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Humeando desde tierras aztecas Media/Blogs/Youtube

Doctor Pek se embarca en una nueva aventura.

Este pasado 17 de mayo, Doctor Pek Peke debutó en YouTube con un video de presentación en el que nos cuenta un poco sobre el proyecto y propósito del canal. Para aquellos que tenemos el placer de conocerle, podemos notar en los primeros 11 minutos la emoción y nerviosismo de Peke al hacer su presentación, pero conforme transcurren los minutos vemos como se va soltando hasta ser el Peke que conocemos. Este proyecto lleva ya un tiempo cocinándose y ha pasado por varios ensayos, ya que Peke es algo perfeccionista. Sin duda la propuesta de comparación de tabacos (sobre todo de tabacos viejos vs. nuevos) es algo que en lo personal me llama mucho la atención, ya que, hay muchos tabacos reconocidos que no tuve oportunidad de probar. Tener una referencia de que tan bueno fue un tabaco y que tabaco se le podría asemejar es sin duda una buena oportunidad para explorar nuevas labores y al mismo tiempo imaginar que tan buena sería la antigua labor de referencia.

Peke no sólo nos hablará sobre tabaco, seguramente como lo hizo en su primer video, también nos alegrará el oído con su vasta colección de música de fondo que en lugar de servir como distractor, más bien, hace que sacudamos la cabeza mientras escuchamos  el mensaje que nos quiere hacer llegar.

Desde aquí le envío un fuerte abrazo y le deseo mucho éxito en este nuevo proyecto. Ojalá que en el futuro cercano podamos tener alguna colaboración, ya que tenemos gustos muy parecidos en cuanto a tabacos virginia se refiere. Para los que no conozcan a Peke, les invito a que se den una vuelta por su blog, disfruten de las catas que tiene documentadas y, por supuesto, a que se suscriban a su canal que promete un contenido original y divertido.

¡Buenos humos y felices tragos!

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Fumando en la quintana Opinión Tabacos

Dunhill contra Peterson

Pertenezco a la generación de pipa fumadores que pronuncia el nombre de Alfred Dunhill con respeto y admiración. Por eso, cuando me enteré de la desaparición de sus labores acopié todo lo que mi economía me permitió. Y así, poco a poco, han ido cayendo latas de Early Morning Pipe, Nightcap y, sobre todo, My Mixture 965, que personalmente defino com una de las mejores labores que jamás se han creado. También por esa razón me alegré cuando Scandinavian Tobacco Group compró el catálogo, las recetas que, además, en los últimos años producía en sus instalaciones danesas. Respiré tranquilo.

Pero empezaron los comentarios, los eternos debates piperos que, no vamos a negarlo, son parte del encanto de este mundillo. Los miré con cierta atención, no exenta de escepticismo. Hasta que llegó el momento de abrir mi última lata de My Mixture 965. Llevaba un par de años en mi casa, más el embodegado de su fabricante. Fue un momento especial que, además, compartí. Según iban cayendo las pipas de la labor y vaciando su contenido, el famoso debate regresó a mi fuero interno. Así que un día después de fumar un Dunhill, me agencié en el estanco de una lata de Peterson My Mixture 965 con la intención de abrirla en esa misma jornada y poder comparar. Así que os voy a narrar mi experiencia, aunque, ojo al dato, yo soy de los que tiene lengua de hojalata y no vais a encontrar esas maravillosas descripciones que leemos a Carlos Turrubiartes.

La primera impresión al abrir la lata fue positiva. Me llegaron los mismos olores que en Dunhill, sus notas ahumadas. Eran unas sensaciones idénticas. Nada que temer. Cargué la pipa y con el primer humo llegó la primera decepción. Menuda decepción.

No. El sabor no es el mismo. ¿Será efecto de cambiar el origen del tabaco? Las sensaciones de Peterson eran más suaves, más ligeras. Nada de la fortaleza que siempre me ha transmitido Dunhill. Tal vez es un cambio cultural. Los asturianos sabemos que la fabada actual se cocina con menos grasa que hace cincuenta años. En general, la sociedad ha evolucionado hacia sabores más ligeros. No digo que sea bueno o malo, es una impresión. Pero el caso es que ese primer sabor, y el segundo y el tercero, no eran los que tenía con la mezcla originaria, con esas fumadas que provocaron que la definiese como una de las mejores mezclas jamás creada y la incorporase a las rotaciones.

