Diego Morlin y Andrea Pascucci.
El último Boletín Oficial del Estado del año traía las últimas subidas de labores de 2022, un año en el que la inflación y la crisis de los suministros se cebó en los fumadores, como en el resto de la población. Para hacerse una idea, en 2021, se registraron 70 variaciones de precios, de las que 65 fueron subidas. La variación media estuvo en 0,27 céntimos. Frente a esta situación, el pasado año contabilizó 217 modificaciones en los precios, todos ellos con aumentos con una media de 1,59 euros. Las últimas modificaciones de precios del Comisionado del Mercado de Tabaco en el pasado año afectaban a Amsterdarmer, una marca de batalla, pero que subía el precio a todo su catálogo cuando, desde 2019, sólo había solicitado una autorización: la de Original Blend Lata, en febrero del pasado año. Las subidas son de veinte y treinta céntimos. Cierto que no es un tabaco lider, pero no deja de ser curioso que el segmento más pequeño también registre movimientos entre el diez y el trece por ciento. La inflación no perdona.
Davidoff abría el pasado doce de enero las subidas de este año. Mantenía una costumbre de una única subida anual que, en este año, era del diez por ciento en todo su catálogo. Queda por saber si este año llegará la labor especial que se comercializa con motivo del Año Nuevo Chino, el año del Conejo que se celebra en estas fechas.
El pasado sábado, Mac Baren publicaba los nuevos precios de la mayor parte de su catalogo. Sólo falta el Mixture Modern y algunos tipos de Seven Seas, pero todo apunta a que los veremos en breve. Las variaciones se acercan al diez por ciento, que se presenta como el punto de referencia en estos principios de año: Capstan llega a los 8,50 euros (+10,39%) y en algunas labores como Mixture, HH Vintage Latakia, Loose Cut (en ambos tamaños), superan el doce por ciento, incluso, como Scaferlati Caporal aumenta un 13,16% para venderse a 4,30 euros
Sencillamente tabaco. Un poderoso Burley de Malawi es el corazón del Dockworker Flake, mezcla de la serie United Passion Flakes de HU Tobacco de la que nos ocupamos hoy en este artículo. El Dockworker viene en latas de 50 gramos bien selladas y se vende en el mercado alemán a través de los distribuidores habituales de la casa.
Al abrir la lata encontramos una amalgama de «flakes» formando un taco de unos 5 x 3 x 2 cm de color marrón marmoleado con vetas oscuras e inclusiones doradas.
El aroma inicial es ácido y dulce a la vez, como de frutas confitadas y peras en almíbar. En segundo plano notamos notas de chocolate, algarrobas y nueces, todo ello ligeramente especiado.
Al deshacer unas tiras para cargar la pipa, su escasa humedad lo permite sin más esperas, se hacen patentes los aromas comentados y aparece uno nuevo que nos recuerda el café en grano tostado.
El Dockworker es una mezcla de Burley de Malawi con Virginias de Zambia, India y Filipinas, a los que se añaden tabacos orientales, utilizados en este caso como especias para dar personalidad a la mezcla. No lleva ningún otro componente aromatizante, sólo tabaco.
La pipa enciende fácil. No quema, no irrita la lengua ni la nariz, y sin embargo se nota poderoso, algo más allá de la fortaleza media anunciada por HU. Se mantiene encendido sin esfuerzo a pesar de fumar con calma.
El Burley está presente a lo largo de toda la fumada, de la mano con los Virginias que se sitúan quizás un paso por detrás. En el último tercio de la fumada aparecen sutiles llamadas de los Orientales anunciando su presencia. En boca tengo sabores a cacao tostado y notas dulces.
Definiría esta mezcla como un VaBur, o para ser más fiel a las sensaciones de la fumada como un BurVa ligeramente condimentado con Orientales. Es un tabaco poderoso, honesto, natural y cálido, ideal para esta tarde fría y ventosa. Marida perfectamente con el café que me estoy tomando pero casaría muy bien con una taza de chocolate caliente. Me gusta, procuraré tener siempre un par de latas en la bodega.