Sin embargo, sucedió un milagro. Según avanzaba la fumada, el sabor en la boca, las sensaciones me recordaban a la vieja labor. Los sucesivos apagados y encendidos (soy un fumador torpe, lo confieso) no hicieron más que alimentar esa impresión. Tan poco fue un efecto de las lágrimas al sentir que esa vieja amiga se había muerto. Era algo real. Estaba fumando My Mixture 965.

Así que mientras vaciaba y limpiaba la pipa me quedaba la sensación de haber fumado un My Mixture 965 al tiempo que sabía que, en algunos momentos, se había separado mucho del original. ¿Necesita Peterson más tiempo de producción para que las labores evolucionen en la lata y se parezca al original? No lo sé. Carezco de conocimientos para afirmar en un sentido o en otro.

En todo caso, este nuevo My Mixture 965 se merece mi voto de confianza, si bien, de momento, añoro a las labores que llegaban con el sello de mister Alfred Dunhill.

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Pipas Tras la pipa

MAURIZIO TOMBARI

A modo de introducción

¡Seguimos con el proyecto de Encadenados!

Esta vez le ha tocado a Bruto Sordini proponer a un artesano para que siga la cadena, y lo ha hecho ni más ni menos que con Maurizio Tombari, creador de Le Nuvole. En palabras de Sordini, se trata del mejor artesano italiano en cuanto a creatividad y diseño en la actualidad.

Ciertamente sus diseños son totalmente distintos al del resto de sus colegas de la escuela de Pésaro. Sus pipas son ligeras -como una nube- y de medidas contenidas.

Le he dado voz y esto es lo que nos ha querido contar:

Maurizio Tombari en sus propias palabras

La primera pipa que tuve fue una compra muy modesta en un estanco. Tenía muy mal sabor, pero no acabó con mi curiosidad.

Poco tiempo después, tras completar mis estudios en 1978, las casualidades de la vida me llevaron a aceptar un trabajo temporal en el taller de pipas de Mastro de Paja (entonces el único de la ciudad).

El trabajo superó mis expectativas. Más adelante traté de detenerme, luego lo reanudé, luego paré nuevamente… Pero siempre volví a la pipa.

En 1996, cansado del trabajo repetitivo y con ganas de crear una línea propia de pipas, construidas con mis manos y mi visión, me encontré accidentalmente ante la posibilidad de abrir un pequeño taller y dar vida a Le Nuvole.

Así comencé a montar el espacio y diseñar todos los aspectos de la empresa, involucrando también a mi esposa Stefania quien, por diversión y sin conocimientos técnicos específicos, comenzó a dibujar pipas: formas que a veces eran extrañas, a veces imposibles, pero que, en una inspección más cercana, encontré originales y con una visión «virgen», no contaminada por lo «ya visto».

Maurizio junto a su esposa Stefania

Así nació la colaboración que dio origen al estilo de Le Nuvole, fruto de mi experiencia técnica, de su mirada «no contaminada» y de una continua búsqueda formal común, alma de la empresa.

La difícil cuestión del marketing seguía sin resolverse, pero los primeros días de Internet estaban en marcha y la idea de un sitio web para el comercio electrónico se materializó poco después, en 1998. Fue el primer sitio de este tipo en Italia y permitió a Le Nuvole viajar viento en popa por todo el mundo.

La producción actual es cada vez más limitada en número, a pesar de que absorbe mucho de mi tiempo y todos mis conocimientos. Un conocimiento donde no hay punto de llegada porque nunca dejas de descubrir, aprender y mejorar y, desde hace mucho tiempo, no calculo los tiempos de producción.

Después de los primeros 25 años del negocio de Le Nuvole, puedo estar satisfecho con la calidad lograda en el producto ofrecido a los fumadores y agradecido por el reconocimiento general que confío, sin embargo y como siempre, que se incremente… ¡En los próximos 25!

En mi colección

Tengo el placer de tener una pipa de Le Nuvole, una pipa de líneas delicadas y simetría perfecta. Se trata de una pipa de grado 5 con una veta extraordinaria.

Para finalizar

Un agradecimiento enorme a Maurizio Tombari por haber querido participar de este juego. Sé que cuesta ponerse a escribir sobre uno mismo, pero estoy seguro de que el resultado habrá valido la pena.

Esta vez no tengo ni idea de a quién va a elegir como continuador de la cadena… ¡Pero seguro que pronto lo sabremos!

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Fumando en la quintana Opinión

Feliz cumpleaños, Pablo

Disfruto escribiendo en esta bitácora. Es mi principal motivación. Pero hay semanas en las que no disfruta especialmente con sus apuntes. Y esta semana fue especialmente gozosa por dos noticias: el cumpleaños de Cartago Pipes y el retorno a la actividad presencial del Barcelona Pipa Club.

Los inicios de Pipas y Tabaco no fueron fáciles. Aunque fumo desde 1990, hasta que comencé este proyecto, había estado ajeno al mundo pipero más allá de la visita al estanco y dejarme aconsejar, o no, por el estanquero. Una de las mayores dificultades fue, y es, conseguir fuentes de información. Así que no podrán imaginar la alegría que recibí cuando un día llegó al correo electrónico un mensaje de Cartago Pipes. Creo que andaban de aniversario y me comentó lo que iban a celebrar. Establecimos relación y, desde entonces, voy contando las andanzas de Pablo Chomsky. El apellido no es tal, sino un mote en honor a su vocación de filólogo. Desde la distancia, ha sido un fiel apoyo, un aliado, un amigo y un compañero que me ha dado mucho más aliento del que supone. Saludarlo hace dos años en Madrid fue toda una alegría. Como también lo que es que cumpla cuatro años en un universo tan complicado como este.

Cierto es que argumentos a su favor no le faltan. No vende una pipa que no compraría; es honesto y trata a la gente como le gustaría que le tratasen a él. Cuatro años de actividad es una buena noticia y, como tantos, espero que sean muchos más. Con los valores que aplica a diario y su humildad seguro que lo logra.

Pablo en 2018, es tímido y acordamos pixelar su cara, pero como no sé hacerlo hice lo que pude. Foto: PYT

Y la otra gran noticia es el regreso a la actividad del Barcelona Pipa Club. Sé que no será fácil y que varios de los actos de su agenda se caerán por las restricciones sanitarias. Pero para poder disfrutar de una buena pipa necesitamos estar vivos. Es una obviedad, pero que recuerdo en estos momentos tan duros.

Yo me encuentro entre las personas que han sufrido mucho en la epidemia. Y sigo sufriendo. He tenido que enterrar a familiares pidiendo al cura que se quedase en su casa ya que, por su edad, no quería correr más riesgos; he visto a gente caer enferma y sufrir durante meses en el hospital para seguir sufriendo posteriormente en su recuperación; he restringido mi vida social todo lo posible y paso todo el tiempo que puedo en mi domicilio hasta el punto que la calle comienza a producirme vértigo; he insultado y peleado contra convocatorias de ruedas de prensa en espacios pequeños y sin ventilación (y al llegar abría las ventanas); aplaudí en las ventanas y me alegré cuando comenzaron a vacunar en mi familia… Así que ver que se quiere recobrar la actividad, que se planifica y se trabaja me alegra, me da la esperanza, me anima a cargar a mi pipa y fumar por toda la gente de Barcelona.

En fin, fue una buena semana. Gracias por leerme.

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Tras la pipa

BRUTO SORDINI

A modo de introducción

Hace un mes publicaba en este mismo blog una entrada dedicada a Vitaliano Posella y hace unos días otra en la que hablaba del proyecto de Encadenados. Pues bien, la elección de Posella para continuar con la cadena ha sido ni más ni menos que Bruto Sordini.

Las conversaciones con este artesano me han dejado claro que conoce perfectamente la historia de la pipa en la región italiana de Pésaro. Y no podía ser de otra forma, pues tras trabajar en Mastro de Paja, ser miembro fundador de Ser Jacopo y pasar por algunos otros talleres, siguió su carrera en solitario bajo el nombre de Don Carlos (aunque para ser justo debería decir junto a su esposa Rosaria).

¡Tremenda foto! De izquierda a derecha: Maurizio Tombari (Le Nuvole), Massimo Palazzi (L’Anatra), Cristian Galeazzi (Regina Scarlatta), Bruto Sordini (Don Carlos), Mario Pascucci (Pascucci), Andrea Pascucci (Fiamma di Re) y Guido Rinaldo (Rinaldo)

Bruto Sordini tienes muchas historias interesantes que contar y me ha dado hilos de los que tirar que ni siquiera conocía. Pero para esta entrada ha preferido hablar de su trabajo y de las innovaciones que ha introducido. Sin más, vamos a por ello.