«Las artes del buen pipar», así se titula el reportaje firmado por Carlos V. Bonet, ganador del galardón “X Premio Manuel Brunet” que se publicó el ya lejano 8 de Marzo de 1975 en la desaparecida revista Destino.
Copias de ese largo artículo, que ocupa seis páginas de la revista, nos fueron entregadas, hace unos días, por un amigo pipafumador y destacado coleccionista de pipas que tuvo el valor de recibir en su casar a un nutrido grupo de compañeros del gremio humeante.
El reportaje en cuestión trata todos los aspectos del “buen pipar”. Habla del origen y usos del brezo, de sus virtudes, de su belleza. Detalla su clasificación según las vetas de la madera, que el autor llama “años”: Stright(sic) Grain; Bird’s Eye Perfect; Bird’s Eye; Bird’s Nest; Flame Grain; Mixed Grain; Off Grain.
Nos cuenta los distintos acabados de la madera y se extiende explicando las razones de cada uno según el grano de cada pieza. Habla de las formas, “modelos”, que distribuye en dos grandes grupos, Clásicas y Fancy, y de las más habituales, Billard (sic), Apple, Dublin, Bulldog y Pot, explicando sus ventajas e inconvenientes. Explica las formas de las boquillas, “denteras”, su clasificación y sus dimensiones.
Cataloga las mezclas de tabaco, los “caldos”, según sus componentes y los cortes. Habla de los complementos y útiles de limpieza. Expone imágenes de las formas clásicas de las pipas de brezo. Nos cuenta las técnicas adecuadas para fumar en pipa. Establece una decálogo de normas, ”mandamientos” , del buen pipar que resume en dos: Amarás y cuidarás tus pipas y los tabacos, y fumarás siempre con tranquilidad y conocimiento.
Grabado de la Enciclopedia de Diderot de 1791. Una de las imágenes incluidas en el artículo.
Cierra el artículo con una curiosa e interesante distribución de los fumadores de pipas según criterios geográficos, sociales, evolutivos y económicos que le conducen a dibujar tres imágenes del fumador de pipa:
Un lobo de mar danés retirado, sesenta años, que vive en una casa de madera al borde del acantilado.
Un jefe de Brigada Criminal de Scotland Yard, cincuenta y dos años, pelo blanco, pulcro, tres hijos. Una casa con jardín en las afueras de Londres.
Un escritor canadiense de cuarenta años, retirado en las montañas. Solo.
El reportaje no tiene desperdicio, es ameno, divertido e instructivo, un manual básico que deberían leer todos aquellos que deseen iniciarse en el mundillo de los piperos. El lenguaje es culto, algo arcaico y socarrón, denota pasión y un profundo conocimiento sobre lo que escribe.
No puedo resistirme a detallar algunas de las perlas que contiene el artículo. Refiriéndose a la mala prensa de los fumadores: “… seguimos ignorando que, así y todo, mueren tres veces más personas de mal comer y mal beber que de mal fumar” y remata “Coja usted su pipa. Queme sólo tabaco. Take your time. Viva muchos años”.
Hablando de las pipas con “Stright (sic) Grain” dice “Los años recorren verticalmente la superficie total de la pipa, completamente paralelos unos a otros, del borde superior al fondo o base. El fumador la sostiene entre sus dedos con infinita dulzura, contemplándola entre el humo azul. Es la perfección suma…”
Los capítulos dedicados al tabaco son muy interesantes. En esos años los tabacos americanos, daneses y alemanes no tenían apenas relevancia comercial, el gran mercado estaba dominado por las mezclas británicas (Dunhill, Fribourg &Treyer, Astleys, John Player, Wills, Thomson & Porteous…). Al escribir sobre Virginias menciona el tabaco “Baby’s Bottom Virginia” del que dice “mezcla con la que, al conjuro de su sola mención, vibrarán las aletas nasales de cualquier pipador experimentado” comentario delicioso, sublime según la opinión de quien nos regaló las copias del reportaje.