Bruto Sordini en sus propias palabras

No creo que sea muy interesante contar mi historia personal. Creo que será más interesante contar lo que creo haber creado, cambiado y evolucionado, siempre con respeto a la simetría.

Cuando en 1982 fundé mi primera empresa, era el más joven y el menos experimentado de los tres socios. Entonces la pipa se restringía a dos preceptos: formas clásicas y cazoletas ovaladas. No se buscaba más allá, porque todo ya estaba inventado. Este concepto binario siempre me pareció una limitación. Como motorista nato, nunca soporté la idea de ir a recorrer Córcega porque era demasiado pequeño. Quería nuevas ideas, nuevas formas, nuevos espacios. Muchas tardes Rodolfo (el más visionario de los artesanos de Pesaro) venía al taller y cada vez colgaba algo diferente de su boca, algo nunca antes visto, que siempre me dejaba asombrado. Mi inquietud era creciente, tenía que hacer algo por mi cuenta. Cinco años de sociedad, luego otros dos dirigiendo un taller y finalmente el regreso a mis montañas, finalmente libre.

Sólo me quedaba pendiente un tema: la obsesión por ser plagiado. Para evitarlo, en 1994 (los años son aproximados, se me hace difícil recordarlos con exactitud), patenté el sistema Hydra para detener la humedad que a menudo se forma en la pipa. Ese año fui galardonado como el mejor artesano de Las Marcas (nota de traducción: Las Marcas es una de las regiones que conforman la República Italiana), pero ello no impidió que una empresa griega, a la que había enviado muestras, lo copiara desde cero y lo presentara como propio en una exposición en Alemania. Allí se terminaron las patentes, inútil pérdida de tiempo y dinero.

Don Carlos Hydra

En octubre de 1997, con la ayuda del entonces alcalde, logré organizar una exposición en Acqualagna en el seno de la Feria de la Trufa. El espacio más bello lo ocuparon una decena de artesanos de la pipa de toda Italia. Allí presenté mi anillo de plata con una pista, dentro de la cual estaba insertado mi logo. Era la primera vez que se hacía una cosa así. Hoy son muchos quienes usan este sistema.

En 1998 quise ver qué efecto tendría una pipa clásica curvada hacia atrás, con la boquilla hacia arriba. Fue una visión hermosa, nació Kronos y fue un éxito. Tanto que perdí las ganas de hacerlas y han pasado al menos dos años desde la última.

Don Carlos Kronos

En 2001 inserté completamente la boquilla en la pipa, no sólo la espiga, sino el cuerpo de la boquilla en sí. La pipa fue presentada en una exposición alemana y la idea se hizo muy popular.

En 2003 mis amigos de Madrid me pidieron una pipa conmemorativa por el cuarto centenario de la publicación de Don Quijote de la Mancha. Nació así La Cervantina, un encargo que no me dejó dormir en muchas noches. De repente una mañana lo tuve claro: representaría un molino de viento, una lanza, una lechuguina y un bocal de cañón para recordar al «manco de Lepanto». No faltaba nada. Un madrileño se puso de pie y dijo «¡Falta Dulcinea!». Y no, bastaba con encender la pipa para hacer aparecer a Dulcinea.

La Cervantina

En 2008 en la Festa della Pipa invitamos a un noruego, alumno de un gran maestro. Debía revelar la forma de crear el «golden contrast». Fue una mañana terrible, usó productos altamente tóxicos cuyo nombre no recuerdo y para hacerlo con protección usó guantes veterinarios. Fue demasiado para mí, que considero el brezo casi sagrado. Se lo conté a un amigo artesano, que asombrado me reveló que la forma más natural de colorear la madera es usando acetato. Era cierto y funcionó, con acetato se obtiene un negro intenso. No quería ocultar este método, mis colegas debían saberlo. En los años siguientes salieron de mis manos otras formas nuevas nunca antes vistas: Disamara, Semicroma, 2.10… Pero en mi opinión lo más bonito que hice sigue siendo el redescubrimiento del acetato. Creo que he evitado a muchos de mis colegas el uso de ciertos tintes químicos altamente tóxicos.

Disamara
Semicroma
2.10
Homenaje a la obra Soleil Rouge de Joan Miró

En el futuro todavía me vendrán cosas nuevas a la mente, sólo deberé esperar y recordar los sueños de la noche, hasta el punto de tener una visión completamente diferente a la de mis colegas.

En mi colección

Una única pipa firmada por Bruto Sordini forma parte de mi colección. Una pipa muy especial, pues al abandonar Ser Jacopo en 1990 y antes de empezar a marcar sus pipas con el nombre de Don Carlos en 1992, sacó al mercado sus pipas con la firma RES. Ese nombre hace mención a las iniciales de «Rosaria e Bruto». Se trata de una pipa grande, de brezo calabrés según me confirma el artesano, y con un veteado espectacular.

Para finalizar

Agradecer enormemente a Vitaliano Posella por haberme contagiado su entusiasmo y a Bruto Sordini por acceder a participar en este proyecto de Encadenados. Sé que le ha costado mucho escribir el anterior texto, pero estoy convencido de que le compensará al verlo publicado.

Ahora le toca elegir al próximo eslabón de la cadena… ¡y creo que ya lo ha hecho!

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Catas Humeando desde tierras aztecas

Cata – Balkan Sasieni – Scandinavian Tobacco Group

Nombre de la mezcla: Balkan Sasieni
Marca: Scandinavian Tobacco Group (STG)
Maestro mezclador: Peter Stokkebye
Manufactura: Scandinavian Tobacco Group (STG)
Tipo de mezcla: Balkan
Corte: Ribbon
Ritmo de fumada: Medio

Una de las labores que hacen tributo al viejo Balkan Sobranie. Esta labor se ha vuelto muy popular lo que, ha llevado a que muchos fumadores se creen expectativas muy altas, pero que al probarlo, sienten que simplemente no cumplió del todo; aun así todas las personas que lo han fumado tienen una buena impresión de esta labor.

Un tabaco fácil de fumar y que puede servir como tabaco de cabecera. Ideal para fumar por la mañana con un buen café, por la tarde con una refrescante cerveza y por la noche con un buen whisky. Un maravilloso tabaco para los que se inician en este tipo de labores, ya que, no es agresivo al paladar y el contenido de latakia no es tanto que pueda llegar a ser abrumador para el que no está acostumbrado a este tipo detabaco.

En frío:

Esta labor tiene un aroma muy agradable, se percibe un olor a cuero y sal. En ocasiones se percibe un olor similar al de papel muy viejo de ese que ya está amarillento. Hay un sutil aroma dulce parecido al aroma de las pasas y se mezcla con un olor a madera húmeda. La combinación de estos olores recuerda un aroma a leña como la que se usa para un asado. El aroma invita de inmediato a cargar una pipa que promete estar llena de sabor, pero sin que ningún aroma en particular domine más que otro. Hay labores donde los aromas a leña sobresalen de todos los demás o donde el aroma a cuero es el que más se percibe; Maltese Falcon es un claro ejemplo de aun aroma a cuero dominante. Sin embargo, en la labor Balkan Sasieni ningún aroma sobresale más que otro al menos así lo percibe mi nariz.

Primer fuego:

El primer encendido es suave, salta de inmediato un sabor a leña acompañado de un dulzor ahumado que me recuerda a la cajeta (dulce de leche) quemada. Por momentos el sabor a leña cambia a un sabor a madera mojada que se combina con ese dulzor ahumado. Si se acelera el ritmo un poco, el sabor a leña regresa haciéndose presente y provocando en mi memoria, el recuerdo de la leña que se consume bajo un asado cuando la grasa de la carne cae sobre las brasas.

Es muy notoria la presencia de latakia en esta labor, pero esta no domina en la fumada, más bien, se mezcla con un sabor dulce acompañado de madera. El humo deja una sensación oleosa en la boca y un sutil picor en la parte posterior de la lengua.

El dulzor que se percibe, lo aporta el virginia que se distingue bien del resto de tabacos contenidos en esta labor, no obstante, me atrevería a decir que este dulzor por momentos es un poco cítrico muy parecido al dulzor que aporta el izmir. Si bien no he encontrado por ningún lado que tabacos orientales se usaron, con excepción de macedonia, me atrevo a decir que hay izmir en la labor, aunque no soy ningún experto y puedo estar equivocado.