En esa época la base de las mezclas aromáticas no eran los salseados ni los sabores añadidos. Según cuenta el autor: “El encanto de la mixtura se halla en los aromáticos tabacos crudos, principalmente Latakia y Perique. Son éstos la base de la mezcla aromática, del mismo modo que el pan para el mundo occidental o el arroz para el oriental constituyen el apoyo culinario fundamental sobre el que se construye un notable edificio de complejos sabores”.
Acaba el documento con estas palabras: “La pipa, primitivo instrumento que ha ganado ya la batalla del tiempo. El pipador, una filosofía viviente, socarrón, pensador, actitud frente a acción, creación frente a labor. Por ello, mi querido amigo, si es usted ejecutivo de una empresa de más de cincuenta empleados, no fume en pipa, por favor. Me odiaría.”
Buscad en mercadillos de libros y bibliotecas la revista Destino publicada el 8 de Marzo de 1975, si la encontráis leed con calma el premiado reportaje de Carlos V. Bonet, os divertiréis y quizás os ocurra como a mí, he recordado cómo y porqué me aficioné a pasear con una pipa en la boca.
Encontrarme con historias como ésta es lo que más me gusta del mundo de la pipa. Y tener la suerte de estar en el momento y en el lugar adecuados, hace que todavía cobre más sentido esta entrada.
Hoy vamos a hablar de un apasionado en el más amplio de los sentidos -y que además hacía pipas-, que nos dejó hace unos meses. Se trata de Maurizio Pignone (Génova, julio 1954 – mayo 2022).
Los intereses de Maurizio iban desde la fotografía o la música (gran conocedor del rock psicodélico de los años ’70, fan de Jimi Hendrix, Frank Zappa, Grateful Dead…) hasta las pipas. Su profesión era la de administrador en el molino de harina de su familia.
Compró buena maquinaria y mejores materiales, y se puso a hacer pipas sin escatimar el tiempo dedicado a las mismas o el coste del material utilizado. Y eso por una simple razón: no vendió ninguna de sus pipas en vida. Las hacía para él, por puro placer creativo y para gozar de su propia evolución.
Llegó a tener un estilo propio, con anillos de los materiales más diversos perfectamente engastados y formas propias, aunque también realizaba formas clásicas, con predilección por las rectas o poco curvadas. Marcaba sus pipas como Pignone Genova o simplemente como JANUA, y en la boquilla podemos encontrar una letra J o un punto.
A medida que iba haciendo sus propias pipas se fue deshaciendo de la excelente colección de pipas que poseía, entre las que destacaban las Castello.
Fue un gran artesano, por encima de muchos que sí comercializan sus pipas. Y gustó de investigar, sobretodo con los brezos, utilizando de todas procedencias: Argelia, Cataluña, Grecia, Italia… incluso llegó a experimentar con la recolección de brezo y posterior curado. En 2015 consiguió brezo en los montes de Liguria, lo hirvio durante 24 horas y lo dejó reposar durante 4 años antes de trabajarlo. De ese brezo surgieron piezas verdaderamente preciosas, como las tres siguientes:
Mostró su trabajo en redes y aceptó críticas, a la vez que era un crítico mordaz con otros artesanos y personajes del mundo de la pipa. Se dice que debío crear entre 300 y 400 pipas en toda su vida.
Fue fumador de aromáticos y supo transmitir la psicodelia musical que tanto le gustaba a alguna de sus piezas más atrevidas.
Desgraciadamente nos dejó durante este 2022 y sus familiares han vendido parte de las pipas que dejó, muchas de ellas sin haber sido estrenadas.
Hoy cambiamos de registro para hablar de un libro publicado en 2020 y de su autor, un apasionado del mundo que rodea a las pipas.