Fuegos posteriores:

El reencendido no es fuerte, pero tampoco es suave como el primero; el sabor ahumado se hace presente acompañado de un ligero picor que recorre toda la lengua. Si el ritmo se acelera, ese picor también se siente en las fosas nasales e incluso, en el paladar. Un ritmo medio-rápido favorece el contenido de latakia la cual, se percibe en un agradable sabor ahumado, leñoso, siempre acompañado de un dulzor y toque maderado.

El dulzor ahumado por momentos se torna un poco amargo como la melaza, pero basta con bajar el ritmo para que ese amargor desaparezca y el sabor a leña se torne en un sabor a madera mojada.

Ya al final de la fumada, la última porción de tabaco contaminada por humedad, se vuelve un poco picante y amarga e incluso, da la sensación de estar fumando jabón. Para evitar esto y conservar el sabor ahumado y dulce, basta con bajar el ritmo y fumar lento aun que el picor no desaparece del todo.

Conclusiones:

Una labor que proporciona una fumada fácil, placentera y sin complicaciones. La etiqueta de la lata es elegante, digna de presumir al centro de la mesa donde quiera que uno se encuentre. El aroma invita de inmediato a cargar la pipa y el aroma que el humo desprende es agradable para quien esté cerca del fumador. La fumada es consistente aunque de fumarla en un solo ritmo se torna plana y aburrida. Es recomendable jugar con los ritmos durante la fumada, pero si uno prefiere los sabores ahumados, es recomendable mantener un ritmo medio y en momentos acelerarlo para que el ahumado se intensifique sin dejar de lado, bajar a un ritmo lento de vez en cuando para poder apreciar el dulzor que esta labor nos ofrece. Acompañarlo con un Whisky de una «sola malta» o una cerveza estilo porter o stout le va bien, ya que resaltan las notas ahumadas de la labor y el dulzor del virginia se acompaña bien con el dulzor de la malta contenida en estas bebidas.

¡Buenos humos y felices tragos!

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Tras la pipa

ENCADENADOS

De la pasión surgen grandes proyectos. Y es gracias a la pasión de una persona que surge éste. La última entrada de esta sección del blog estaba dedicada al artesano calabrés Vitaliano Posella y de las largas conversaciones tenidas con él han surgido varias propuestas. Una de ellas es la que presento hoy y que voy a llamar encadenados.

Durante la preparación del artículo dedicado a Posella, aparecieron en nuestras conversaciones nombres de otros artesanos a los que conoce bien. Le propuse entonces seguir con la cadena y que tras la publicación de su artículo me propusiera a otro artesano que quisiera seguir el juego y me pusiera en contacto con él. Y así lo hizo.

En breve saldrá publicada la nueva entrada de la serie de encadenados: un famoso artesano al que le he dado voz nos hablará en primera persona de su pasión.

Es un lujo para mi, un verdadero honor, que estos artesanos se presten al juego. Espero que ello les abra puertas entre quienes nos leen. Disfrutadlo tanto como yo.

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Fumando en la quintana Opinión

Elogio del catador

Una vez estuve tentado de abandonar la pipa. Es cierto que durante años he fumado poco (una a la semana, pero esa historia la dejo para otro apunte), pero hubo un momento en el que pensé en que el mundo de la pipa no era el mío.

Fue al principio, en los primeros meses. Cansado de que el Borkum me quemase la lengua y no encontrar por ningún lado ese sabor de cereza que esperaba y que el whiskey, ¿dónde estaba el whiskey? No aparecían esos sabores por ninguna parte. Éramos jóvenes y, todos los sábados, nos reuníamos en una tertulia literaria y aspirábamos a la eternidad. «Qué pretenciosos», me decía una novieta, pero aseguraba que me quedaba muy bien la pipa, así que seguía con mi pipa y mis dudas. Me quemaba menos la lengua, pero no aparecían esos sabores. Se fue la novieta pero la pipa continuaba a mi lado, en mi boca.

Lamentaba la ausencia de sabores y los avezados pipafumadores que me acompañaban sentenciaban: «Fumas demasiado rápido, ve más lento». Relajaba mi cadencia, pero no aparecía nada. No encontraba ningún sabor.

¿Y todo esto para qué? Me lo pregunté viendo el pipero que había comprado en mi querido Avilés después de haber recorrido casi todos los estancos. Apareció en una esquina, al fondo, en un estanco en la calle de El Muelle que había conocido tiempos mejores. Cuando el estanquero retiro el polvo antes de entregármelo, supe que no sería muy caro. Ahí sigue conmigo. Pero en ese momento me pregunté el sentido de todo eso. Tragar humo sin sabor a cereza, ni vanilla, ni café ni nada de nada; comprar papeletas para una enfermedad, y todo esto, ¿para qué? Fue el momento en el que más cerca estuve de dejar la pipa. Escuchaba Radio Clásica, me quedaban un par de días para un examen de Opinión Pública y retomé el estudio de Max Weber cargando la pipa. No recuerdo qué labor.

Seguí fumando, descubrí nuevos aromáticos, descubrí las mezclas inglesas, descubrí Dunhill y descubrí a los catadores. Ah, los catadores. ¿Qué haríamos sin ellos? ¿Inventarlos? A mí nunca se me hubiese ocurrido la idea, así que doy las gracias a Dios por la persona que, un buen día, decidió ser geógrafo del placer y convertir ese vino que para los mortales es un buen vino o un vino cojonudo en una elaboración con sabor a roble, aromas frutales y restos de vainilla en el fondo del paladar. Pero, si en el vino, resulta fácil escribir esa literatura, ¿cómo hacerlo con el humo? Algunas catas de puros parecen la hoja de compra para la frutería. Leo las catas de Carlos Turrubiartes y me atrevo a lanzarme a estos territorios ignotos.

Nunca he alcanzado esos sabores, ni de lejos. Tal vez algún matiz, pero no sabría vivir sin los catadores. La verdad es que hace tiempo que no fumo por buscar sabores (y eso me daría para otra opinión) pero los catadores son una parte fundamental. En ellos encuentro el profeta de una tierra a la que nunca llegaré; el maestro que me descubre nuevos tabacos, el amigo en la distancia; hay que leerlos y entenderlos, descubrir sus filias y sus fobias, su lenguaje y sus giros…

Gracias, catadores, por vuestro tabaco, por vuestra sabiduría, por vuestro lenguaje. Yo, al menos, me siento en deuda con todos vosotros.

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Desde el Caribe

Interés por la pipa en la República Dominicana

Llama la atención, para cualquier pipa fumador, que en mi país, la República Dominicana, siendo productor de tabaco desde hace más de 100 años, todavía al momento de redactar este artículo, aún se vea cómo algo extraño el fumar en pipa, convirtiendo consecuentemente a los pipa fumadores como nosotros una especie rara en el ámbito local del tabaco.

Esta realidad se hace más bizarra si sumamos que tabacos para fumar en pipa tan reconocidos como los Davidoff o Ashton son manufacturados en tierra dominicana, y aún más al conocer otros fabricantes que han usado tabaco dominicano para producir sus labores, como Andullo, de Lane Limited y  Dominican Glory del desaparecido MacClelland, por ejemplo. La lógica llama a suponer que deberían ser ampliamente comercializados y promovida su venta y consumo también de manera local. Sin embargo, en la práctica es otra cosa.

Afortunadamente el arte del buen consumo de tabaco lleva inevitablemente a los más aventureros a experimentar en otras áreas. En el último año he detectado un creciente interés en la fumada en pipa por parte de fumadores de cigarros.

Al ser un pipador navegando libremente entre estos fumadores, son varias las personas que se han acercado a mí, tanto en las redes como personalmente, con algo de admiración y mucho de curiosidad, preguntando sobre tópicos como las diferencias entre el cigarro y el tabaco de pipa, o de las pipas en sí, por poner dos ejemplos. Como evidencia tenemos la creación del Pipa Club República Dominicana; un grupo de fumadores de cigarros que han incursionando en el mundo de la pipa buscando nuevos horizontes de sensaciones y sabores en el tabaco.

De manera que me resulta positivamente sorprendente que, en un país donde las marcas de cigarros son ridículamente abundantes, no menos de tres grandes productores de cigarros comienzan a pedir pipas y tabaco para su propio consumo. Lo que sugiere un posible interés por parte de sus clientes.

Sin embargo, aún es muy temprano para decir que la fumada en pipa ha despertado en la República Dominicana. Queda esperar si este interés prevalece en el tiempo. Dos buenos indicadores serían la presencia sostenida de tabaco de pipa en los estancos y reuniones habituales de grupos de pipa fumadores. Pero algo es seguro. Seguiremos difundiendo y defendiendo la fumada en pipa como forma de consumir buen tabaco y promover la camaradería entre compañeros fumadores, tanto de pipa como de cigarros.