FICHA DEL LIBRO
TÍTULO ORIGINAL: La pipa – I migliori marchi italiani
AUTOR: Diego Morlin
EDITOR: Attilio Fraccaro Editore
ISBN: 978-88-96136-393
IDIOMA: Edición bilingüe italiano/inglés
FORMATO: Tapa dura, 21,7 x 21,7 x 3,8 cm
PÁGINAS: 478
EL LIBRO
Nos encontramos ante una edición de calidad, donde la imagen cuenta tanto o más como las palabras.
El libro se divide claramente en tres grandes apartados:
En una primera parte, hasta la página 64, el autor justifica el libro. Introduce el tema, hace una síntesis de la historia de la pipa, y se centra en el territorio italiano.
En este libro se puede encontrar por primera vez en la historia una cronología de los artesanos y casas italianas más representativas, gracias a un gran trabajo de documentación. Este listado empieza en 1650 con las primeras pipas de barro y llega hasta las pipas contemporáneas del año 2020.
El cuerpo central y principal del libro, casi 300 páginas de texto e imágenes, está dedicado a los artesanos y a las grandes casas italianas. Describe sus formas de trabajar, sus influencias, su mercado, su producción, etc. y lo acompaña de fotografías que ilustran perfectamente el texto.
La parte final del libro, de algo más de 100 páginas, va dedicada a material complementario y a alguna colaboración. Así encontramos entrevistas, una descripción del tratamiento del brezo, un texto sobre el coleccionismo, y varias reflexiones y modos de entender la pipa desde el punto de vista del propio autor. Se trata de la parte más personal del libro.
EL AUTOR
Diego Morlin es un arquitecto paisajista, apasionado del arte contemporáneo y un coleccionista.
Fuma la pipa, siempre y donde sea.
Se considera un analista del mundo de la pipa. Le gusta conocer y profundizar sobre las pipas: quién es el constructor, cuál es su formación y su campo de estudio, cuáles son sus pasiones, dónde aprendió a hacerlas…
Le gusta, en resumen, descubrir la verdadera alma del constructor, porque considera que la pipa es el producto final de la propia experiencia y en algún momento eso hace que se convierta en obra de arte. Le interesa elevar el trabajo de los artesanos/artistas.
CONCLUSIONES
Tras leer el libro de inicio a fin, puedo asegurar que nos encontramos ante un texto que habla de personas. Unas personas que tienen en común su pasión por la creación de pipas. Entiendo que el autor ha querido hacer visible la parte humana que hay tras la pipa.
Hay muchísimas fotografías de pipas, pero también de los propios artesanos y de sus lugares de trabajo. También menciones a sus familias, muchas de las cuales llevan varias generaciones dedicándose a este oficio.
Un libro muy recomendable para quien guste de los productos artesanos, sea o no fumador de pipa, aunque ello incremente el placer de la lectura.
Es evidente que no están todos los que son. Se echa de menos a algún artesano, pero el propio autor dice, sin poner nombres concretos, que hay quienes no han querido participar del proyecto. Aun así, se trata de un libro muy completo.
Las nuevas formas de comunicación se convierten en un aliado para todos aquellos que se inician en el mundo de la pipa. Muchos tuvimos suerte de comenzar con un grupo de fumadores que nos aconsejaron. Sin embargo, hoy en día son muchas las personas que se acercan al mundo de la pipa sin contar con ese grupo de apoyo o viviendo lejos de las grandes ciudades donde pueden acercarse a un pipa club.
Para romper ese vacío, Saúl Gilbert ha lanzado un canal en Telegram con el definitorio título de Consejos para recién iniciados. Con un estilo sencillo y ameno, Saúl Gilbert ofrece sus conocimientos a las personas que llegan. Ha subido una serie de videos cortos en los que plasma su experiencia de doce años de pipa fumador. Como dice, no busca sentar cátedra, sino ayudar en un camino que muchos disfrutamos.
Si os interesa, he colgado el enlace en el apartado de Páginas útiles, que se encuentra en la columna de la derecha.