Referencias: https://www.ashtoncigar.com/cigars/ashton

http://davidoff.com/craftsmanship

https://instagram.com/pipaclubrd?igshid=11xw26ok8szm2

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El rincón de Maxi Piper Opinión

BITÁCORA DE UN PIPAFUMADOR

Llevo un tiempo fuera de juego en el diario y en otros espacios del mundo de la pipa. No, no es que haya decidido dejar de fumar, ni que os vayáis a librar de mí; es que he iniciado tantos frentes que no puedo estar en todo como me gustaría… Alumno de mucho maestro de poco.

El 2020 fue para mí un año de consolidación de muchas de las cosas que había oído, leído, visto sobre las pipas y sus tabacos. Mi retorno a fumar en pipa en el 2019 fue como si de golpe se encendiera un interruptor y entendiese muchas de las cosas que me limitaban como pipafumador. Eso y encontrar sitios donde crecer y empaparme de conocimientos que no siempre coinciden con los mitos  que los pipafumadores nos transmitimos, de los unos a otros, no ha sido tarea fácil. Con el tito Google accedes a muchos espacios de retroalimentación de mitos, y pocos sitios que tengan fundamentos teórico-prácticos de base más académica. Pero haberlos hailos, como las meigas.  

Esa va a ser una de mis propuestas para este 2021. Ahondar en ese conocimiento, en su aplicación práctica. En cuestiones de cocina y por extensión, en el procesamiento del tabaco, conocer la mecánica de los procesos, la química y sus reacciones en el gusto, aromas y calidad son fundamentales para saber mejor que fumar y como hacerlo. 

No pretendo ir de erudito, que alguno conozco…. Ni hacer proselitismo de una supuesta magia en esto de fumar en pipa. El fumar ha de ser una decisión personal y meditada. Yo defiendo fumar en pipa sin inhalar, ya que en esto de la pipa no se busca (o no se busca únicamente) de forma compulsiva satisfacer una adicción a una droga. No se fuma por necesidad física (aunque quizás sí mental). Se fuma por lo que te aporta, por sus aromas, sus sabores, el ritual del encendido y la capacidad de relajación que proporciona. Como escuché a Fabián decir una vez, la pipa tiene raíces culturales, y me reconozco un apasionado de ella. Busco satisfacer esa pasión de forma tranquila y meditada. Sin bandazos ni excesos. Pero esa es mi forma de acercarme a este mundo.

Este año pretendo ampliar mis conocimientos del tabaco.  Desde su cultivo a su curado, sus variantes, sus tipos de curado según el tipo de tabaco, su procesado. Quiero saber y entender para que me permita disfrutar aún más si es posible de lo algunos titulan de “noble arte de la pipa”. Para mí es solo disfrutar de un buen tabaco en una buena pipa. En este proceso de aprendizaje, cuanto más aprendo, más derrumbo mitos por los que me movía. El acercamiento a esos conocimientos se superponen, incluso cuestionan las bases de lo que he aprendido hace poco, y que ya ponía en tela de juicio todo lo  había aprendido hasta el momento. Así que se me abren nuevos escenarios llenos de ilusión, de ganas, pero complejos. 

Y no me olvido de las pipas. Me encantan, me apasionan. Las líneas y estilo de las actuales italianas y las clásicas inglesas. Las artesanales, y algunas mecanizadas como las Chacom. Me encantan las líneas clásicas y las Freehand. Su construcción, su historia. Y también su restauración. Gracias a verdaderos artistas de la restauración, como Tomeu, he ido mejorando en este proceso. Mis fuentes son varias, y aunque no se puede decir que haya llegado al nivel de algunas personas que conozco, no puedo negar que he ido poco a poco mejorando. De esto también os hablaré; o conseguiré que algún otro artista de la pipa nos hable y explique.

Estos son retos para este 2021 en este espacio, pero tengo otros en otros, de los que ya os iré diciendo. 

Muchos retos, pero lo más importante de todo, disfrutar del camino, aprendiendo y… Disfrutar de esos tabacos y pipas que tengo o aún han de venir!!

Os invito a acompañarme en lo que será una bitácora de un sencillo pipafumador, que pretende crecer en conocimientos y hacer de éste un espacio para compartirlo con vosotros.